¿Qué es mindfulness? ¡Aclaramos todas tus dudas!

¿Qué es mindfulness? ¡Aclaramos todas tus dudas!

Valeria Sabater 18, Junio 2017 en Psicología 1763 compartidos

Ser plenamente conscientes de lo que ocurre en el aquí y ahora no es tarea fácil. Somos esa sociedad hiperventilada que programa su felicidad para el fin de semana o las vacaciones, que vive rodeada de estímulos, notificaciones y listas de tareas por cumplir. Ser capaces de integrar en nuestra vida los principios del Mindfulness, podría traernos sin duda cambios muy positivos, asombrosos casi…

Alberto es jefe de ventas en una conocida empresa. Después de casi 20 años de duro y eficaz trabajo, ha tenido que pedir la baja por una lesión en la espalda. Lo han intervenido quirúrgicamente y se ha sometido a rehabilitación durante cuatro largos meses. Sin embargo, sigue sufriendo intensos dolores, y aunque practica la natación a diario, no experimenta mejoría, no se siente válido ni seguro.

Un compañero de trabajo le ha recomendado que vaya a clases de Mindulness. Al oír esa palabra, Alberto no puede evitar reírse, porque siempre ha visto ese tipo de áreas como algo poco útil, una disciplina poco o nada científica y reflejo de una moda pasajera de personas que no saben con qué llenar su aburrimiento.

Aún más, no se ve a sí mismo sentado en posición de loto meditando con las palmas de las manos juntas. A pesar de todos estos ácidos comentarios, su amigo insiste. “No pierdes nada por probarlo una semana”.

Bien, tras esa primera experiencia de 7 días, Alberto lleva ya dos años practicando el Mindfulness. A sus 49 años,  ha aprendido a llevar su vida con más calma, ha reducido el estrés, las sobrecargas musculares y, lo más importante, ya no experimenta tanto dolor en la espalda y ha vuelto a trabajar. Asimismo, lo que más ha notado en todo este tiempo que lleva aplicando la atención plena en su día a día, es que ve la vida de otro modo. Siente que de algún modo, ha activado un botón de “reinicio” a su existencia.

Para resumir, el caso de Alberto es un ejemplo cualquiera. La mayoría de personas llegan al Mindulness de casualidad, por curiosidad, por necesidad o recomendados por amigos o conocidos. A su vez, algo que ocurre casi siempre es que nadie sabe realmente qué va a pasar, si va a sernos útil o qué tipo de cambios puede originar en nosotros este tipo meditación centrada en la atención plena.

Para conocer mucho más sobre el tema, te proponemos repasar con nosotros qué es eso llamado Mindfulness.

practicar-mindfulness

¿Quién “inventó” el Mindfulness? ¿Tiene evidencia científica?

El Mindfulness no se inventó, en realidad se desarrolló a partir de las antiguas prácticas tradicionales de meditación Zen y Vipassana. Cabe señalar que en su origen, este conjunto de técnicas y ejercicios no buscaban algo tan simple como el que la persona se sintiera mejor, lo que se pretendía era favorecer la liberación personal… había por tanto un componente espiritual.

Ahora bien, llegados los años 70, Jon Kabat-Zinn, biólogo nuclear, profesor emérito de medicina y fundador de la Clínica de Reducción de Estrés de la Universidad de Massachusetts, empezó a promover el Mindulness o la atención plena. Él mismo llevaba practicando la meditación Zen desde los 20 años, y desde entonces, no había dejado de investigar y de demostrar científicamente los beneficios que tenía para nuestra salud practicar este ejercicio.

Jon Kabat-Zinn

Desde entonces, miles de personas en todo el mundo han llevado a cabo su programa MBSR (Mindfulness Based Stress Reduction) para combatir el dolor crónico, reducir la ansiedad y el estrés, los problemas del sueño y la depresión. Asimismo, y desde que el profesor Kabat-Zin publicara en 1980 su primer artículo científico sobre esta disciplina, cada año se publican entre 200 y 800 artículos que avalan los beneficios reales del Mindfulness. 

En la actualidad, tanto el programa MBSR (Mindfulness Based Stress Reduction), como la MBCT (Mindfulnes Based Cognitive Therapy) son las intervenciones basadas en el mindfulnes que más evidencia científica tienen.

La atención es un músculo que debemos entrenar

Ya lo dijo Daniel Goleman en su momento, la atención es músculo que debemos trabajar a diario para ser más receptivos a lo que nos envuelve así como a lo que acontece en nuestro interior.

Si esta práctica de origen budista con más de 2.500 años de antigüedad ha llegado a Occidente no es por casualidad, es porque científicos como el doctor Kabat-Zin -entre otros- saben y entienden que nuestra sociedad demandante y exigente nos acelera, nos atenaza con nuestras cefaleas, nuestra ansiedad, nuestras tareas pendientes y nuestros “hoy no llego, hoy me falta tiempo”

Somos esas personas que comemos con prisas de 14.30 a 15.00, que nos acostamos pasada la media noche no sin antes dar un último vistazo a nuestro teléfono móvil, para después, dormir solo unas pocas horas. La madrugada nos recibe de nuevo con sus prisas, con sus desayunos rápidos, con un autobús que coger para ir al trabajo mientras en nuestra mente asoman de nuevo las frases de siempre “me falta algo”, “me siento vacío” o peor aún “esto no tiene sentido”.

La pupila, esencial en el lenguaje de los ojos

Los estudios científicos están ahí para recordarnos algo importante: hace más de dos mil años que los budistas vienen haciendo uso de la atención consciente o plena para desarrollarla como un músculo vigoroso que hasta el momento, no solo les ha permitido reducir el estrés o la ansiedad. Además de todo ello, son más receptivos a lo que les envuelve, más creativos, son más cercanos, demuestran una mayor resistencia emocional y además, disfrutar de lo que hacen, aunque sus tareas sean rutinarias.

Qué es y qué no es el Mindfulness

Hablábamos al inicio de Alberto y de esas ideas o estereotipos que tenía al respecto del Mindfulness. Antes de formarnos una opinión sesgada o negativa sobre un tema, siempre es más recomendable informarnos y contrastar diferentes datos y fuentes para poder así, tener una perspectiva más real sobre las cosas.

En ocasiones, áreas o disciplinas que al principio nos causaban rechazo, pueden convertirse de pronto en valiosas herramientas para mejorar nuestra vida. El Minduflness puede ser una de ellas, de ahí, que sea necesario delimitar qué es y qué no es “atención plena”.

  • La meditación no es una religión. La atención plena es simplemente un método de entrenamiento mental.
  • No es necesario que nos sentemos con las piernas cruzadas en el suelo o que adoptemos la clásica posición de loto. Si bien es cierto que la mayoría de artículos y revistas nos “venden” esa idea, en realidad, el Mindulness se practica en casi cualquier lugar, posición o momento, incluso haciendo deporte, estando sentados o comiendo.
  • Practicar la atención plena no te va a quitar ningún tiempo, no es algo que debamos practicar de 5 a 7 de la tarde. Una vez dominemos las pautas de la meditación, podemos hacerlo en cualquier instante, sin tener que pagar clases. La atención plena en realidad, es un hábito, una estrategia que busca mejorar nuestra calidad de vida.
  • La meditación no es complicada. Tampoco se trata de hacerlo bien o mal, se trata en realidad de ir entrenando día a día nuestra mente para focalizarla en el presente, en el aquí y ahora.
  • El Mindfulness no es ningún milagro ni una receta para la felicidad. No hará que alcancemos el éxito en un mes o que logremos todos nuestros deseos. La atención plena es un camino, una estrategia, una forma de desarrollar una conciencia más profunda y compasiva sobre lo que nos rodea, para reflexionar sobre nosotros mismos y con aquello que nos envuelve.

Lo que el Mindfulness puede hacer en tu persona

El Mindfulness es cuestión de práctica. Asimismo, hemos de dejar claro un aspecto: desarrollar la atención plena no se consigue en una semana o en dos, se necesita práctica y voluntad. Nuestra desconcentración es continua, el bombardeo de estímulos y de pensamientos recurrentes no cesa de forma tan fácil, y por tanto, se requiere algo de paciencia. Sin embargo, una vez asentamos la estrategia, lo que notaremos en nuestro día a día es lo siguiente.

Somos más conscientes de nuestras emociones

Uno de los mejores beneficios de la atención plena es poder favorecer la auto-regulación emocional, el auto-conocimiento y el auto-control. Poco a poco seremos dueños y señores de nuestros universos interiores, ahí donde desarrollar  la introspección, la apertura, la reflexión y la aceptación de uno mismo.

Mejoraremos nuestra memoria de trabajo

La memoria de trabajo nos permite almacenar temporalmente la información nueva en nuestro cerebro, para después recuperarla y procesarla. Este sistema es básico y esencial en nuestro día a día, tanto para desempeñar mejor nuestro trabajo como para percibirnos como más integrados en nuestro presente, en nuestros quehaceres, relaciones y responsabilidades.

Previene la sintomatología depresiva

El desarrollo de una depresión cursa casi siempre con esos ciclos de pensamientos negativos y desgastantes que atrapan a la persona en un oscuro abismo, en una dimensión repetitiva y aniquilante. Sin embargo, si empezamos a entrenarnos en la atención plena, muchos de esos síntomas depresivos leves pueden perder fuerza.

Percibimos de pronto otras opciones, regulamos mejor nuestras emociones, liberamos el nudo del pasado, dejamos de anticipar cosas negativas en el futuro y nos arraigamos a ese presente tan lleno de oportunidades.

Favoreces tu resiliencia

La resiliencia, esa capacidad maravillosa para recuperarse de la adversidad saliendo fortalecidos, puede potenciarse gracia a la atención plena. Tal y como nos explican múltiples estudios, el Mindfulness favorece la conectividad y la actividad de una región cerebral llamada corteza cingulada anterior. Gracias a ella, se favorece la auto-regulación emocional y aprendemos de nuestras experiencias pasadas para promover en el futuro, tomas de decisiones más óptimas.

Menos estrés

¿Sabes qué otra estructura cerebral asume el control cada vez que experimentas miedo o sientes ganas de escapar? La ‘amígdala’. Esta región de nuestro cerebro es clave a la hora de responder al estrés, de hecho, se sabe que una sobreestimulación de la amígdala deriva a menudo en trastornos de depresión y ansiedad.

Sin embargo, la buena noticia es que la práctica constante de la atención plena nos permite reducir el tamaño de la amígdala y bajar su actividad. No es algo que notaremos en un mes o dos, es la práctica continuada a lo largo de cada día cuando poco a poco, nuestro cerebro va experimentando poderosos cambios con los cuales, responder mejor a las situaciones de estrés para mejorar nuestro bienestar mental y físico.

Para concluir, es posible que muchos de nosotros aún no hayamos tomado contacto con el Mindfulness, que lo veamos como algo que no va con nosotros, con nuestro modo de vida… ¿Cómo voy yo a sentarme durante una hora, con la de cosas que tengo que hacer?

Bien, es necesario recordar una vez más que la atención plena no se practica con las piernas cruzadas, ni con las manos ni con los ojos, no es el cuerpo lo que vamos a utilizar, es la mente, es el cerebro, lo que queremos es “educar nuestra atención”.

Es tal el impacto que puede originar en nuestra vida, que el propio John Kabat-Zinn está luchando para que la meditación, sea ese enfoque complementario a la medicina tradicional con el cual, ofrecer una ayuda más integral a la persona.

Probarlo no cuesta nada y sin embargo, nos puede aportar mucho…

Bibliografía

-John Kabat-Zinn (2007) La práctica de la atención plena, Madrid: Kairós

-Bhante Henepola Gunaratana (2014) El libro del Mindfulness, Madrid, Kairós

-Thich Nhat Hanh (2014)  El Milagro De Mindfulness, Oniro

-Javier García Campayo (2014) Mindfulness y ciencia, Alianza Editorial

Valeria Sabater

Soy psicóloga y escritora. La curiosidad por el conocimiento humano es mi cerradura particular, la psicología mi llave, la escritura, mi pasión.

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