Qué hacen los niños y a qué edad: los hitos del desarrollo - La Mente es Maravillosa

Qué hacen los niños y a qué edad: los hitos del desarrollo

Cristina Roda Rivera 19 junio, 2016 en Psicología educativa y del desarrollo 0 compartidos
Niños leyendo un libro desarrollo

Ser testigos del crecimiento de un niño, de cómo poco a poco va adquiriendo y desarrollando habilidades a una velocidad asombrosa, es un privilegio. Entender este proceso y poder predecirlo ha hecho que seamos capaces de desarrollar diferentes herramientas para optimizarlo, especialmente en aquellos niños que presentan problemas en su desarrollo.

La perspectiva del método clínico de Piaget, los estudios de psicolinguística de Chomsky, los experimentos de Skinner para evaluar las respuestas del niño entre otros, nos han brindado la posibilidad de saber qué hacen los niños, a qué edad lo hacen, por qué lo hacen y cómo lo hacen.

Además de presentarnos los principales hitos del desarrollo, nos explican un sinfín de datos y relaciones que resultan extremadamente útiles para educar en bases a unas buenas relaciones de apego. Vamos a ver algunos de los más llamativos:

Período prenatal

El período embrionario es un período extremadamente sensible a los teratógenos que pueden provocar un aborto espontáneo o producir malformaciones en el embrión y el feto. Existen 3 fases principales:

  • Un período preembrionario, germinal o del cigoto, donde el óvulo fecundado por el espermatozoide se implantará en dos semanas en el útero.
  • Un período embrionario que va de las 3 a las 8 semanas, donde existe el mayor riesgo de un aborto espontáneo. El diminuto embrión de escasos milímetros se desarrollará de una forma cefalocaudal y próximodistal: del centro del cuerpo a las partes más externas. Empezarán a formarse las bases para futuros órganos vitales como el corazón, el intestino o el cerebro.
  • A partir de las 8 semanas entramos en otra etapa, la fase fetal, en la que a las 12 semanas el feto ya empieza a adoptar una forma más humana y se comienzan a diferenciar los órganos sexuales. A partir de esta semana el desarrollo de los órganos se acelerará. A las semana 28 el feto ya podría sobrevivir fuera del vientre de su madre.
 De acuerdo con el estudio, publicado en la revista científica New England Journal of Medicine, las posibilidades de que un niño nacido a las 22 semanas de gestación sea 100% sano, tanto desde el punto de vista físico como desde el de su desarrollo cerebral, son escasas.
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Mujer embarazada

El desarrollo de los sentidos en el feto y recién nacido

Algunos sentidos ya aparecen antes del nacimiento, en los últimos meses de embarazo. A las 32 semanas de gestación el feto ya es sensible al tacto y el dolor está presente desde las últimas semanas de gestación.

El olfato aparece de forma aguda en el recién nacido y aumenta los primeros días, prefiriendo el olor de la madre. A las dos horas de nacer pueden distinguir varios sabores. A los 4 meses empiezan a preferir los sabores salados que antes encontraban repugnantes.

El oído y la vista serán los dos últimos sentidos en aparecer. Parece ser que en último trimestre de embarazo el feto ya es sensible a los sonidos (por lo que si te animas a cantarle no será en vano). La vista será el que más cueste desarrollarse, aunque a los 6 meses de nacer ya pueden distinguir el rojo y el azul (relacionado con el mecanismo adulto de la visión, que se basa en conos y bastones).

Entre los 3 y 6 meses los bebés comenzarán a distinguir los rasgos más humanos como nariz, boca y ojos. Además, empiezan a discriminar emociones y a preferir la cara de su madre o cuidador principal.

Sus primeros movimientos y expresiones

Existe una gran variabilidad en el desarrollo motor, pero no es menos cierto que podemos identificar unos hitos evolutivos que van marcando los movimientos y primeros pasos del bebé y que además guardan una relación con la evolución del lenguaje:

  • Al mes un bebé ya puede levantar el mentón tumbado y a los 3 meses es capaz de levantar el pecho.
  • A los 6 meses un bebé puede sentarse sin apoyo, puede gatear y empezamos a escuchar su balbuceo. Se sostiene erguido si nosotros le sujetamos.
  • A los 9 meses el bebé ya “hace pinza” con la mano para agarrar un objeto. Vemos como ya se pone de pie si le sujetamos de la mano y puede dar sus primeros pasos de esta forma. Empezamos a escuchar sus primeras palabras y holofrases.

Padres agarrando a su hijo de las manos

  • A los 10 y 11 meses la exploración del medio será cada vez mayor, poniéndose de pie agarrando muebles o trepando por las escaleras.
  • A los 12-14 meses, el niño comienza a andar solo.
  • Los reflejos del nacimiento como el Reflejo de Moro, Babinski o Reflejo de Galant empiezan a desaparecer a los 4 meses aproximadamente, el último reflejo que veremos presente en el bebé será el Reflejo de Babinski (cuando le rozas la planta del pie y extiende los dedos como un abanico).

El desarrollo del apego y otras capacidades cognitivas en el bebé

El vínculo del bebé con su madre es algo apasionante. Tal es la importancia del vínculo y del apego entre el bebé y su madre que en muchos orfanatos de China se observó el fenómeno del hospitalismo: bebés que ante la ausencia de la figura materna morían.

El apego se empieza a desarrollar a los 6 meses y se consolida a los 9 meses, durando toda la vida, si bien es igualmente cierto que antes de los 6 meses la separación entre madre e hijo no es tan traumática.

En otros aspectos cognitivos y emocionales, el niño va manifestando hitos importantes. A continuación recogemos algunos de los más curiosos:

  • A los 12 meses el niño puede imitar conductas que ha visto, aunque ya no se encuentren delante de él. Es lo que se conoce como imitación diferida.
  • A los 24 meses adquieren la noción de autoconcepto: “yo soy yo y tú eres tú”.
  • Hasta el primer año de vida los niños distinguen todo tipo de fonemas y hasta los 6 años se produce el período sensible para la adquisición del bilingüismo: a partir de los 6 años puede adquirir otra lengua pero ya no será de forma perfecta o nativa.
  • La constancia de género, es decir, saber que uno será siempre un niño o niña se adquiere a los 6-7 años aunque ya desde los 2 años adquieren esta identidad de género. Es importante contar con estos datos de cara a algunos procesos como la disforia de género, en el que el niño puede no sentirse identificado con el mismo.

Niño jugando

  • En el desarrollo del juego podemos ver la evolución del desarrollo cognitivo: desde el juego más agresivo del primer año de vida, pasando por el juego constructivo (construir con piezas), el juego simbólico (hacer como sin son médicos, conductores de camión, cocineros, etc.) hasta llegar al juego formal con reglas hacia los 10 años (dominó, juegos de mesa, etc).
  • A los 2 años se da la explosión denominadora: comienzan a nombrar todos los objetos que ven. A los 3 años suelen tener un repertorio de 1000 palabras y a los 6 años unas 2.600 palabras.
  • Entre los 2 y 9 años va desarrollando la teoría de la mente, basada en la capacidad de tomar en cuenta los puntos de vista de los otros.
  • A los 5-6 años es capaz de entender la mentira y la ironía.
Hay que tener en cuenta algunos de estos hitos no nos debe llevar a confusión: un niño puede presentar una evolución más lenta en cualquiera de las áreas de la vida sin que esto quiera decir que sus capacidades estén “alteradas o retrasadas”.
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Los hitos descritos del desarrollo nos tienen que ofrecer una visión general de cómo se desarrollan algunas capacidades en la infancia. Gracias a esto, padres y educadores pueden ser más conscientes del papel que juegan, optimizando y adaptando su contribución -de manera individualizada- al desarrollo del niño.

Cristina Roda Rivera

Psicóloga,Especialista Máster en Psicología clínica y social.

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