Qué produce la pérdida de interés

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 14 febrero, 2018
Cristina Pérez · 2 septiembre, 2013

Ante cualquier actividad, posesión, incluso en las relaciones de pareja, cuando algo se siente como seguro, se produce pérdida de interés. La chispa que causa interés, es saber que algo no es seguro, que es una suerte tenerlo, pero hay que cuidarlo para mantenerlo. Si sabemos que nada es seguro, valoraremos mucho más las cosas y relaciones.

“No existe falta de tiempo, existe falta de interés. Porque cuando la gente realmente quiere, la madrugada se vuelve día. Martes se vuelve sábado y un momento se vuelve oportunidad”

-Anónimo-

Actividades que generan pérdida de interés

Un jugador de fútbol excelente. Siempre lo sacan al campo de juego y es titular desde hace años. Su entrenador lo halaga y lo admira tanto que sabe que contarán siempre con él. Esa seguridad de saber que tiene su plaza garantizada puede hacer que pierda un poco el interés y euforia de jugar a un deporte que siempre le ha apasionado.

En cambio un jugador que no siempre es titular, tiene siempre la duda de si saldrá al campo de juego o no. Cuando lo saquen, disfrutará mucho más del partido, porque valora esos momentos que sabe que no van a ser siempre concedidos.

Futbolista

Igual sucede en un trabajo. Una persona que sea fija desde hace años y que los jefes estén muy contentos verá muy seguro su puesto y por ello la motivación será mucho menor que la de una persona que no tiene tanta estabilidad, porque cada día será un reto y se sentirá afortunada de tener trabajo.

La trampa de las posesiones

Las personas ricas que no tengan que esforzarse en ganar dinero para darse caprichos, tendrán menos ilusión cuando se compren algo que les guste, que otra persona que tenga que estar ahorrando un tiempo para darse su gran capricho.

Al obtener esa posesión después de tanto esfuerzo, hará que la disfrute mucho más que alguien que obtiene lo que quiere sin esfuerzo

La costumbre y la seguridad de saber que puede comprarse los caprichos que le apetezcan, hará que el interés y la ilusión sean mucho menores que el de la persona que se tenga que esforzar para poder comprarse cosas.

En el primer mundo, tenemos cosas que no nos hacen ilusión. El jabón por ejemplo, libretas para escribir, bolígrafos, rotuladores, etc… Todo este material no nos crea interés ni euforia, porque lo sentimos como algo seguro, lo tenemos fácilmente y no lo valoramos tanto como otro objeto de mayor valor que no sea tan seguro en nuestras vidas.

Si nos trajéramos a alguien del tercer mundo durante unos días, veríamos lo alegres que se pondrían con tan sólo una libreta y un bolígrafo. Ese interés lo tendrían, porque para ellos no son objetos seguros ni fáciles de tener.

La pareja y la pérdida de interés

¿Quién no ha visto a la típica pareja en la que uno de los dos está extremadamente volcado en la relación? Si se demuestra en exceso el amor y lo que le hace falta la otra persona, hay peligro de que sea visto como algo muy seguro y por lo tanto el interés baje.

Se valora más lo que se hace valer, lo que no con el tiempo genera pérdida de interés

Pareja aburrida

Se puede demostrar amor, pero de una manera equilibrada, haciendo ver que somos independientes y aunque deseamos y escogemos estar al lado de nuestra pareja, no dependemos tanto de ella.

Las parejas que continuamente demuestran su amor, llaman a todas horas, regalan a menudo, se vuelcan en exceso y no tienen vida propia, se hacen dependientes del otro y no saben que hacer de su vida sin el otro… éstas personas, con esas actitudes, contribuyen a que se pierda el total interés por ellas.

Nada tan fácil produce interés. Hay que valorarse, tener vida propia a parte de la pareja, demostrar que hemos escogido compartir nuestra vida con el otro, pero no somos dependientes. ¿Dónde has percibido tú pérdida de interés?