¿Qué puedo hacer para no sentirme solo los fines de semana?

Raquel Lemos Rodríguez · 13 marzo, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 13 marzo, 2020
Esa angustiosa sensación de vacío, aislamiento, tristeza y melancolía me invade cada fin de semana. ¿Cómo puedo gestionarla?

La semana está a punto de acabarse y ya empiezo a notar esa angustiosa sensación de desazón, tristeza y melancolía. Parece que todos a mi alrededor están felices de dejar la rutina y emplearse en planes y propósitos que trascienden a lo cotidiano. En este contexto, no sé cómo evitar sentirme solo los fines de semana y me pregunto qué puedo hacer.

Intentar eludir o esquivar ese «poderoso sentimiento de vacío y aislamiento», como apunta el artículo Estado de ánimo caracterizado por soledad y tristeza, debe comenzar por mejorar la relación con la sociedad.

Seguro que hay creencias en mi mente que me dicen que esto es negativo o poco conveniente. Pero, existen algunas estrategias que me ayudarán a reconciliarme con mi soledad.

Mujer cansada en el sofá

Aprovechar para cuidar de nosotros mismos

Para evitar sentirme solo los fines de semana, una de las mejores ideas es la de emplear todo el tiempo del que dispongo para cuidar de mí mismo.

Para esto, lo primero que tengo que hacer es una lista de todo aquello que me hace sentir bien. ¿Teñirme el cabello? ¿Darme un baño relajante? ¿Pasar toda la tarde viendo películas de un género determinado?

Esa lista que haré la guardaré para recurrir a ella cuando la sensación de soledad me inunde y se acerque el próximo fin de semana. De entre todos los planes, elegiré aquel que más me apetece. Puede ser pasear por la calle, hacer un rico pastel o leer un libro al que hacía tiempo que le tenía muchas ganas.

«Cuídate, eres demasiado importante para dejarte caer por las grietas de tu propia vida».

-Ron Israel

Adelantar trabajo

Una de las opciones para reducir la sensación de soledad y de escasa productividad que siento durante los fines de semana puede ser adelantar algo de trabajo.

Esto no quiere decir que tenga que trabajar las mismas horas que el resto de la semana. ¡También me merezco descansar! Sin embargo, puedo levantarme por la mañana, desayunar y durante dos o tres horas trabajar un poco.

Lo mejor de hacer esto durante el fin de semana es que no sentiré esa presión ni ese estrés tan habitual de lunes a viernes. Además, aunque trabaje un poco menos, el lunes me sentiré mucho mejor al iniciar de nuevo la jornada laboral con algo de trabajo adelantado.

Una buena manera de no sentirme solo los fines de semana que repercute, además, positivamente en mis niveles de estrés.

Practicar alguna afición olvidada

Siempre me ha gustado hacer rompecabezas o dibujar, aunque no se me dé muy bien. Estas actividades me evaden de todo lo que hay alrededor, hacen que las horas pasen sin que apenas sea consciente de ellas.

Por eso, para evitar sentirme solo los fines de semana puedo aprovechar que tengo todo el tiempo para mí, para practicar alguna de estas aficiones olvidadas.

Tal vez, también saque algo de tiempo para escribir. Ese diario que tengo escondido en un cajón y que ya me olvidé de cuándo fue la última vez que lo abrí.

Pintar, cantar, salir a un lugar bonito a hacer fotografías, hacer manualidades, jugar a algún videojuego… ¡Yo qué sé! Hay muchas aficiones que me gustan y entre las que puedo escoger. ¡Cómo voy a sentirme solo el sábado y el domingo!

«Con o sin compañía está completa, nada la detendrá, domina el arte de florecer en soledad».

-Joel Montero-

Hombre con una cámara de fotos

Puedo aprovechar para limpiar y organizar

Limpiar y organizar para que cuando comience la semana todo esté en orden, ¿a qué es un buen plan? Además, es una excelente forma de invertir esas horas que parece caer como losas sobre mí.

Esos estantes lleno de polvo y ese armario cuyo interior es un verdadero caos pueden convertirse en mi plan perfecto para el sábado y domingo.

Con mi lista de cosas que ya tengo hecha, se acabó el sentirme solo los fines de semana. Además, para evitar que aparezcan la tristeza o angustia por la soledad que percibo, evitaré dejarme caer en las redes sociales; ese lugar donde nos construimos en muchos casos la historia que nos hubiera gustado como retrato fidedigno de realidad.

Así, sin querer normalizamos la felicidad y desterramos el error. Siempre, siempre, podemos editar.

¿Te has sentido solo algún fin de semana? ¿Qué haces para resolver esto?

  • Buira, J. (2012). El teletrabajo. Entre el mito y la realidad (Vol. 44). Editorial UOC.
  • De las Cuevas, C., González de Rivera, J. L., Henry Benitez, M., Monterrey, A. L., Rodriguez-Pulido, F., & Gracia Marco, R. (1991). Análisis factorial de la versión española del SCL-90-R en la población general. In Anales de psiquiatría (Vol. 7, No. 3, pp. 93-96).
  • Rubio, R. (2001). Un estudio sobre la soledad en personas mayores: entre el estar solo y el sentirse solo: entre el estar solo y el sentirse solo. Revista multidisciplinar de Gerontología11(1), 23-28.