¿Qué se esconde detrás de un maltratador de animales? - La Mente es Maravillosa

¿Qué se esconde detrás de un maltratador de animales?

Cristina Roda Rivera 1 abril, 2017 en Psicología de la personalidad 0 compartidos
Perro triste representando maltratador de animales

Hace tiempo estuve seleccionando fotos e intentando hacer un nuevo álbum personalizado. Me dispuse a conectar unos de mis viejos pendrives cuando llegó la catástrofe emocional del fin de semana. Allí estaban las fotos de mis dos antiguos perros y con ellos la historia de cómo los conocí. No pude evitar llorar. ¿Quién se puede convertir en un maltratador de animales con la ternura y amor que nos regalan estos bellos animales?

Conocí a mis dos perros cuando una preocupada señora estaba regalando una camada y yo me crucé en su camino. Adopté uno de ellos, sin saber bien por qué me resultó tan especial algo tan pequeño y peludo. Días más tarde nos regalaron una preciosa perrita negra, de raza cocker, creando un dúo de canes singular y muy carismático. La cuestión es que al ver esa foto lloré como hacía mucho tiempo que no hacía.

Mis lágrimas brotaban de una forma sanadora, pues me recordaban el amor que sentí hacia ese ser vivo. Siempre que recordaba algo de él, se me humedecían los ojos pero al ver su foto me desmoroné. Ahí me pregunté, con rabia y curiosidad: ¿Qué clase de gente puede maltratar a un ser vivo con esa mirada? ¿Qué se esconde tras un maltratador de animales? ¿Qué grado de responsabilidad tiene nuestra cultura para con ello?

Qué es maltrato animal: legislaciones y clasificaciones psiquiátricas

En España se inició la modificación del artículo 337 del Código Penal en octubre del 2004, en respuesta a la campaña, liderada por la Fundación Altarriba, después de conocerse la tortura de 15 perros en una protectora de Reus (Tarragona).

Actualmente, en referencia a la crueldad con los animales, ocho Estados en EEUU autorizan explícitamente en sus estatutos las evaluaciones psicológicas o el tratamiento psiquiátrico para los maltratadores. Dando una vuelta por el planeta podemos apreciar que en muchos otros países tampoco se duda de la relación explícita -y perfectamente evaluable- entre la crueldad animal y conductas agresivas posteriores.

amor a un animal: cachorro

La crueldad hacia los animales constituye uno de los síntomas del trastorno de conducta, además de considerarse un criterio diagnóstico fiable, aunque no exclusivo (Spitzer, Davies & Barkley, 1990). Por otro lado, en la versión del DSM-IV (1994), un trastorno de conducta es definido como un “patrón repetitivo y persistente de comportamiento en el que los derechos básicos de los otros o las normas sociales son violadas” .

Solo existe un  diagnóstico relacionado con la crueldad hacia los animales y no ofrece una definición amplia de lo que se considera “crueldad”, lo cual supone uno de los obstáculos en el estudio de este tema.

Definir exactamente qué es maltratar a un animal y su dificultad

Guymer, Mellor, Luk, and Pearse (2001) desarrollaron el primer instrumento de criba (screening) para identificar específicamente la crueldad hacia los animales. Para ello utilizaron la definición de Ascione (1993): “comportamiento socialmente inaceptable que causa de manera intencional un sufrimiento, dolor o distrés innecesario y/o la muerte del animal”.

No se incluyen por tanto, y aunque causen sufrimiento innecesario a los animales, comportamientos más socialmente aceptados como la caza legal, la ganadería intensiva, la cría de animales por su piel, la experimentación científica con animales, espectáculos con animales (corridas de toros, rodeo, circo, zoos…).

perro dando la pata

Es la experimentación con animales por motivos científicos y la ganadería en entornos sostenibles y adecuados para el animal donde muchos establecen los límites de lo que se considera tolerable. La experimentación con animales con fines médicos es un acto que beneficia a la ciencia con todo el avance que eso conlleva para humanos y los propios animales.

Alimentarnos con carne que proviene de criaderos donde se condena a los animales a un sufrimiento infinito, sin embargo cada vez es más cuestionado. Estos temas son abordados más específicamente por el antiespecismo. En este artículo nos centraremos en el maltrato animal siguiendo las mayores líneas de consenso.

El ensañamiento con los animales y la psicopatía: una relación frecuente

No maltratador de animales lo hará en un futuro con personas. Sin embargo, muchos asesinos, torturadores o psicópatas tienen en su historial algún episodio de crueldad hacia los animales. A continuación, un testimonio del asesino en serie Keith Jesperson Hunter.

“Es la misma sensación si estrangulas un animal o una persona. Ya has sentido la presión en el cuello mientras intentan respirar. Estás estrujándoles la vida a esos animales y no hay mucha diferencia. Lucharán por sus vidas igual que lo hará un ser humano. Llega un momento en que matar ya no significa nada. Ya no me interesaban los animales y empecé a buscar víctimas humanas. Lo hice.

Maté y maté hasta que me pillaron. Ahora pago por ello durante el resto de mi vida. Deberíamos parar la crueldad antes de que se transforme en un problema mayor, como yo”.

Otro asesino en serie que empezó su trayectoria delictiva con torturas a animales fue Henry Lee Lucas, que cometió más de 100 asesinatos en Norteamérica. Henry nació en un ambiente familiar realmente degenerado, rodeado de odio, humillación y vejaciones.

Henry Lee Lucas

Fue un niño no deseado debido a la situación de extrema pobreza en su hogar y su madre lo golpeaba de manera reiterada desde que contaba con pocos años. Sus primeras experiencias sexuales fueron con animales. Empezó ejerciendo todo tipo de crueldad con los animales golpeándolos continuamente, violándolos y torturándolos.

El maltrato animal por placer: la maldad en estado puro

El maltratador de animales puede tener conciencia y cultura para otras cosas, pero le falta la más elemental: no causar tortura y daño a seres indefensos que no han proferido ningún ataque ni a él ni a ningún ser querido ni tampoco suponen una amenaza.

Suelen provenir de ambientes en los que no han contado con unos límites claros, en los que no han recibido cariño y de los que han heredado la necesidad imperiosa de ejercer poder y sentirse superiores a los demás. Suelen tener una baja tolerancia a la frustración y carecen de directrices éticas que les conduzcan a una conciencia del mundo en el que viven.

La violencia siempre suele contar con una explicación multifactorial. Es decir, se suelen necesitar la suma de varios factores para que una persona la considere como un medio válido para satisfacer sus deseos. Sin embargo, que un ser humano torture a otro animal, que después de utilizar a un perro para cazar lo ahorque y o lo mate a palos es todavía más incomprensible.

La exposición a la crueldad en la infancia va definiendo conductas de futuro sadismo hacia los animales en un futuro.
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Perro con mirada triste

Los niños que manifiestan conductas similares a un maltratador de animales suelen albergar opiniones elevadas de sí mismos. Así, algunos investigadores sugieren la hipótesis de una asociación entre esta elevada autopercepción y crueldad hacia los animales con la presentación de rasgos psicopáticos en la vida adulta (Frick, O’Brien, Wooton & Mc Burnett, 1994).

Entienden que son seres inferiores y así que convertirse en un maltratador de animales satisface sus ansias de llenar su ego, de sentir superioridad o simplemente de canalizar unos impulsos agresivos que no puede dirigir a otro ser vivo ya que podrían verse en una situación legal mucho más comprometida.

Aprovechando el vacío legal, la incapacidad para defenderse y el anonimato, muchos futuros psicópatas dan rienda suelta a sus instintos más bajos. Así uno se convierte en un maltratador de animales.
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Teniendo en cuenta la ingente cantidad de datos al respecto, solo nosotros podemos tomar conciencia y promoverla para que equipos de servicios sociales se ocupen de que cualquier menor en situación de riesgo. Así, con esta concienciación e intervención no solo conseguiremos ayudar a estos pequeños, sino que también lograremos evitar una gran cantidad de sufrimiento animal.

Cristina Roda Rivera

Psicóloga,Especialista Máster en Psicología clínica y social.

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