¿Qué son las fobias y cómo superarlas?

22 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por Sara Clemente

Muchas personas sienten un miedo irracional a algo (objeto, animal, situaciones…). A veces, estos temores no impiden la realización de las actividades diarias normalmente, pero cuando el temor es tan grave que causa una enorme ansiedad e interfiere en la vida del individuo, reciben el nombre de fobias.

Una fobia es un conjunto complejo de respuestas emocionales negativas, desatadas por la presencia o anticipación de un estímulo específico. Y que se produce en tres nivel: psicofisiológico, conductual y cognitivo.

Puede ser miedo a estar en espacios cerrados; miedo a la arañas, a serpientes o insectos voladores; miedo a volar o a las alturas, etc. Se pueden padecer infinidad de fobias. Muchas de ellas se han podido ir desarrollando en la infancia, pero también pueden originarse en la edad adulta.

«El miedo está siempre dispuesto a ver las cosas peores de lo que son.»

-Livio-

Qué se siente ante la fobia

Mujer sintiendo fobia

El individuo se da cuenta de que su miedo es irracional, pero no puede controlarla. El simple hecho de pensar en la causa del miedo ya le produce ansiedad. Pero, si se expone ante lo que teme, siente un terror abrumador, es una experiencia sumamente angustiosa para él y tiende a evitarlo.

El miedo es una respuesta humana de adaptación ante el peligro, que genera una respuesta automática de huida o lucha (fly or fight). Pero, en las fobias el individuo se siente amenazado muy exageradamente, de manera que adopta una respuesta desproporcionada respecto al estímulo que le provoca ese temor. Esto es, que se produce una reacción de miedo ante estímulo inofensivo.

Síntomas físicos y emocionales de las fobias

Las fobias pueden desencadenar toda una serie de síntomas que pueden incluso incapacitar al individuo en varios aspectos de su vida, como en el caso de fobias a espacios abiertos o a lugares llenos de gente.

  • Físicos: ante una fobia puede aparecer dificultad para respirar y también taquicardias, sensación de opresión en el pecho, temblores, mareo, estómago revuelto, sudoración y sensación de hormigueo, entre otros síntomas.
  • Emocionales: ansiedad, miedo y pánico, fundamentalmente.
  • Psicológicos: necesidad de huir, sentirse fuera de sí, miedo a perder el control y volverse loco, sentir que vas a morir e incapacidad para controlar el miedo.

Cómo tratar las fobias

Mujer practicando técnica de relajación para superar las fobias

Para tratar las fobias hay diferentes técnicas que se emplean en terapia psicológica, desde la exposición hasta programación neurolingüística. Pero también puedes poner en práctica algunos pequeños consejos que pueden ayudarte:

Afronta tus miedos

Una de las maneras que goza de evidencia empírica para superar una fobia es exponerse a lo que temes de una manera segura y controlada, de forma gradual y repetida. De esta manera, aprenderás a controlar la ansiedad y el miedo. Con cada exposición te sentirás más seguro y con mayor dominio de ti mismo.

Es recomendable realizar esta exposición con ayuda especializada, porque puede ser contraproducente si la realizas de manera unilateral.

Practica técnicas de relajación

Trata de practicar técnicas de respiración profunda durante cinco minutos dos veces al día. Siéntate cómodamente con la espalda recta, con una mano en el pecho y la otra en el estómago; respira lentamente por la nariz, contando hasta cuatro. La mano sobre el estómago debe levantarse. Y la del pecho debe moverse muy poco.

Aguanta la respiración mientras cuentas hasta siete y exhala por la boca contando hasta ocho. Empuja todo el aire que puedas mientras contraes los músculos abdominales. Inhala de nuevo y repite el ciclo hasta que te sientas relajado.

Lucha contra los pensamientos negativos

Los pensamientos ansiógenos, negativos, destructivos que giran en torno al estímulo fóbico suelen ser contraproducentes y poco realistas. Por ello, nada mejor que escribir cualquier pensamiento negativo que tengas cuando te enfrentes a tu fobia. Trata después de evaluarlos, intentando convertirlos en pensamientos positivos.

«El hombre que tiene miedo sin peligro inventa el peligro para justificar su miedo.»

-Alain Emile Chartier-