El crecimiento en soledad

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 8 enero, 2018
Okairy Zuñiga · 10 marzo, 2014

Mucha gente le tiene un gran miedo a la soledad por lo que no alcanzan a ver los beneficios que esta trae. Cuando hacemos a un lado nuestros temores podemos aprovecharla para conocer gente nueva, vivir otras experiencias o aprender más sobre nosotros. Porque solo en soledad podemos crecer y madurar de una manera nunca antes experimentada.

Creemos que cuando estamos en soledad tenemos que sentirnos desgraciados. De esta manera, nos rodeamos siempre de otras personas, aún teniendo la necesidad de disfrutar de nuestro propio espacio. ¿De qué tenemos realmente miedo? ¿De la soledad o de lo que nos han hecho creer que implica? Hoy descubriremos las ventajas de brindarnos un tiempo a solas.

-Jean Paul Sartre-

1. Conocemos las ventajas de una vida simple

El ritmo del mundo actual es caótico, ruidoso y rápido por lo que nos podemos encontrar haciendo cosas que en realidad no nos gustan o preferiríamos no hacer. Aunque estar con amigos o pasar tiempo con la familia puede ser agradable, estar solos nos permite simplificar nuestros intereses.

Hombre simplificando sus intereses

2. Puedes clarificar tu mente

Estoy segura de que no soy la única persona que está mentalmente saturada. Nuestras mentes tienen la capacidad de almacenar una gran cantidad de información que no siempre nos es útil. Por ello, tener tiempo a solas nos ayuda a poner en orden nuestras ideas, analizar los problemas que creemos tener y eliminar aquello que nos está causando caos mental.

3. Puedes aprender cosas de ti que ni te imaginabas

Cuando pasamos tiempo a solas nos damos la oportunidad de conocer lo que realmente pensamos sobre lo que pasa a nuestro alrededor. Este proceso no lo podemos llevar a cabo cuando estamos rodeados de mucha gente debido a que nuestras percepciones o emociones son alteradas por los demás.

Aunque nunca dejamos de pensar y generar nuevas ideas, al estar solos tenemos la capacidad de diferenciar entre nuestras ideas y las del resto del grupo con el que convivimos.

“La soledad enseña más que cualquier compañía”

-Anónimo-

4. Te obliga a ser menos dependiente

Mucha gente evita estar sola porque sienten una gran necesidad por mantener el contacto con los demás. Esto es natural, las personas somos seres sociales. Sin embargo, también necesitamos un cierto grado de independencia en nuestra vida diaria para mantenernos mentalmente sano. De hecho, la cantidad de interacción social y de soledad que necesitamos en nuestra vida diaria es similar.

5. Te darás cuenta que no necesitas tanto para ser feliz

Cuando nos damos el tiempo para estar a solas aprendemos que muchas de esas necesidades que creemos tener están basadas en el deseo de mantenernos en grupo. En ocasiones confundimos la necesidad de poseer bienes materiales con la posibilidad de estar a gusto dentro de nuestro entorno.

Mujer subida a un columpio

6. Aprendes sobre tu lado negativo

Todos tenemos aspectos negativos que no nos gusta enfrentar y por ello evitamos estar en soledad. Pero si nos permitimos entrar en este estado, no solo aprenderemos de las cosas negativas que tenemos, también podremos tomar las acciones necesarias para combatirlas o cambiarlas. Aunque esto es complicado, también es liberador.

“Nacemos solos, vivimos solos, morimos solos. Solo a través de nuestro amor y amistad podemos crear la ilusión por el momento que no estamos solos”

-Orson Welles-

La soledad no es algo a lo que debamos temer ya que no es necesariamente negativa. De hecho, pasar tiempo solos nos puede ayudar a mejorar la relación más importante de nuestra vida: la relación con nosotros mismos. Esto nos ayudará a entender mejor quienes somos y nos hará personas más independientes y seguras.

¿Disfrutas de tus momentos en soledad? ¿Te gusta tener tu espacio para hacer cosas solo? Estar en soledad nos enriquece sobremanera y nos permite reconciliarnos con nosotros mismos. Algo que puede venirnos muy bien cuando depositamos la llave de nuestra felicidad en manos de los demás. Esta tan solo debe estar en las nuestras.