Reforzar los lazos familiares

22 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por Sara Clemente

Algunos de los aspectos básicos que mejor describen a una familia bienavenida son el amor, la unión y el cuidado mutuo. Sin embargo, desde hace algunas décadas, existe la convicción de que hay una crisis de los valores familiares y que se ha perdido la esencia de la familia. La necesidad  de adaptarse y sobrevivir en el mundo actual ha hecho que se diluyan los lazos familiares.

Una de las actividades básicas que se suelen realizar en esta institución social son las comidas y reuniones familiares, cuyo objetivo es pasar tiempo todos juntos. Pero, hoy en día, es difícil poder reunirse con calma, debido al ritmo frenético de vida, que no deja tiempo para dedicarnos los unos a los otros. ¿Os pasa lo mismo?

Además, en ocasiones, ningún miembro de la familia parece querer poner de su parte para recuperar esa hermosa costumbre. Por un lado, los más jóvenes mantienen su tiempo ocupado para atender su vida personal. Y, por otro, los adultos se encuentran ocupados en su trabajo y en la necesidad de llegar a fin de mes. No hay tiempo para pensar en los lazos familiares. Un gran error.

«No importa lo pobre que sea un hombre. Si tiene familia, es rico.»

-Dan Wilcox-

Reforzar los lazos familiares es una manera de asentar una serie de valores y normas sociales y morales que se encuentran en el seño del desarrollo adaptativo y saludable de cada persona. Dedicar tiempo a las personas que quieres es necesario para lograr un crecimiento madurativo adecuado en los más pequeños y para fomentar la red de apoyo social tan necesaria en los adultos.

Es necesario buscar un tiempo de manera diaria para reunirse, compartir, celebrar, intercambiar ideas, discutir saludablemente…

Es importante comer juntos

Familia comiendo junta

Comer en familia es mucho más que sentarse y alimentarse. Entraña una gran cantidad de acciones saludables para nuestro bienestar psicológico. Inevitablemente, se crean conversaciones, que, si se saben aprovechar, son muy constructivas, tanto para los mayores como para los más pequeños.

En definitiva, fortalece los lazos familiares, sino que también ayuda a que se refuerce el vínculo de los más jóvenes. Los hijos necesitan tener conversaciones regulares con sus padres para ayudarles a entender sus necesidades y las expectativas que ellos tienen.

Además, puede ser un buen momento para relajarse y desconectar del trabajo y del estrés y tensión que genera. Es reservar un espacio para la vida personal.

«El mejor legado de un padre a sus hijos es un poco de su tiempo cada día.»

-Leon Battista Alberti-

También es una manera adecuada de supervisar la nutrición de los hijos y se controla la salud de todos los miembros de la familia, a la vez que se tiene un tiempo de pasar con la familia.

Y, junto a todo lo anterior, es una buena manera de aprender buenos modales en la mesa, especialmente para los más pequeños. Los adultos sirven de modelo a los pequeños, y aprenderán a manejar los cubiertos, a sentarse adecuadamente, a cuáles son las costumbres…

Otros aspectos que refuerzan lazos familiares

Familia feliz

Existen otros aspectos que refuerzan los lazos familiares. Aspectos que, en algunos casos, también están relacionados con el momento de la comida. Entre ellos se pueden destacar los siguientes:

  • Comparte mesa y buenos ratos con los miembros más ancianos de la familia. De esta manera, los más jóvenes compartirán momentos y aprenderán de ellos.
  • Cuando se esté preparando la comida, deja que tus hijos te ayuden en la cocina con ciertos platos, hablándoles de comidas especiales, que tienen cierta tradición en la familia y de la forma de prepararlos.
  • En los viajes programados, no permitas que tus hijos usen excesivamente sus aparatos electrónicos; es un viaje para compartir y hablar con la familia.
  • Comparte historias, juegos, fotos y otras actividades con tus hijos, porque es una agradable manera de reforzar lazos familiares y que los más pequeños conozcan las tradiciones de la familia.

Y, sobre todo, no hay que olvidar que cualquier momento es bueno para hablar con los nuestros, para dedicar un rato a nuestros hijos y para disfrutar de nuestra familia. No hay nada más importante que aquellos a los que queremos y que nos quieren.