La necesidad de relación según Erich Fromm

16 junio, 2013
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
Erich Fromm diferencia dos tipos de relaciones en el ser humano: la dependientes y las íntegras. Estas últimas, hacen referencia a ese vínculo maduro donde lejos de idealizar al otro, lo vemos tal y como es y a su vez, respetamos y facilitamos el crecimiento personal del otro.

La necesidad de relación es un pilar esencial en el ser humano. Como seres sociales, cada uno de nosotros nos alzamos como esa especie gregaria que necesita vivir en grupos no solo para subsistir, sino también para ser felices. Así, una de las teorías más interesantes es sin duda la que nos legó todo un experto en el vínculo, en el amor y el concepto de la libertad: Erich Fromm.

Este psicoanalista de corrientes humanistas, trabajó durante gran parte de su vida intentando definir al ser humano y sus atributos. Su propósito no era solo asentar unas bases para la comprensión de nuestra naturaleza. Fromm había vivido la sinrazón de Segunda Guerra Mundial y sabía muy bien cómo era el reverso más oscuro de la esencia humana. Este sociólogo, psicólogo y filósofo intentó también asentar las bases sobre cómo alcanzar una vida plena.

Así, obras como La atracción de la vida, La condición humana actual, El arte de  amar o El miedo a la libertad suponen unos pocos ejemplos de esa extensa obra donde comprendernos mucho mejor. En sus páginas hallamos una invitación directa a romper con los determinismos, los autoritarismos para construir un enfoque más libre, inconformista pero capaz de crear vínculos sólidos entre nosotros.

Reflexionemos en esta ocasión sobre una de sus teorías más interesantes; la relativa a la necesidad de relación y sus dos tipologías básicas.

«El ser humano tiene dos orientaciones básicas: tener y ser. Tener implica adquirir y poseer cosas, incluso personas. Ser se centra en la experiencia: intercambiar, comprometerse, compartir con otra gente»

-Erich Fromm-

Erich Fromm

La necesidad de relación según Fromm

En su libro Psicoanálisis de la Sociedad Contemporánea Erich Fromm afirma que el hombre puede definirse no únicamente en sentido anatómico y fisiológico, también psíquico. Así, al igual que ocurre con su cuerpo, existen leyes que gobiernan su funcionamiento mental y emocional.

Este psicólogo social, se dio a la tarea de estudiar al ser humano y descubrió que existen cinco necesidades psíquicas comunes a todos los hombres, las cuáles son determinantes del comportamiento humano.  En esta ocasión trataremos solamente una de éstas: la necesidad de relación, la cual, frecuentemente se transforma en dependencia, ya sea en su forma masoquista o narcisista.

La necesidad de vinculación en el ser humano

El ser humano ha sido sustraído de la unión primordial con la naturaleza que caracteriza a la existencia animal,  es decir, sabe de su soledad y de su muerte, y no podría hacer frente a ello ni un instante si no encontrase nuevos vínculos con otros seres humanos, con algún grupo, o una actividad, etc. Es por esta razón que el autor explica que una persona perturbada en realidad es la que ha fracasado en sus intentos de establecer algún tipo unión.

La necesidad de relación según Erich Fromm

Tipos de necesidad de relación en las sociedades modernas

Los individuos nacemos en sociedades que nos indican cómo relacionarnos con los otros, pero sólo algunas de estas parecen conducirnos al equilibrio y bienestar. En cambio otras, tan sólo nos llevan a la ansiedad y la autodestrucción.

  • Fromm distingue entre las relaciones de dependencia y las relaciones de integridad. Las primeras son ilusorias pues se basan en la idealización de la imagen propia, a lo cual se llama sadismo, o a la idealización de la contraparte, a lo cual se llama masoquismo.
  • Estos dos tipos de relaciones  no se establecen únicamente con otra persona, también pueden ser respecto a un grupo, una institución, e incluso a una cosa o una actividad.

Relaciones de dependencia

En las relaciones de dependencia el temor a la soledad impulsan al individuo a someter a alguien o a ser sometido por alguien.

  • Así, en esta necesidad de relación solo habita el sufrimiento. Son muy dañinas porque inhiben la potencialidad del ser humano, lo hacen un mero apéndice de otra persona y lo alejan de su autonomía.
  • Además nunca producen una verdadera sensación de unión, por lo cual conducen a estados cada vez de mayor dependencia y aun abismo del que es complicado salir.

Relaciones íntegras

Por el contrario, las relaciones íntegras no se fundamentan en idealizaciones, requieren de ver a las personas y a las cosas tal y como son. Asimismo, cabe señalar que estas tampoco se conservan por temor, se distinguen por su realismo, por su  ‘orientación productiva’, a través de la cual el individuo puede desarrollar su potencial individual.

Relacionarse de una u otra manera marca la diferencia entre la tendencia al bienestar o al malestar mental y emocional; sin embargo, el hombre tiene que estar relacionado de alguna manera si ha de estar mínimamente cuerdo.

Ocurre igual que con los alimentos, algunos son buenos y otros malos,  pero se debe comer si no se quiere morir de hambre,  y la muerte en el terreno fisiológico es como la locura en el terreno mental.

El hombre necesita estar vinculado, como sea, pero es preferible buscar formas adecuadas que nos conduzcan por la senda de la alegría.