Running para embarazadas

Alejandro Rodríguez · 10 mayo, 2018

El pensamiento clásico sobre el embarazo es que las mujeres que van a tener un bebé deberían descansar y no hacer demasiado ejercicio. Sin embargo, las últimas investigaciones señalan que el running para embarazadas puede tener muchos efectos beneficiosos tanto para la salud de la madre como para la del bebé.

El ejercicio físico es fundamental para mantener nuestro cuerpo y nuestra mente en su estado más óptimo. Esto, que es importante en todas las fases de la vida, se vuelve algo fundamental cuando estás desarrollando una vida en tu interior. Y aunque no todos los tipos de ejercicios son seguros durante el embarazo, correr es una muy buena forma de mantenerse saludable durante esta etapa.

Running para embarazadas: por qué practicarlo

Los médicos especializados en temas de embarazo recomiendan a las futuras madres realizar al menos 20 o 30 minutos de ejercicio físico la mayoría de los días. Según el Colegio Americano de Ginecólogos (ACOG, por sus siglas en inglés), esta práctica reduce el riesgo de diabetes gestacional y las probabilidades de necesitar una cesárea, entre otras cosas.

El running para embarazadas disminuye la ansiedad asociada al embarazo, mejora el desarrollo del cerebro del bebé, y ayuda a que el parto se produzca de forma más rápida y menos dolorosa.

Embarazada haciendo running

Cómo empezar a practicarlo

Si antes de tu embarazo no eras una gran corredora, lo más probable es que solo de pensar en salir a hacer deporte te sientas sin ganas. Además, el running para embarazadas puede ser agotador si no se hace de la manera correcta.

Debido a todos los cambios que está experimentando tu cuerpo durante esta etapa, es necesario que empieces a realizar ejercicio de forma gradual. Los expertos en este tema recomiendan se haga algún tipo de entrenamiento de fuerza suave los primeros días, y comenzar a practicar cardio utilizando una cinta de correr o una elíptica. De esta manera, la transición a la actividad física será más sencilla.

Una vez que hayas construido un poco de fuerza, puedes empezar a salir a correr de forma gradual. Comienza haciendo running durante diez minutos al día y aumenta poco a poco el tiempo. Al final, lo más importante es que escuches a tu cuerpo.

Pero, ¿es seguro hacer running para embarazadas?

En general, salir a correr durante los meses del embarazo no tiene ningún peligro. Tú misma te irás dando cuenta de lo que te hace sentir bien y de lo que te cansa en exceso; lo bueno del running para embarazadas es que es muy difícil excederse haciéndolo, por lo que nunca tendrás problemas graves.

Sin embargo, hay algunas situaciones frente a las que tendrás que estar atenta. Por ejemplo, si notas mucho dolor en las articulaciones, tal vez debas bajar el ritmo, calentar mejor o dejar de correr por completo. Lo mismo ocurre si has tenido algún tipo de complicaciones en el embarazo, en cuyo caso deberías consultar con tu médico antes de introducir cualquier cambio en tu estilo de vida (incluido el running).

Consejos para embarazadas que quieran salir a correr

A continuación encontrarás los consejos más importantes para que tu nueva práctica de running sea un placer y no una tortura.

1- Mantente hidratada

Beber mucha agua antes, durante y después de tu sesión de cardio es fundamental para mantener el bienestar de tu cuerpo. En este sentido, no te dejes engañar: aunque no sientas sed, al correr estás perdiendo líquido y todo tipo de minerales a través del sudor, por lo que deberías beber agua aunque no te encuentres sedienta.

Embarazada bebiendo agua tras hacer running

2- Mantente fresca

Vestir ropa adecuada para correr es siempre importante, pero se convierte en algo fundamental en el caso del running para embarazadas. Utiliza prendas frescas y que te permitan libertad de movimientos, poniendo especial cuidado en que no te hagan rozaduras ni te causen ninguna molestia.

3- Cuidado con los cambios de equilibrio en tu cuerpo

Según avance tu embarazo, notarás cómo tu centro de gravedad se desplaza a medida que el bebé va creciendo dentro de ti. Especialmente en el segundo y tercer trimestre, deberás estar atenta para no tropezarte a causa de estas variaciones en tu cuerpo.

Como vemos, el running puede ser una manera excelente de mantenerte sana y en forma durante los meses de tu embarazo. Eso sí, en esta etapa tan importante, es fundamental que escuches a tu cuerpo y que consultes a tu médico si tienes alguna preocupación por tu salud o la de tu bebé.