Sácale el máximo partido a tus ratos de lectura

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 4 diciembre, 2015
Valeria Sabater · 9 enero, 2015

La lectura, ¿qué supone para ti? Si eres una amante de los libros seguramente veas en ellos ese umbral perfecto al conocimiento, a la libertad y el entretenimiento. Alguien dijo una vez que leer nos hace libres y que acompaña a nuestra soledad. Los libro son, por así decirlo, pequeños mundos al alcance de nuestra mano tejidos en mar de letras. En un océano de posibilidades.

Los libros son también el mejor tributo que podemos inculcar en los más pequeños. No solo para ofrecerles una mejor cultura, sino para formarlos como personas.

Aunque como ya sabemos, en esta época de tecnologías es algo complicado que un niño se incline antes por el olor de un libro que por la estimulación visual de un videojuego o un teléfono móvil. Pero se puede conseguir siempre y cuando, nosotros mismos, actuemos como modelos de referencia.

Pero la lectura es algo más. No solo nos aporta conocimiento y entretenimiento. Leer nos trasmite emociones y sentimientos, nos permite en ocasiones encontrar instantes de privacidad en los cuales, relativizar nuestra presión diaria: nuestro estrés. De ahí que valga la pena tener siempre un libro en el bolso o en la cabecera de nuestra cama. Te explicamos por qué.

Mujer con un libro

1. La lectura nos aporta otra realidad donde asomarnos

No siempre es fácil encontrar un instante de paz cuando vivimos sumidos en el estrés diario. Pero el simple hecho de buscar ese momento para uno mismo, ya es un primer paso. La lectura diaria te va a permitir desconectar un instante del rumor cotidiano, de las presiones y las ansiedades.

Leer no significa escapar de la realidad. Significa encontrar un refugio momentáneo donde relativizar las presiones. Desviamos la atención de nuestro cerebro y le ofrecemos estímulos más gratos y positivos. Nos sentamos en un lugar cómodo, acompasamos nuestra respiración y con ello, nuestras funciones básicas entran en una necesitada calma.

No importa la temática del libro. No tienen por qué ser libros de autoayuda. Una simple novela, un clásico, o ese bestseller de moda nos van a trasportar igual a un refugio de paz en el cual, tras acabar cada página, levantarás la mirada viendo tu realidad desde otra perspectiva.

2. Leer aumenta nuestra reserva cognitiva

Seguro que la palabra te suena: reserva cognitiva. Como ya sabes, cualquier tipo de información nueva, de conocimiento, de estímulo, supone nuevas conexiones nuevas en nuestro cerebro. Pensemos en él como en un músculo y en la lectura como en el mejor de los deportes que practicar cada día.

Mejoramos procesos básicos como la atención y la memoria, incentivamos nuestra curiosidad y un conocimiento básico que harán de él, un órgano más fuerte y resistente. El día de mañana, cuando lleguemos a la vejez, nuestras facultades serán mucho más óptimas.

Se sabe por ejemplo que personas aquejadas por Alzheimer han presentado un retroceso mucho más lento si han sido durante su vida unos buenos lectores. Personas caracterizadas por la curiosidad y las ganas de aprender.

 

Hojas de un libro formando un corazón

3. El mejor modo de encontrar descanso por la noche es leyendo

Si eres de esas personas que suelen padecer de un estrés continuado, sabrás lo complicado que resulta conciliar el sueño. Sabemos que llegar a casa supone muchas veces tener que ocuparse de más responsabilidades, pero es básico que a lo largo del día, encuentres un instante para ti.

Un momento de refugio e intimidad donde encontrar la calma y ser uno mismo. Desahogarnos y respirar. Un modo sencillo de abrir la puerta a ese mundo privado, son los libros. Si acudes a ellos por las noches y antes de ir a dormir, podrás conciliar un sueño más profundo y tranquilo. Te damos unas sencillas pautas:

  • Lo ideal es cenar dos horas antes de acostarnos.
  • Date una ducha caliente bien relajante antes de ir a la cama.
  • Cierra el móvil, deja a un lado el ordenador, y prescinde del libro electrónico. Mejor un libro de papel. Debemos recordar que la luz presente en los teléfonos, portátiles o tabletas, ejercen un efecto estimulador que induce el insomnio.
  • Ve a la cama o a un sitio donde estés cómodo/a, y lee. Sencillamente lee.
  • La historia, la trama de cada capítulo obligará a tu cerebro a tener que dejar a un lado esas preocupaciones diarias que encienden el motor de tu estrés. Relativizas tus problemas y encuentras descanso mental. Y te aseguramos, que el descanso mental es el mejor inductor del sueño.