Sé fiel a ti mismo

14 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Laura Rodríguez
Los patrones sociales no tienen que ser cumplidos por todos de la misma manera. Por el contrario, podemos convivir bajo ciertos patrones comunes, pero sin abandonar aquello que nos identifica, aquello en lo que creemos.

Sé fiel a ti mismo; sé fiel a tus ideas, tus creencias, a lo que necesitas, a lo que quieres, a lo que deseas, a tus propias aspiraciones, aunque sean diferentes al resto de las personas. En este sentido, en ocasiones resulta complicado seguir las propias convicciones, sobre todo cuando lo que pensamos y/o sentimos no coincide con la mayoría de las personas que nos rodean esperan.

Por ello, en el momento que nuestra propia convicción va en contra y/o es diferente al resto de personas, pueden entrarnos dudas sobre si nuestras creencias son adecuadas. O quizás nos cueste expresarlas o llevar a cabo esa actividad que tanto nos gustaría realizar por ajustarnos a las expectativas o a la norma. Esto es, por ejemplo, ¿cómo voy a decirle a mis amigos que aquello que llevamos haciendo toda la vida no me resulta agradable y que preferiría cambiarlo?

«Sé fiel a lo que existe dentro de ti».

-André Gide-

Mujer triste

¿Seguimos las normas sociales?

Las normas sociales, según Bicchieri, son el resultado de las interacciones de los individuos y deben entenderse como una especie de gramática de las interacciones sociales. De tal modo que, al igual que una gramática, un sistema de normas especifica qué es aceptable y qué no lo es en una sociedad o grupo.

Asimismo, Émile Durkheim, en su trabajo Las reglas del método sociológico, define las normas sociales con el concepto de hecho social, el cual se refiere a todo comportamiento o idea presente en un grupo social. Según el autor, el hecho social ejerce un poder coercitivo sobre la conducta de las personas, moldeándolas y predisponiéndolas a comportarse y pensar de una determinada manera.

En definitiva, las normas sociales rigen nuestra conducta, aquello que tenemos que llevar a cabo y definen el cómo, cuándo, dónde y el porqué de nuestro comportamiento desde un punto de vista social. Si bien es cierto que las normas son fundamentales para todos los seres humanos, pues es necesario seguir pautas comunes y, a su vez, sentir que pertenecemos a un colectivo, no todas las normas sociales tienen que cumplirse: también podemos desmarcarnos de la norma común.

«Cuando alguien se sale de las normas culturales, la cultura tiene que protegerse»

-Robert M. Pirsig-

Sé fiel a ti mismo en un mundo lleno de normas sociales

Ser fiel a uno mismo significa tomar partido por nuestras propias convicciones y creencias. Ahora bien, ¿ser fiel a uno mismo significa abandonar las normas sociales? Pues, la autofidelidad es totalmente compatible con seguir las normas y, además, es saludable. ¿Acaso podríamos vivir en un mundo sin seguir ninguna norma o patrones comunes?

Está claro que los patrones sociales comunes tienen su función y su razón. Los patrones no tienen que ser cumplidos por todos de la misma manera, sino que, por el contrario, podemos convivir bajo ciertos patrones comunes… pero sin abandonar aquello que nos identifica, aquello en lo que creemos.

Mujer con flor en la mano

La clave está en el autoconocimiento

Sé fiel a ti mismo parte del autoconocimiento, pues no podemos ser fiel sin conocimiento: necesitamos conocer cómo somos, qué nos inquieta, cuáles son nuestros gustos y nuestras aspiraciones para poder ser fiel a nosotros. En este sentido, responderte ciertas preguntas pueden acercarte a ese autoconocimiento: ¿qué hago?, ¿qué pienso?, ¿qué siento?, ¿qué quiero en realidad?

A su vez, el autoconocimiento puede acercarte a partes de ti mismo que en este momento no terminas de comprender. Quizás pueda acercarte a partes de ti que no son socialmente aceptadas y, por ende, te resulte complicado sacarlas a relucir y/o aceptarlas, puesto que no es lo que conoces como «común». O cabe la posibilidad, entre muchas otras, de que te quieras autoimponer ciertas creencias por no desmarcarte de la costumbre.

En definitiva, realiza un ejercicio interior contigo mismo, inspecciona qué sientes, escucha tu voz interior, prueba a entenderte, ya que sólo así podrás serle fiel a la única persona que está y estará siempre contigo: tú mismo.