La sensibilidad a la ansiedad: qué es y cómo funciona

La sensibilidad a la ansiedad es una dimensión sobre la que se ha investigado, y mucho, en los últimos años. Compartimos lo que sabemos de ella y profundizaremos en las consecuencias y los errores más comunes.
La sensibilidad a la ansiedad: qué es y cómo funciona
José Padilla

Escrito y verificado por el psicólogo José Padilla.

Última actualización: 04 junio, 2022

Las personas con alta sensibilidad a la ansiedad (SA) tienen tendencia a sobreinterpretar las manifestaciones típicas de la ansiedad como una señal de peligro. Este tipo de sensibilidad es considerado como un factor de riesgo psicológico, realizándose estudios clínicos y epidemiológicos de los trastornos de ansiedad.

Las investigaciones indican que los altos niveles de SA predicen la aparición de síntomas de ansiedad y ataques de pánico (McLaughlin y Hatzenbuehler, 2009; Calkins et al., 2009). También predice el surgimiento de trastornos de ansiedad y depresivos. Además, una investigación halló que era un factor predictivo de la persistencia de los trastornos de ansiedad.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es un complejo sistema de respuestas cognitivas, fisiológicas, conductuales y emocionales asociadas a la preparación anticipada a una circunstancia percibida como amenazante. Esta reacción está vinculada al miedo y se manifiesta como un estado de ánimo orientado hacia el futuro.

La ansiedad es normal, pero cuando se desencadena como resultado de una sobreestimación de la amenaza percibida o de una valoración errónea del peligro, se vuelve patológica. Sus principales síntomas son los siguientes:

  • Agitación.
  • Tensión.
  • Sensación de cansancio.
  • Mareos.
  • Micción frecuente.
  • Palpitaciones cardiacas.
  • Sensación de desmayo.
  • Dificultar para respirar.
  • Sudoración.
  • Temblores.
  • Preocupación y aprensión.
  • Insomnio.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Hipervigilancia.
Mujer con ansiedad por el síndrome del ovario poliquístico
La ansiedad está relacionada con la preocupación por el futuro.

Los rasgos característicos de la ansiedad clínica son los siguientes:

  • Falsas alarmas: La presencia de miedo intenso en ausencia de señales de amenazantes.
  • Persistencia: anticipación de una amenaza que hace que la persona experimente un mayor nivel de aprensión y pensamientos sobre una amenaza, independientemente de si se materializa o no.
  • Funcionamiento deteriorado: interfiere con el afrontamiento efectivo y adaptativo frente a una amenaza percibida y a la vida social.
  • Hipersensibilidad a estímulos: el miedo es provocado por una gama más amplia de estímulos o situaciones de intensidad relativamente leve.
  • Cognición disfuncional y síntomas cognitivos: Pensamiento caracterizado por la sobreestimación de la amenaza o valoración del peligro.

Ahora que ya se tiene un contexto y una idea global de qué es la ansiedad y cuáles son sus características a nivel clínico, pasaremos a abordar el tema principal de este artículo: qué es la sensibilidad a la ansiedad y cómo funciona.

La sensibilidad a la ansiedad

La SA se entiende como el miedo frente a los síntomas de la ansiedad, el cual es activado por las creencias irracionales sobre el potencial dañino, tanto psicológico como físico, de dichos síntomas.

Veamos un ejemplo: una persona teme a las arañas y tiene una elevada sensibilidad a la ansiedad. En este caso, a lo que ella realmente teme no es a las arañas, sino a los síntomas de ansiedad que estas le provocan.

El miedo a las arañas del ejemplo anterior desencadena una serie de síntomas y signos que para la persona son intolerables, pues los considera como agentes dañinos para ella. Esto conduce a la persona a evitar todo contacto con las arañas, no porque estas representen un peligro inminente para ella, sino porque generan una actividad fisiológica, cognitiva, afectiva y conductual que ella percibe como amenazantes.

Ahora bien, cuidado con confundir la sensibilidad a la ansiedad con el rasgo de la ansiedad, ya que muchas personas experimentan ansiedad sin sentir miedo a los propios síntomas. Cuando alguien tiene una alta sensibilidad a la ansiedad, experimenta temor ante los propios síntomas de la ansiedad, por lo que la SA implica una tendencia a mostrar reacciones exageradas y prolongadas ante ellos.

La sensibilidad a la ansiedad, al estar asociada al temor a los síntomas de la ansiedad, suele implicar y aumentar, en gran medida, a los síntomas fisiológicos de la ansiedad, tales como la taquicardia, las palpitaciones, la sensación de mareo, la respiración dificultosa o disnea, el temblor, etc.

Así, tenemos un círculo vicioso, en el que la ansiedad genera más ansiedad al percibir sus síntomas como un peligro. Esta percepción de amenaza infundada provoca más ansiedad. La persona queda atrapada.

En el entorno clínico, la evaluación de la sensibilidad a la ansiedad puede utilizar para:

  • Reconocer a las personas en riesgo de una mayor respuesta al afecto y a las sensaciones basadas en la excitación durante el curso del tratamiento.
  • Identificar a quienes pueden beneficiarse de la exposición interoceptiva u otras técnicas de reducción de la sensibilidad a la ansiedad.
  • Evaluar el progreso en el tratamiento e informar la necesidad de modificarlo.

¿Cómo funciona la sensibilidad a la ansiedad?

Para comprender los problemas psicológicos y emocionales, se han propuesto diferentes modelos y constructos que permiten definir cuáles pueden ser sus causas.

Entre ellos se encuentra la propuesta de la sensibilidad a la ansiedad realizada por Steven Reiss. Reiss aseguraba que todo miedo está motivado por expectativas y por sensibilidades, las cuales explican el incremento y la persistencia de estos. Las expectativas se configuran a partir de las estimaciones de que suceda algo suceda. Mientras que las sensibilidades ayudan a comprender por qué se le teme.

La SA, como ese miedo a las sensaciones de ansiedad, hace que la persona perciba que estas poseen consecuencias somáticas, psicológicas y sociales que pueden resultar peligrosas.

Así, una vez comienzan a expresarse los síntomas, la persona empieza a enfocar su atención en ellos y en sus efectos, intensificando su gravedad y, por lo tanto, incrementando su malestar y su miedo.

Hombre con ansiedad mirando por la ventana
Las expectativas junto a la hipervigilancia aumentan el miedo y la ansiedad.

Tratamiento psicoterapéutico

La alta sensibilidad a la ansiedad se reduce a través de una amplia variedad de intervenciones, entre las que destacan:

  • Aceptación emocional: es enseñar al individuo a observar sus propias emocionales desde la aceptación y la curiosidad, en vez de luchar contra ellas. Se ha encontrado que la aceptación emocional es efectiva para reducir el miedo al miedo.
  • Psicoeducación: implicar proporcionar información al paciente sobre la ansiedad, cómo se activa y las activaciones orgánicas, cognitivas y conductuales que genera.
  • Reestructuración cognitiva: consiste cambiar las creencias distorsionadas que tiene la persona sobre los síntomas de la ansiedad por otras más adaptativas.
  • Exposición interoceptiva: implica exponer al cliente a sus propias sensaciones corporales y entrenarlo para manejar los síntomas en lugar de temerlos, evitarlos o buscar escapar de ellos.
  • Exposición en vivo: se instruye al paciente a enfrentar su miedo acercándose a la situación temida. Esto permite que el sistema nervioso se habitúe a la situación temida y que las nuevas respuestas de afrontamiento aprendidas anulen la influencia de las respuestas de miedo desadaptativas. También, facilita la adquisición de destreza para gestionar los síntomas de la ansiedad y que sienta más confiada de sí misma.

Para terminar, la sensibilidad a la ansiedad, como miedo al miedo, es una reacción que hace más difícil vivir y afrontar la ansiedad. Si la persona, además de padecer una fobia especifica, teme a los síntomas que tiene, la afectación y la gravedad del problema será mayor.

Por lo tanto, es necesario que las personas con altos niveles de sensibilidad a la ansiedad busquen y reciban la ayuda pertinente que les permita regular la activación emocional y cognitiva que presentan.

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