Ser madre no es fácil

15 febrero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por Sara Clemente

¿Habéis visto alguna vez un documental sobre la Naturaleza? A lo mejor completo no, pero seguramente hayáis visto unos cuantos minutos. Normalmente, este tipo de filmes refleja cómo el depredador acaba con la presa. Y la imagen que mejor lo refleja esta es la carrera que realiza el tigre o el león para alcanzar su alimento: la cebra. Pero, ¿os habéis planteado lo difícil que es ser madre de un animal que está amenazado en la selva? Sin embargo, a veces los animales nos sorprenden. No siempre tenemos una cámara a mano para filmar esos momentos a veces irrepetibles, pero, en el caso que os traemos en este artículo, se pudo grabar con todo detalle algo digno de ser contado.

Felinos y babuínos

Hablamos del conocido «La noche que el leopardo durmió con el babuino«. En el vídeo que os ofrecemos podéis ver cómo el leopardo hembra obtiene una presa digna de tan hábil felino: un babuino adulto.

Los leopardos, que a menudo se ven acosados por otros depredadores más fuertes que ellos, como los leones o las hienas, tienen la costumbre de trepar a los árboles. Normalmente, para librarse de esta amenaza, pero también para comer lo más rápida y cómodamente posible a la presa que previamente ha cazado.

En este caso, mientras la leopardo subía su presa al árbol se dio cuenta de que algo se movía. Era una cría de babuino. La leopardo, que perdió todo interés repentino por su comida, se tumbó al lado de la cría sin saber muy bien qué hacer. La leopardo no sólo se quedó con la cría durante horas, impidiendo que se cayera del árbol y limpiándola, sino que incluso la defendió de una hiena que merodeaba por la zona. Ser madrid es muy difícil.

¿Qué la hizo ejercer de madre?

¿Qué llevo a esta leopardo a cuidar de aquélla cría? Los que tengáis mascotas sabéis que algunos gatos, los cuales también pertenecen a la categoría de felinos, tienen cierta costumbre a «jugar» con sus presas.

Pero, en este caso, la leopardo no se comió a la cría, ni siquiera cuando el frío acabó por quitarle la vida. Por lo que no podemos decir que se la «guardara para luego», ni que «jugara» con ella. Quiso cuidarla.

En el documental se insiste en que la leopardo es joven y muy curiosa. Pero, junto a esta explicación y puede pecar de falta de inmadurez. Pero puede haber otra razón, que invalida esta anterior:

  • Las madres de animales depredadores, como pueda ser un leopardo, un león o un lobo suelen tener costumbre de cazar alguna cría, dejándola herida, pero no matándola. Después, se la ofrece a sus crías para que intenten cazarla. Esto, que puede parecer algo cruel, forma parte del proceso de aprendizaje de los depredadores, y es necesario.

Esta explicación anularía la anterior (no tener madurez), ya que a esas alturas los leopardos ya discriminan entre lo que  se puede comer y lo que no. ¿Por qué entonces?

Lo cierto es que, lamentablemente, nunca lo sabremos a ciencia cierta, pero quizá, podemos reflexionar acerca de que la leopardo no devoró a la cría por su instinto maternal. Un instinto maternal, todo sea dicho, del que no goza de mucha experiencia, ya que este felino fue madre tiempo después por primera vez. Un gran acontecimiento para ella, sin duda.

Instinto maternal

Las madres primerizas de leopardo suelen perder algún cachorro, además de que pocas camadas completas llegan a alcanzar la madurez. Esto es debido precisamente a su falta de experiencia como madres. Y es que ser madre, también en el mundo animal, es difícil.

Fijaros hasta dónde puede llegar este instinto, que, como colofón final, os traemos las imágenes de una leona amamantando a una cría de leopardo. Cuando, normalmente, son sus principales devoradores. Enternecedor, ¿verdad?

Imagenes cortesía de Jeff Bock y Noel Reynolds