Ser madre no es fácil

Jesús Jiménez · 27 diciembre, 2012

¿Habéis visto alguna vez un documental de naturaleza? Estoy seguro de que sí. Quien los haya visto puede asegurar, sin lugar a dudas, que lo que se ve en estos documentales a veces sorprende, y digo a veces, porque lo normal es que el león se coma a la cebra, y que la cebra se coma la hierba. Sin embargo, a veces los animales nos sorprenden. No siempre tenemos una cámara a mano para filmarlo, pero en el caso que hoy os voy a contar, se pudo grabar con todo detalle.

Hablamos del conocido "La noche que el leopardo durmió con el babuino". En el vídeo que os ofrecemos podéis ver como la leopardo obtiene una presa digna de tan hábil felino: un babuino adulto.

Los leopardos, que a menudo se ven acosados por otros depredadores más fuertes que ellos, como son los leones o las hienas, tienen costumbre de trepar al árbol para comer allí lo más rápida y cómodamente posible. Mientras la leopardo subía su presa, se dio cuenta de que algo se movía. Era una cría de babuino. La leopardo, que perdió todo interés repentino por su comida, se tumbó al lado de la cría sin saber muy bien qué hacer. La leopardo no sólo se quedó con la cría durante horas, impidiendo que se cayera del árbol y limpiándola, sino que incluso la defendió de una hiena que merodeaba por la zona.

¿Qué llevo a esta leopardo a cuidar de aquélla cría? Los que tengáis mascotas sabéis que algunos gatos, entre los que se incluyen los felinos, tienen cierta costumbre a "jugar" con sus presas. Sin embargo, la leopardo no se comió a la cría, ni siquiera cuando el frío acabó por quitarle la vida, por lo que no podemos decir que se la "guardara para luego". ¿Falta de madurez quizás? En el documental se insiste bastante en que la leopardo es joven, y muy curiosa. Personalmente me gusta mucho la naturaleza, y habiendo visto muchos documentales, no creo que fuera por ello.

¿Por qué? Las madres de animales depredadores, como pueda ser un leopardo, un león, un lobo etc., suelen tener costumbre de cazar alguna cría dejándola herida pero no matándola. Después, se la ofrece a sus crías para que intenten cazarla. Esto, que puede parecer algo cruel, en realidad no lo es. Forma parte del proceso de aprendizaje de los depredadores, y es necesario. Por eso, no creo que la leopardo no se comiera a la cría de babuino, puesto que tiene suficiente madurez para saber qué se puede comer y qué no. ¿Por qué entonces? Bueno, nunca lo sabremos a ciencia cierta, pero, desde mi punto de vista (y esto es una opinión personal mía) la leopardo no se comió a la cría por su instinto maternal. Un instinto maternal, todo sea dicho, del que no goza de mucha experiencia. Esta leopardo fue madre tiempo después por primera vez. Un gran acontecimiento para ella, sin duda.

Las madres primerizas suelen perder algún cachorro por el camino (me refiero a más de lo normal, porque por norma pocas camadas completas llegan a la madurez.) debido precisamente a eso: a su falta de experiencia como madres. Por la misma razón, la leopardo reaccionó como cabía esperar frente a una cría: protegiéndola. El único fallo de esta prematura mamá leopardo fue equivocarse de cría. La leopardo seguro que tuvo oportunidad después de cuidar de sus propios cachorros, ésta vez sí, leopardos. Me gustaría contar con vuestras opiniones de por qué la leopardo protegió y mimó a la cría de babuino. Podéis contárnoslas en nuestra página de facebook o twitter.

Imagenes cortesía de Jeff Bock y Noel Reynolds