Ser tímido no es ser insípido - La Mente es Maravillosa

Ser tímido no es ser insípido

Cristina Roda Rivera 28 agosto, 2015 en Emociones 42 compartidos
Ser tímido no es ser insípido

Se considera que muchos de nosotros hemos sido tímidos en algún momento de nuestras vidas. Pero, la timidez no es una patología o un problema de especial relevancia en la mayoría de los casos.

Mas bien, la timidez es un escudo de protección que nos encierra en sí mismos para intentar no lastimarnos. Aunque a veces pueda tener el efecto contrario.

“La timidez es la desconfianza del amor propio, que deseando agradar teme no conseguir”
-Molière-

Ser tímido no es ser insípido, ser tímido es otra forma de ser más, con sus peculiaridades y características.

La evolución de la timidez

La evolución de la timidez a lo largo de la vida es algo muy interesante para propiciar el autoconocimiento.

Muchos de nosotros hemos experimentado un cambio que va desde la apertura a los demás en la edad infantil, a una cada vez mayor timidez en la vida adulta, y viceversa.

Este cambio a veces está propiciado por actuaciones o exposiciones en público que nos han generado ansiedad o por el contrario, nos han hecho sentir muy incómodos.

“La causa más frecuente de la timidez es una opinión excesiva de nuestra propia importancia”
-Samuel Johnson-

La timidez por lo tanto no sería un factor genético hereditario, sino un componente de la personalidad que aunque esté influenciado por el temperamento biológico, va a estar mucho más condicionado por las interacciones sociales que tengamos. Por tanto, debemos tener en cuenta estos aspectos y su evolución para entender nuestra timidez.

La timidez nos esconde en nosotros mismos

Exponerse públicamente siempre implica poner en evidencia nuestras habilidades y competencias, a juicio de los demás. Y es en la adolescencia y en la juventud donde tenemos más miedo de ser evaluados, juzgados y criticados.

Si además de ser un período sensible, le añadimos una exposición en público por ejemplo en la que los demás son pocos compasivos e incluso irrespetuosos… Nuestro yo social puede experimentar una sensación de tremenda vulnerabilidad y condicionarnos para futuras situaciones similares.

Por lo que para protegernos de esa vulnerabilidad, nos encerramos en nosotros mismos por miedo a qué podrán pensar los demás. Sin tener en cuenta que es algo que nunca sabremos al cien por cien.

¿La timidez nos molesta?

La timidez es un rasgo de nuestro carácter que no debe de ser especialmente problemático. Pero, ¿cuándo pasaría a ser realmente un problema?

  • Cuando nos causa un gran malestar psicológico.
  • Cuando nos impide obtener metas profesionales por el miedo a trabajar en equipo.
  • Cuando nos impide pedir ayuda si la necesitamos.
  • Cuando en realidad nos interesa conocer a una persona y por nuestra timidez no lo hacemos.

La timidez es un escudo para protegernos

La timidez nos puede mostrar como personas antipáticas, simples o inseguras; pero también como misteriosas, prudentes y agradables
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Si te conciencias de que la timidez no es un error de tu personalidad, te darás cuenta de que sentirás mucha menos presión psicológica y las cosas marcharán de una forma más natural.

Lo importante es que aún con tu carácter introvertido, puedas establecer relaciones cordiales con los demás.

Una leve sonrisa, una frase corta y directa y un lugar propicio puede ser el lugar perfecto para pedir unos apuntes y entablar una conversación. A veces no se trata tanto de ser abierto como de ser oportuno.

 Aspectos que te ayudarán a vencer la timidez:

  •  Mayor conocimiento de ti mismo, para saber que situaciones son las que más te angustian e intentar reflexionar y sacar puntos en común.
  •  Aprender a manejar la ansiedad y el estrés gracias a la respiración y técnicas de relajación.
  • Práctica, práctica, y práctica. Será el mejor remedio.
  • Exponerse a situaciones de relaciones con los demás. Y si algo sale mal, no le des demasiada importancia. Estás aprendiendo una habilidad , solo se trata de eso.
  •  Elegir un público agradable y cercano para realizar nuestro primer ensayo antes de hablar en público. Nos familiarizaremos con aspectos tan sencillos como la modulación de la voz, gestos, pronunciación, volumen o tono.

La timidez que nos hace sentirnos incómodos puede mejorarse, pero no olvides que la timidez puede ser una cualidad encantadora, que no te hace insípida, simple o sin cualidades sociales. Solo es otro tipo de estilo comunicativo y social.

Cristina Roda Rivera

Psicóloga,Especialista Máster en Psicología clínica y social.

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