¿El sexo entre amigos mejora la relación?

Edith Sánchez · 13 octubre, 2017

Hubo gran revuelo después de publicarse un estudio llevado a cabo en los Estados Unidos. En él se decía que el 20% de las personas consultadas tuvo sexo entre amigos. Lo más sorprendente es que esas mismas personas indicaron que las relaciones sexuales fortalecieron esa amistad y que en un buen porcentaje esto derivó en un noviazgo formal.

La investigación se realizó en la Boise State Universiity y fue dirigida por Heidi Reeder. Se encuestó a 300 personas, entre hombres y mujeres. Como se indicó, el 20% señalaron que habían tenido relaciones sexuales con un amigo al menos una vez en la vida.

El amor es la respuesta, pero mientras usted la espera, el sexo le plantea unas cuantas preguntas”.

-Woody Allen-

Los encuestados señalaron que esas relaciones se dieron en el marco de un acuerdo en el que explícitamente se pactó no involucrar el amor. También que la relación no iba a implicar ningún tipo de compromiso. Es lo que se conoce como “amigos con derecho a roce”.

El 76% de las personas que tuvieron sexo entre amigos indicaron que después de haber tenido intimidad, la relación de amistad mejoró. Así mismo, el 50% de ellos comenzó un noviazgo formal, el cual se mantenía hasta el momento en que fueron consultados.

Pareja haciéndose cosquillas

El sexo entre amigos, una nueva forma de relación

Frente al tema del sexo entre amigos las opiniones están divididas. No hay una conclusión que pueda aplicarse a todos los casos, porque el desenlace de este tipo de relaciones se encuentra estrechamente relacionado con las características de los involucrados. En algunos casos, todo transcurre sin problemas. En otros casos, solo se da lugar a una gran confusión.

Lo cierto es que actualmente hay muchas parejas de “amigos con derecho a roce”. Se trata de vínculos espontáneos en los que a veces se hacen acuerdos explícitos y otras veces no. El pacto básico es el de mantener la relación de amistad, sin que el sexo sea un motivo para actualizar la naturaleza, el compromiso o la etiqueta del vínculo.

En general, esto funciona bien cuando ambos aceptan de forma consciente las reglas de juego y las respetan. Las dificultades surgen si el acuerdo no es muy claro para alguno de los dos. También cuando el sexo entre amigos es una estrategia, consciente o inconsciente, para acercarse a una persona con la que se quiere sostener una relación formal de pareja.

Un vínculo sin compromisos

En principio, el sexo entre amigos se da porque dos personas se conocen y hay atracción, pero no surge el amor. También obedece a que los involucrados no quieren compromisos. Es un tipo de relación que es más frecuente entre adolescentes que entre personas adultas.

Aunque haya sexo entre amigos, esta relación no es la de unos amantes. Esto quiere decir que están presentes los sentimientos propios de la amistad, pero no los que se les suponen a una pareja. Este tipo de amigos comparten tiempo juntos, hablan mucho, hacen planes compartidos, pero no tienen ninguna “obligación” de pareja respecto al otro.

Por lo tanto, existen todas las condiciones para conformar una relación de pareja, menos una: la voluntad de comprometerse con el otro. De una u otra forma, todo está permitido, menos hacer exigencias o reclamos respecto a la relación.

pareja riéndose representando el sexo entre amigos

Las reglas de juego

El sexo entre amigos suelen funcionar cuando se respetan las reglas de juego y se entra en ese tipo de vínculo con total honestidad. Las normas básicas de una relación de este estilo se pueden resumir en los siguientes puntos:

  • No debe haber reclamaciones relacionadas con el compromiso.
  • No se establecen rutinas de pareja.
  • Ambos pueden tener relaciones de otro tipo, con otras personas, en cualquier momento.
  • No planean un futuro juntos.
  • No hay lugar a la convivencia.
  • Los encuentros sexuales suelen ser casuales y no planificados.

Es muy importante que el acuerdo que da origen a este tipo de vínculo sea lo más explícito posible. Lo no hablado, lo no acordado, puede dar lugar a equívocos por una o ambas partes. Todo resulta mejor si quienes deciden iniciar una relación sexual se conocen bien. Piensa que si no sabes cómo actúa el otro bajo determinadas circunstancias, te puedes llevar sorpresas desagradables (También agradables claro!).

Vale la pena aclarar que hay circunstancias en las que este tipo de vínculo no es conveniente. Cuando uno de los dos tiene un compromiso sentimental, por ejemplo. Ese tipo de triángulos amorosos casi nunca son buena idea. Tampoco es buena una relación de sexo entre amigos cuando los involucrados son ex novios. Seguramente puede dar lugar a muchos equívocos. Finalmente, si uno de los dos comienza a sentirse enamorado, lo correcto es decirlo y reformular o acabar con el pacto si el otro no siente lo mismo.