Si te cansas, aprende a descansar, no a rendirte

En el proceso hasta alcanzar un objetivo pueden surgir dudas, miedos y deseos de tirar la toalla. Descubre cómo afrontarlo sin rendirte.
Si te cansas, aprende a descansar, no a rendirte
Elena Sanz

Escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz el 06 diciembre, 2020.

Última actualización: 06 diciembre, 2020

¿Cuántas veces has pensado “ya no puedo más” y finalmente lo lograste? Y ¿cuántas veces el agotamiento físico o mental te hizo renunciar a un propósito que realmente anhelabas conseguir? La diferencia entre estos dos escenarios radica en la actitud que adoptamos ante una situación que parece sobrepasarnos. Por ello, cuando te canses, aprende a descansar, no a rendirte.

La perseverancia, la disciplina y la resiliencia son cualidades que no todos presentamos en el mismo grado. Sin embargo, resultan imprescindibles para continuar los esfuerzos cuando el objetivo parece cada vez más lejano.

Afortunadamente, podemos modificar nuestros hábitos y el modo en que enfrentamos el estrés y la adversidad, de modo que la falta de resultados no nos lleve a abandonar la meta.

Mujer estresada

¿Por qué quieres rendirte?

Todos hemos sentido la necesidad de tirar la toalla en muchas ocasiones y en diversos ámbitos de nuestra vida. Es algo completamente natural y no se trata de un signo de debilidad o pereza.

No obstante, comprender el origen de ese deseo de rendirte puede ayudarte a adoptar una nueva perspectiva antes de hacerlo. Así, entre las principales causas podemos encontrar las siguientes.

Expectativas poco ajustadas

Con frecuencia, deseamos rendirnos al comprobar que las expectativas que manteníamos no se están cumpliendo. Sin embargo, hemos de preguntarnos ¿eran estas expectativas realistas y ajustadas? Si deseábamos perder 20 kilos de peso en un mes o esperábamos hablar fluidamente un idioma nuevo en ocho semanas, es fácil comprender por qué no estamos obteniendo los resultados esperados.

Pensamientos disfuncionales

La mente puede ser nuestra mayor aliada pero también nuestra peor enemiga, y es que su influencia en nuestra motivación y nuestras acciones es totalmente decisiva. Cuando albergamos pensamientos del tipo “nunca lo voy a lograr” o “está claro que no estoy hecho para esto” la confianza en nosotros mismos decrece y sin ella se hace imposible perseverar.

Estrategia inadecuada

Por último, es posible que nos resulte difícil alcanzar el éxito debido a que no hemos planteado la estrategia de forma apropiada. Querer lograrlo todo a la primera, de forma inmediata y sin margen de error nos carga con una presión difícil de soportar.

Es necesario ser flexibles, adaptables y capaces de cambiar de rumbo. Y, del mismo modo, es imprescindible aprender a descansar, a hacer un alto en el camino cuando sea necesario.

Aprende a descansar

Son muchas las situaciones en las que las anteriores causas pueden sabotear nuestros intentos de alcanzar un objetivo. Tanto si deseamos obtener un buen empleo, mejorar una habilidad, desarrollar un estilo de vida más saludable o incluso trabajar nuestra salud mental, encontraremos obstáculos a los que debemos aprender a hacer frente. Y para ello es imprescindible saber descansar.

Así, si llevas un tiempo trabajando por un objetivo y este sigue pareciendo imposible de alcanzar, detente. Descansa y aprovecha esta pausa para realizar ciertos cambios:

  • Ajusta tus expectativas a la realidad. Asegúrate de que tus metas son posibles y accesibles desde el punto en que te encuentras ahora. Más adelante podrás ir subiendo de nivel.
  • Revisa tu diálogo interno. ¿Qué mensajes te diriges a ti mismo respecto al proceso que estás llevando a cabo? Procura que todas tus palabras sean de ánimo, de empoderamiento y de confianza en ti mismo. Repítete que eres capaz, que eres tenaz, perseverante y exitoso, aun cuando no lo creas en ese momento.
  • Divide tu objetivo en metas intermedias más pequeñas que puedas ir conquistando en el corto plazo. Y celebra cada una de esas victorias, prémiate y agradécete por el esfuerzo realizado hasta ese momento. Con cada objetivo cumplido renovarás la energía y la confianza en que eres capaz de llegar hasta el final.
Mujer pensando

Quien aprende a descansar, no se rinde

Ante todo, permítete descansar. Acepta que se trata de un proceso en el que surgirán diversas emociones, incluidos el agotamiento y las dudas. Cuando esto ocurra, no asumas que es el final, no pienses que fallaste o que debes rendirte; tan solo necesitas descansar.

Para, revisa lo que has venido haciendo hasta ahora, lo que funciona y lo que ha de modificarse. No temas dar un giro o cambiar de estrategia, rectificar o reconducirte. Además, recuerda que ningún camino es lineal y no siempre vamos hacia arriba; está bien detenernos un momento o incluso descender en ocasiones. Si realmente deseas lograr algo aprende a descansar, no a rendirte.

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