Síndrome de pies ardientes: ¿qué es y a qué se debe?

02 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
¿Sientes un molesto hormigueo en los pies por las noches? Si además de esto experimentas ardor, tal vez padezcas el síndrome de Grierson-Gopalan. Lo analizamos

El síndrome de pies ardientes o de Grierson-Gopalan es una tortura nocturna. Pinchazos que llegan hasta los tobillos, hormigueo, ardor como si estuviéramos caminando por una superficie al rojo vivo… Esta alteración puede llegar a ser desesperante para quien la sufre día tras día.

Puede que esta condición nos recuerde un poco a otro trastorno que también tiene su aparición durante la noche y que, de algún modo, limita bastante la calidad de vida. Hablamos del síndrome de las piernas inquietas. Así, si bien es cierto que ambas enfermedades tendrían un origen neuropático, hay pequeños aspectos que las diferencian.

Sabemos, por ejemplo, que el síndrome de los pies ardientes es más común entre mujeres y que, en ocasiones, es un síntoma habitual entre los pacientes que sufren diabetes. Asimismo, también es una molestia que pueden experimentar los ciclistas.

Son pequeños matices que hacen de este síndrome una realidad muy particular. Conozcamos, no obstante, más datos sobre este tipo de alteración.

Mujer que sufre el síndrome de los pies ardientes

Síndrome de pies ardientes: síntomas, causas y tratamiento

El síndrome de pies ardientes puede aparecer de manera episódica. Es decir, habrá épocas en que esta molestia sea más intensa y otras en que, sencillamente, desaparezca. A pesar de ello, existe una gran variabilidad en la sintomatología porque aunque nos sorprenda, son muchas las causas que pueden originarlo.

Así, es importante señalar que esta condición rara vez aparece sola. Por lo general, cursa con otros problemas como alteraciones en la tiroides, dolores articulares, debilidad general… No obstante, es común acudir al médico por este problema dada su molestia y el impacto que genera en el descanso nocturno.

¿Cuáles son los síntomas?

El principal síntoma es el ardor, la sensación de quemazón que asciende desde la planta de los pies hasta las pantorrillas. Mucha gente se ve obligada incluso a sumergirlos en agua fría para encontrar descanso.

¿Cuáles son las causas del síndrome de los pies ardientes?

Estudios como el realizado en el departamento de Neurología de la Universidad de Münster (Alemania) nos señalan ya algo interesante. Sabemos que el síndrome de los pies ardientes es un rasgo autosómico, es decir, se hereda. Si alguien en nuestra familia lo padece, también nosotros corremos el riesgo de sufrirlo.

  • En gran parte de los casos, el origen de este síndrome está en una neuropatía, es decir, se debe a una alteración de unas pequeñas fibras nerviosas. Como consecuencia, actúan enviando señales de dolor a los pies. Es una condición que viene y va y que afecta en mayor grado a las mujeres.
  • Otro factor desencadenante es un déficit en la vitamina B12. La carencia de este elemento deriva en problemas en el sistema nervioso. Los primeros síntomas son la sensación de hormigueo y ardor en los brazos y piernas.
  • La metatarsalgia o la compresión de los nervios metatarsianos de los pies es otra causa. En este caso, es una alteración común en los ciclistas.
  • Alteraciones en las tiroides. Por lo común, el síndrome de pies ardientes suele ser un síntoma habitual en personas con hipotiroidismo.
  • Deficiencia en la absorción nutricional. En el caso de que la persona sufra algún problema intestinal o que padezca alcoholismo hará que aparezca esta condición.
  • Diabetes mellitus. Tanto la diabetes tipo 1 y tipo 2 puede afectar a los nervios periféricos del cuerpo y en concreto a los de los pies y las piernas. El origen estaría en el nivel elevado de glucosa y en cómo esta altera tanto la transmisión de señales entre los nervios como la resistencia de los vasos sanguíneos.

¿Cómo se diagnostica?

Tal y como podemos ver, el síndrome de los pies ardientes puede tener varios desencadenantes. ¿De qué manera se procede al diagnóstico? ¿Cómo podemos saber cuál es el origen que media en esta condición? Por término medio, se proceden a realizar las siguientes pruebas diagnósticas.

  • Exploración física. El médico procederá a explorar el área afectada para averiguar si hay hinchazón, algún problema articular, algún tipo de reacción alérgica, etc.
  • Un análisis de sangre. Necesario para medir el nivel de glucosa, posibles déficits en la vitamina B12, problemas con la tiroides, etc.
  • Se pueden solicitar también pruebas de función nerviosa, como una electromiografía. Con ella se mide la actividad eléctrica de nuestros músculos.
Talón enrojecido debido al síndrome de los pies ardientes

¿Qué tratamientos existen?

La intervención asociada al síndrome de pies ardientes dependerá siempre del desencadenante que medie en esta condición médica. Ahora bien, existen unas pautas básicas que pueden ser de utilidad en buena parte de los casos.

Son las siguientes:

Para concluir, lo más acertado en todos los casos es contar siempre con un adecuado diagnóstico médico. Antes de recurrir a alguno de estos remedios, consultemos siempre al médico.

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