Síntomas de estrés: la tensión emocional que altera la mente y el cuerpo

Los síntomas de estrés pueden variar bastante de una persona a otra. Sin embargo, siempre hay elementos comunes: el cuerpo duele, la salud se altera y la mente, agotada y casi al límite, cae en el absoluto desánimo.
Síntomas de estrés: la tensión emocional que altera la mente y el cuerpo
Valeria Sabater

Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater.

Última actualización: 08 mayo, 2019

Los síntomas de estrés pueden ser a veces tan insospechados como peligrosos. Inflamaciones, problemas para respirar, cefaleas, fallos de memoria… El problema se agrava cuando esa tensión psicológica se mantiene en el tiempo, cuando no ponemos límites y la mente cae en un estado de continua indefensión. Aprender a controlar el estrés antes de que él nos controle a nosotros, es esencial.

Podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que el estrés es una enfermedad, al menos en parte, socialmente aceptada. Hemos normalizado hasta tal punto esta condición que son muchos los trabajadores que acuden literalmente ‘quemados’ a sus ocupaciones laborales. Tenemos, incluso, niños en primaria con el mismo nivel de estrés que sus padres.

Aún más, no faltan tampoco esas personas que han cronificado de tal modo esta realidad psicológica, que ni tan solo son conscientes de que el origen de esa úlcera en el duodeno no se debe solo a una mala alimentación. Así, y en vista de todo esto, desde las instituciones médicas nos avisan de algo muy concreto.

La mayoría de nosotros no somos conscientes de los síntomas de estrés. Y si los percibimos, no le damos la importancia que merecen hasta que pasan seis meses o un año. Es entonces cuando vamos a nuestro médico de cabecera y descubrimos hechos como la hipertensión, la diabetes, trastornos autoinmunitarios, como la dermatitis atópica.

Tengámoslo en cuenta; no debemos dejar para mañana la molestia que sentimos hoy. La detección temprana del estrés nos permitirá manejar y prevenir de manera más efectiva sobre lo que se asume ya como una epidemia mundial.

“La tensión es quien crees que deberías ser. La relajación es quien eres”.

-Proverbio chino-

Mujer con estrés con la cabeza apoyada en el ordenador

Signos de estrés que debes conocer

El estrés conforma lo que se conoce como un estado alostático en nuestro organismo. ¿Qué significa esto? Básicamente que nuestro cuerpo pierde la homeostasis interna para verse afectado de pronto, por una gran amplitud de pequeñas alteraciones. De este modo, cuando nos sentimos sometidos a cierta presión, el sistema nervioso empieza a liberar hormonas como la adrenalina y el cortisol.

Dichos componentes generan cambios fisiológicos. Si experimentamos esto de manera puntual y limitada en el tiempo, el efecto puede ser positivo. Al fin y al cabo, el estrés bien manejado nos da impulso, motivación y esa energía que nos permite alcanzar objetivos. Ahora bien, si el estrés es crónico, los efectos de dichas hormonas pueden ser muy serias.

Un ejemplo de este impacto lo demostró hace poco un equipo del Instituto Karolinska en Suecia. En dicho estudio se evidenciaba como el estrés crónico generaba la disminución de tamaño de determinadas áreas cerebrales, como la corteza prefrontal. De ahí la dificultad para tomar decisiones o mantener la atención.

No debemos llegar a estos extremos. Conocer y detectar los signos de estrés es algo que debemos tener en cuenta a diario.

Síntomas físicos y orgánicos del estrés

  • Dolor de cabeza recurrente.
  • Dolor de espalda. Hay que recordar que la tensión muscular deriva en las clásicas molestias musculoesqueléticas, de ahí el dolor en hombros, el cuello y cabeza.
  • Alteraciones digestivas como diarreas, estreñimiento, digestiones pesadas, gases…
  • Palpitaciones o presión el pecho. El estrés impacta de manera directa en el sistema respiratorio. Respiramos mal y más deprisa, de ahí que nos falte el aliento.
  • Caída del cabello.
  • Agotamiento.
  • Épocas donde sentimos inapetencia y momentos donde experimentamos la necesidad de comer.
  • Nuestro sistema endocrino también sufre el impacto de esta condición. Uno de los hechos más serios es el referente a nuestro hígado. En caso de que nuestro estrés sea crónico sufre alteraciones con la glucosa, de ahí el riesgo de padecer diabetes tipo 2.
  • Alteraciones en la menstruación.
  • Falta de deseo sexual.
  • Asimismo, también es común sufrir más resfriados, infecciones, etc.

Factores psíquicos

Los síntomas de estrés suelen variar de persona a persona (diferencias individuales). Queda claro que cada uno vivirá esta condición en una intensidad determinada y de un modo particular. No obstante, casi siempre solemos confluir en un correlato psicológico parecido:

  • Irritabilidad.
  • Desánimo.
  • Dificultad para disfrutar de esas cosas que antes nos apasionaban.
  • Problemas para aprovechar y gestionar el tiempo.
  • Frustración y falta de paciencia.
  • Preocupación e indecisión.
  • Problemas para tomar decisiones y pensar. A veces, hasta nos puede costar responder preguntas simples.
  • Pequeños fallos de memoria en el día a día.
  • La vida de pronto, deja de tener significado. Parece que nada tiene sentido.
  • Apatía.

Síntomas de estrés que afectan a tu comportamiento

Hay un hecho muy llamativo asociado al estrés. En lugar de hacer frente y manejar a ese incómodo inquilino que invade la mente y retira la calma y la salud, hay quien pone en marcha respuestas que todavía son más peligrosas que el propio estrés.

Así hechos, como fumar, recurrir al alcohol o incluso las drogas o incluso a la automedicación son factores que pueden llevarnos a estados aún más patológicos. Debemos tenerlo claro, el estrés mantenido en el tiempo da forma a una versión de nosotros que no nos gusta. Y eso lo vemos a través de los siguientes comportamientos:

  • Baja productividad laboral.
  • Problemas para cuidar de nuestras relaciones personales. La relación de pareja se ve afectada, perdemos contacto con nuestro círculo social, nos cuesta comunicarnos con nuestros hijos, etc.
  • El estrés debilita la autoestima. Nos sentimos incapaces de cuidar de nosotros mismos, todo nos desborda, nos molesta, nos preocupa y casi sin saber cómo, acabamos infravalorándonos.
Hombre cansado que sufre síntomas de estrés

La vida, cuando el estrés tiene el timón, el mapa y las velas de nuestro día a día, nos puede conducir a destinos nada saludables. Las consecuencias, a veces, pueden ser muy serias. Detectar los síntomas de estrés, cambiar de hábitos y hacer uso de nuevos enfoques mentales será sin duda la mejor respuesta en estos casos. Tampoco dudemos en pedir ayuda profesional cuando lo necesitemos. Como bien decía Buda, el bienestar y la salud son un deber.


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