Sor Juana: biografía de una rebelde

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 6 diciembre, 2018
Leah Padalino · 6 diciembre, 2018
Sor Juana Inés de la Cruz es una de las figuras más interesantes de Latinoamérica y del siglo XVII. No solo por su gran labor como poeta, sino también por los valores de rebeldía, desobediencia y lucha por la igualdad que encarnaba en sí misma. Una mujer muy adelantada a su tiempo, que no encajaba en los moldes que trataba de imponerle la sociedad.

La vida de Sor Juana Inés de la Cruz es verdaderamente fascinante, sorprendente. Quienes la conozcan sabrán a qué me refiero y, si todavía no la conoces, seguramente, su historia te atrape y te sorprenda. La literatura, como las artes o cualquier otro tipo de conocimiento, permaneció durante mucho tiempo solo al alcance de hombres; y no de todos los hombres, solo de unos pocos.

Hace falta algo más que saber escribir para que una obra literaria se convierta en algo significativo, algo que perdure en el tiempo. Y si a esto le sumamos que, durante siglos, el analfabetismo reinaba y muy pocas mujeres tenían acceso a la educación, nos encontramos ante una producción literaria dominada por hombres. Aunque, como en todo, siempre hay excepciones. Excepciones que, en numerosas ocasiones, no han interesado a la crítica, a la historia, a la educación o a lo que fuera… y, como consecuencia, todavía hoy tenemos un sistema educativo que sigue premiando a los hombres.

Con esto no quiero decir que no haya hombres destacados en la literatura, al contrario, tenemos infinidad de grandes autores masculinos que merecen ser leídos y estudiados. Pero a lo largo de nuestra vida académica, son pocas las mujeres que hemos conocido y hay muchas que merecen un lugar en la historia de la literatura. Sor Juana no fue solo una mujer de letras, sino que su afán por el conocimiento la llevó a destacar en innumerables habilidades. Además, su vida fue de todo menos tradicional, rompió las barreras que su época le impuso por el simple hecho de ser mujer y se elevó como una mujer realmente inteligente.

“Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis”.

-Sor Juana-

Sor Juana: vida temprana

Sor Juana Inés de la Cruz nace en 1651 en la localidad de San Miguel de Nepantla (Nueva España, actual México), era la hija de un capitán español y una criolla. Su madre, Isabel Ramírez, tuvo seis hijos de distintas relaciones, se declaró a sí misma como una mujer soltera, algo más que atípico en la época. La madre de Sor Juana decidió no casarse, lo que nos da una pista muy significativa del carácter de la misma.

El interés de Sor Juana por las letras y por los estudios aparece ya de forma temprana; a la edad de 8 años compuso una loa eucarística y, unos años después, tras descubrir que en México hay una universidad, decide estudiar allí. Sin embargo, a mediados del siglo XVII en Nueva España, las mujeres no podían acudir a la universidad, por lo que a Sor Juana se le ocurre la idea de vestirse de hombre para poder estudiar.

Esta idea, finalmente, no se llevará a cabo y Sor Juana se convertirá en autodidacta. Profundamente unida a su abuelo, comenzará a estudiar por su cuenta en su biblioteca. Se habla de Sor Juana como una joven brillante, de una inteligencia prodigiosa; aprendió latín en tan solo 20 lecciones y llegaron a hacerle un examen de sabios. Sor Juana era, además, una mujer realmente exigente consigo misma; si no lograba aprenderse una lección, se cortaba un mechón de su pelo.

Desde muy joven, comienzan a pedirle que componga versos, la mayor parte de su producción poética es por encargo. La fama de Sor Juana se fue incrementando hasta llegar a oídos de los marqueses de Mancera, que se convertirán en sus mecenas. Al estar en la corte, Sor Juana se encuentra en un ambiente que favorece sus ansias de conocimiento, tiene libros, puede estudiar y aprender.

“Yo no estimo tesoros ni riquezas;
y así, siempre me causa más contento
poner riquezas en mi pensamiento
que no mi pensamiento en las riquezas”.

-Sor Juana-

Los progresos de Sor Juana

En la corte, aprenderá a tocar instrumentos y se interesará por todo tipo de conocimiento. Además, posee una amplia producción teatral compuesta, principalmente, por: loas, comedias y autos sacramentales. Finalmente, en 1667, Sor Juana decide cambiar la corte por el convento, se hace monja.

No debemos tomar el convento como un encierro, sino que Sor Juana lo que pretendía era poder vivir sola, disponer de un espacio para estudiar y, en el siglo XVII, lo más parecido a eso era un convento. Sor Juana tenía un espacio reservado para su biblioteca y guardar los regalos que la gente poderosa le enviaba, a su vez, podía tener instrumentos y gozaba de cierta posición dentro del convento. Sor Juana llevaba las cuentas y tenía criadas, de este modo, podía dedicarse plenamente al estudio.

La vida en el convento tampoco fue todo lo tranquila que cabría esperar. Recibía críticas de las demás monjas porque era muy distinta y, en una ocasión, llegaron a prohibirle estudiar. Sor Juana no era una monja al uso, escribía constantemente y, en ocasiones, sus propios textos le trajeron problemas. Ella defendía su libertad personal y, en definitiva, la de las mujeres; reclamaba que pudieran tener acceso a la educación y al conocimiento.

Hablar de feminismo en Sor Juana resulta un tanto contradictorio, pues este concepto es posterior al siglo XVII. Sin embargo, es cierto que Sor Juana encarna en sí misma los valores del feminismo: la lucha por la igualdad, por el acceso al conocimiento, la libertad de las mujeres, etc. Rompe los esquemas con su producción teatral, los papeles femeninos estaban asociados a la belleza o a la discreción; pero Sor Juana le suma a la mujer discreta el valor del entendimiento.

Critica el papel de los hombres, esos hombres que, ante la belleza de una mujer, se lanzan a conquistarla. Sor Juana veía que los hombres seducían a las mujeres y, cuando se cansaban, las abandonaban y las deshonraban. Reclamaba la igualdad entre hombres y mujeres; por ejemplo, en Los empeños de una casa aparece un hombre vestido de mujer como una escenificación del cambio de papeles..

Reclamaba también el lugar de los indios y los negros en la sociedad. En su poesía cortesana, se declaró como un ser neutro, el amor se separa del cuerpo y es de índole espiritual. Tampoco son relevantes los cuerpos masculinos, puesto que ensalza lo femenino. Su poesía es muy filosófica, reflexiona sobre su propio retrato y, en la poesía amorosa, el tema principal será la ausencia.

Sor Juana Inés escribiendo

Última etapa y silencio

Sor Juana fue una rebelde, una mujer que vivió más allá de las imposiciones de su tiempo. Se hizo monja por rebeldía, para poder vivir sola y emprender un camino hacia el conocimiento. Fue muy crítica con los hombres y con las desigualdades y se atrevió a cuestionar la voz del influyente jesuita portugués Antonio Vieira con su Carta Atenagórica.

Esto supuso un verdadero escándalo en su época. Posteriormente, escribe Respuesta a Sor Filotea de la Cruz, un texto en el que el componente autobiográfico se hace presente. Cargado de erudición, se trata de un texto que reivindica los derechos de las mujeres y la importancia del acceso a la educación.

Tras su publicación, Sor Juana guarda silencio para siempre. Lo que no sabemos es si este silencio fue por voluntad propia o se trató de una imposición. Se produjeron ciertos enfrentamientos entre la iglesia y Sor Juana, que seguía reclamando sus derechos como mujer ante la negativa de los hombres. Finalmente, se dedicó a cuidar a las monjas del convento y falleció a la edad de 43 años.

El propio Octavio Paz llegó a asegurar que Sor Juana” se metió a monja para poder pensar”. A Sor Juana no le faltaron pretendientes, pero como su madre, no quería casarse y sus ansias por estudiar la llevaron a tomar los hábitos. Sin duda, toda una rebelde en un mundo de hombres y mujeres cómplices con el orden establecido.

“¿Llevar una opinión contraria de Vieyra fue en mi atrevimiento, y no lo fue en su Paternidad llevarla contra los tres Santos Padres de la Iglesia? Mi entendimiento tal cual ¿no es tan libre como el suyo, pues viene de un solar?”

-Sor Juana-

 

  • De la Cruz, S.J.I., (2003): Poesía lírica. Madrid, Cátedra.
  • De la Cruz, S.J.I., (2010): Los empeños de una casaAmor es más laberinto. Madrid, Cátedra.