Sostén emocional, el maravilloso amortiguador del dolor

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez
· 6 marzo, 2019
El sostén emocional es una forma de contención. En ella podemos optar por una perspectiva diferente e incluso cuando no la tenemos, sentirnos mejor.

A veces, necesitamos sentirnos arropados, cobijados, con esa sensación de que nada puede pasarnos. Quizás con un abrazo, una sonrisa, un pensamiento o unas palabras bastaría…  Porque lo que necesitamos en el fondo es ese algo que ejerza como un sostén emocional; es decir, un mecanismo de seguridad que nos proteja cuando las circunstancias nos amenazan o no son como deseamos.

Puede que este sostén resurja de nuestro interior, pero también es posible que proceda de alguien a quien tenemos mucho aprecio. A veces, el hecho de contar con alguien ya es suficiente para liberar nuestra angustia o, en algunos casos, esa carga que soportamos sobre nuestras espaldas.

Veamos a continuación qué tipos de sostén emocional existen y cómo nos benefician. Profundicemos.

 «En la vida necesitamos alguien que nos apoye, sentir que contamos con un refugio nos ayuda a labrar nuestro camino, con mayor tranquilidad y armonía».

Sostén emocional: ¿qué es?

Un sostén emocional nos ayuda a sentirnos mejor, ya sea cuando tenemos miedo o cuando nos encontramos agobiados. Es como ese andamio que necesitamos para salir de situaciones difíciles. Esas personas que nos impulsan, nos acompañan y nos quieren. Esas que no dudan en darnos la mano cuando el gris amenaza con pintar nuestra vida.

Ahora bien, no consiste en un método de escapada o difusión de la responsabilidad, más bien es una forma de enfrentar los problemas con amor. Es decir, a través de ese apoyo, podemos resurgir, aprender de la situación y encontrarnos con nosotros mismos.

Cuando somos pequeños nuestros padres, familiares o cuidadores son quienes nos brindan el sostén emocional. Y a medida que vamos creciendo, aprendemos a encontrarlo en otras personas o incluso en algunas actividades o en la naturaleza.

Amigas abrazándose

¿Por qué es tan importante?

El sostén emocional es esencial porque si carecemos de él podríamos dejar de encontrar sentido a la vida, establecer relaciones tóxicas o sentirnos vacíos.

Por ejemplo, si a un niño no le proporcionan los cuidados afectivos que necesita, desarrollará problemas en diversos ámbitos, tanto a corto como a largo plazo y a nivel físico y emocional. Por lo tanto, el sostén emocional es un factor principal durante la primera infancia. Nos ayuda a desenvolvernos y a crecer saludablemente, sobre todo a nivel emocional.

De hecho, según el artículo «El apego como principal facto protector de la primera infancia», tanto el cuidado de los niños como el soporte emocional que se les facilita contribuyen al desarrollo de una personalidad más segura, responsable y comprometida.

Incluso el apoyo social puede ser crucial para el desarrollo físico. Así lo muestran Pacora, Capcha, Esquivel, Ayala, Ingar, & Huiza con su artículo «La privación social y afectiva de la madre se asocia a alteraciones anatómicas y funcionales en el feto y recién nacido».

Según este estudio, la falta de apoyo afectivo o social repercute de forma negativa en la salud tanto materna, como en la perinatal. Por lo tanto, el sostén emocional con el que haya contado nuestra madre podría incidir en nuestra calidad de vida.

¿Cómo encontrar un sostén emocional?

A pesar de que el primer sostén emocional nos lo proporcionan nuestros padres y aquellas personas que nos cuidan, no significa que sea el único. De hecho, existen otras formas de contar con un sostén emocional. Algunas de ellas, son las siguientes:

  • Relacionarnos con los demás. Si forjamos relaciones saludables, podemos contar con otras personas cuando lo necesitemos y así forjar vínculos de apoyo emocional.
  • Conectar con nosotros mismos. Conocerse es el puente hacia una buena gestión emocional.
  • Ejercicio físico. Cuando realizamos ejercicio físico liberamos endorfinas, un grupo de hormonas que nos ayudan a sentirnos más felices.
  • Buscar ayuda profesional. Los psicólogos y los psiquiatras son muy útiles a la hora de amortiguar el dolor; al ser expertos en el mundo emocional, conductual y cognitivo nos pueden orientar en la gestión emocional.

Otro tipo de actividades también pueden actuar como sostén emocional. Por ejemplo, leer un libro o incluso, el arte puede ser un vehículo que nos ayude a transformar nuestras angustias.

Mano con pincel pintando al oleo

Beneficios del maravilloso amortiguador del dolor

Cuando nos sentimos agotados, que nuestras fuerzas flaquean y no somos capaces de divisar casi ningún atisbo de luz a nuestro alrededor, es cuando más necesitamos nuestro sostén emocional. Gracias a él, podemos:

  • Incrementar nuestra confianza.
  • Disminuir los riesgos de dolor.
  • Mejorar los vínculos con nosotros, con los demás y con la naturaleza.
  • Favorecer los procesos de organización de experiencias
  • Liberar tensiones.
  • Mayor motivación.
  • Disfrutar de una mayor sensación de seguridad.

Si bien en un principio el sostén emocional no es responsabilidad nuestra, a medida que crecemos podemos buscarlo. Es increíble tener tantas formas para encontrarlo y saber todas las ventajas que ofrece tenerlo.

Cuando existe en nuestras vidas ese sostén emocional, podemos contar con un lugar o una persona para encontrar alivio, para descargar todo lo que llevamos a cuestas. Una oportunidad desde la que aceptar los que nos acontece, cambiar nuestra perspectiva y comenzar a transformarnos.

Álvarez, M.A.C (2011). El apego como principal factor protector de la primera infancia. Margen: revista de trabajo social y ciencias sociales, 61, 9-5.

Pacora, P., Capcha, E., Esquivel, L., Ayala, M., Ingar, W. & Huiza, L. (2005). La privación social y afectiva de la madre se asocia a alteraciones anatómicas y funcionales en el feto y recién nacido. Anales de la Facultad de Medicina, 66 (4) , 282-289.