Susan Lee Smalley y el cambio en los genes a través de la meditación

Edith Sánchez·
19 Abril, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
19 Abril, 2020
Existen evidencias de que es posible producir un cambio en los genes a través de la meditación. Aunque todavía es pronto para sacar conclusiones definitivas y establecer el impacto que esto puede tener en la salud, se han hecho avances importantes.
 

La doctora Susan Lee Smalley ha sostenido que es posible conseguir un cambio en los genes a través de la meditación. En realidad, ella no es la única que ha hecho una afirmación en este sentido, pero sí una de sus defensoras más importantes por su conocimiento del campo.

Susan Lee Smalley es antropóloga y tiene un doctorado en Genética médica. Es la directora del Mindful Awareness Research Center (MARC) y una de las primeras personas en hablar sobre el cambio en los genes a través de la meditación. Señala que las investigaciones muestran modificaciones en al menos 15 genes en las personas que meditan.

Smalley ha sostenido que la neuroplasticidad, esa capacidad del cerebro de cambiar en función de la experiencia, también tendría efectos a nivel genético. Ha afirmado que lo más interesante del cambio en los genes a través de la meditación es el hecho de que sería una vía para autoinducir modificaciones profundas a través de la experiencia voluntaria.

 “La meditación es el ojo del alma”.

-Jacques Benigne Bossuet-

Mujer con una luz en la mente simbolizando la neurociencia del dolor emocional

Una investigación preliminar

Hace un tiempo se creía que la información genética con la que cada persona nacía era inmodificable. Pensaban que esta era una especie de programación definitiva, que resultaba determinante. Con el tiempo, esto fue revaluado. Hoy se sabe que la información genética tiene un importante nivel de flexibilidad y que esto aplica para todas las edades de la vida.

 

Una de las investigaciones que prueba esa flexibilidad, y que luego dio pie para el estudio del cambio de los genes a través de la meditación fue llevado a cabo por Michael Meaney, en la universidad McGill en Montreal. Él y su equipo observaron cambios epigenéticos en los cerebros de roedores que no habían recibido suficientes cuidados maternales durante sus primeras semanas de vida.

Esto llevó a que los animales manifestaran un estrés crónico desde temprana edad. Las hembras que habían sufrido esta modificación epigenética, también se comportaban de forma descuidada con sus propias crías.

Sin embargo, si eran sustituidas por madres adoptivas afectuosas, las crías crecían normalmente. Esto evidenció que la genética era flexible y también que las experiencias mentales podían producir cambios en los genes.

Un estudio revelador sobre el cambio en los genes a través de la meditación

En la Universidad de Wisconsin-Madisonha (Estados Unidos) se llevó a cabo un estudio sobre la meditación, obteniendo resultados llamativos. Este es uno de los trabajos pioneros en el tema de los cambios en los genes a través de la meditación y por eso tiene un gran valor.

Lo que hicieron los investigadores fue analizar los cambios que se producían en el organismo de un grupo de personas que meditaba frente a los que se producían en otro grupo que realizaba actividades silenciosas, pero no asociadas a la meditación.

Al final encontraron que quienes meditaban habían experimentado modificaciones en los genes RIPK2 y COX2, los cuales están relacionados con los procesos inflamatorios.

 

Las moléculas que hacían evidentes esos cambios fueron analizadas en el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (IIBB-CSIC-IDIBAPS). Al final, Perla Kaliman, autora principal del artículo, señaló que se había evidenciado un alteración epigenética en el genoma a partir de la meditación. De todos modos, aclaró, todavía es muy pronto para sacar conclusiones definitivas.

Genes

El estrés y la meditación

El estrés crónico es uno de los factores que se ha asociado a un gran número de enfermedades crónicas y, por supuesto, a un sinnúmero de trastornos del estado de ánimo y de la mente. Así mismo, se asocia con el envejecimiento, tanto cerebral como orgánico en general. Y es precisamente la reducción del estrés uno de los efectos más documentados de la meditación.

Con base en los estudios realizados, en este momento es posible postular la idea de que el estrés produce cambios epigenéticos y que luego la meditación puede revertirlos.

Así mismo, Susan Lee Smalley asegura que las personas que alcanzan la llamada “atención plena” provocan mayor actividad en la corteza frontal, lo cual incide en la sensación de serenidad. Si esto se sostiene por algún tiempo, cambian los patrones genéticos de estrés.

 

Es importante señalar que los cambios epigenéticos son modificaciones que “silencian” algún factor genético. Se dice que estos son la razón por la cual el ADN no determina el destino.

Por ejemplo, una persona puede nacer con un gen que lo predispone al cáncer, pero un cambio epigenético puede “silenciar” ese gen. De ahí la importancia de todos estos estudios y conclusiones derivadas.

Fitzgerald, P. ¿Puede la meditación cambiar tu cerebro y afectar tus genes?