Sustancia P, el péptido del dolor

La sustancia P, desde su descubrimiento, no ha dejado de sorprendernos: participa en los mecanismos de dolor, estrés e incluso en el buen funcionamiento de nuestro sistema cardiovascular y digestivo.
Sustancia P, el péptido del dolor
María Alejandra Castro Arbeláez

Escrito y verificado por la psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez.

Última actualización: 22 julio, 2022

Por nuestro cuerpo circulan diferentes sustancias químicas. Una de ellas es la denominada sustancia P. En este sentido, podemos decir que funciona como neurotransmisor que y ha sido identificado en diversos procesos relacionados con el dolor.

A través de este artículo haremos un recorrido por las propiedades peculiares de esta sustancia. Conoceremos de qué se trata, qué acción ejerce y por qué se relaciona con el dolor. Además, navegaremos por diversos datos curiosos.

Sustancia P, ¿qué es?

Hay diferentes tipos de neurotransmisores. Pueden ser aminoácidos, aminas o péptidos. La sustancia P hace parte de los péptidos. En cambio, el glutamato y la glicina son aminoácidos y la acetilcolina, la dopamina y la serotonina hacen parte del grupo de aminas.

Además, la sustancia P actúa como neuromodulador. Hablamos de un péptido descubierto por Ulf Von Euler y John H. Gadoum, quienes la localizaron en el cerebro y en el intestino. De hecho, la descubrieron por accidente, ya que inicialmente estaban buscando acetilcolina.

La sustancia P se encuentra en nuestro sistema nervioso central y periférico, sobre todo en el hipotálamo, la sustancia negra y el asta dorsal de la médula espinal. También en las glándulas salivales y los tractos biliares y gastrointestinales.

Neurotransmisores

El funcionamiento de la sustancia P en el sistema nervioso

La sustancia P transmite la información a través de las fibras C del haz espinotalámico. Este se divide en 2:

  • Neoespinotalámico: vía nerviosa rápida para dolores relacionados con la supervivencia inmediata, como quemaduras, heridas o picaduras.
  • Paleoespinotalámico: transmite el dolor crónico y está relacionado con emociones no placenteras.

El receptor principal de la sustancia P es la neurokinina 1 (NK1). Esta es la que modula el dolor y da paso a las reacciones analgésicas propias de la activación del sistema simpático (en caso de que el dolor dé lugar a la percepción de peligro inminente).

Su relación con el dolor

Este neurotransmisor es sintetizado por los propios nociceptores, es decir, los receptores que se especializan en la captación de estímulos potencialmente dañinos y que pueden inducir las sensaciones de dolor. Cuando se activa una ramificación de algún terminal de axón, puede activarse la secreción de la sustancia P.

Esto sucede por las otras ramas del axón en la piel que está alrededor. Además, la sustancia P causa vasodilatación y está asociada a la liberación de histamina. Por ello, es una causa de hiperalgesia secundaria, lo que quiere decir que ocasiona una disminución del umbral del dolor y un incremento de la respuesta a los estímulos dolorosos tras una lesión local.

Ahora bien, según Bear, Connors y Paradiso en su libro Neurociencia, la exploración del cerebro, aunque se cree que el neurotransmisor de los aferentes del dolor es el glutamato, estas neuronas también contienen sustancia P. Entonces, el péptido del dolor se encuentra al interior de los gránulos de almacenamiento en las terminales axónicas. Además, puede ser liberada a través de los potenciales de acción por ráfagas de alta frecuencia.

La importancia del estado emocional en la actuación de esta sustancia

La sustancia P tiene una peculiaridad muy importante a la hora de tratar el dolor. Si una persona sufre una lesión o una patología y durante ese periodo sufre también emocionalmente, seguirá produciendo sustancia P.

De esta manera se perpetúa la sensación de dolor a nivel cerebral aunque el tejido cicatrice. Es por ello que el asesoramiento psicológico debe acompañar siempre a una terapia para el dolor, pues si no se elimina el dolor emocional es posible que el físico permanezca.

Más sobre la sustancia P

Ya hemos visto que la sustancia P actúa en los mecanismos asociados con el dolor, pero no hemos hablado de uno de los descubrimientos más importantes asociados con ello: su quehacer en la migraña. En los últimos años se ha estado investigando la participación de la sustancia P en la migraña y se han identificado pistas para hacer frente a esta condición.

Por ejemplo, Millán Guerrero, Pineda Lucatero y Pacheco Carrasco publicaron un artículo titulado Migraña. Una revisión de la fisiopatogenia y alternativa terapéutica futura en el que sugirieron que para llegar a una potencial cura de la migraña se deben buscar fármacos que interactúen directamente con este neuromodulador.

Mujer con migraña

Ahora bien, la sustancia P, participa en otros asuntos. Por ejemplo, actúa favoreciendo la proliferación de células tumorales. De hecho, investigadores del Instituto de Neurociencias de Castilla y León llegaron a comprobar que, al usar sustancias antagonistas que se unen a los receptores de la sustancia P en las células tumorales, se logra inducir su muerte. Aunque hay que tener en cuenta que, por ahora, el método se ha probado solamente en roedores.

Además, la sustancia P cumple otras funciones. Veamos:

  • Estimular la contracción de los músculos lisos vasculares y extravasculares.
  • Participan como refuerzo en la salivación.
  • Orquesta las respuestas del sistema nervioso cuando se presentan situaciones de estrés en las que está presente no solo el dolor persistente, sino la agresión.
  • Disminuye la presión arterial.
  • Despierta la actividad fagocitaria de neutrófilos y macrófagos.
  • Estimula el duodeno.
  • Ejerce en el sistema cardiovascular con actividad hipotensora.

La sustancia P es un neurotransmisor inigualable, pues coexiste con otras sustancias y, aunque hace más de 80 años fue descubierta, se siguen encontrando nuevas funciones e investigando para encontrar solución a diversos problemas.

De hecho, es tan importante que nos está dando respuestas para encontrar una cura contra la migraña y el cáncerEsperamos que las investigaciones nos sigan proporcionando más información sobre esta y otras sustancias y que nos ayude a encontrar vías para potenciar nuestro bienestar.

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  • Bear, M. F. Connors, B. W., PAradiso, M.A. Nuin, X.U., Guillén, X.V & Sol Jaquotor, M.J. (2008). Neurociencias la exploración del cerebro. Wolters Kluwer/Lippicott Williams & Wikins.
  • Milan-Guerrero, R., Pineda-Lucatero, A. G., & Pacheco-Carrasco, M.F. (2003). Migraña. Una revisión de la fisiopatogenia y alternativa terapéutica futura. Gac Méd Méx, 139(4), 377-380.
  • Pichel, A. Comprobada la acción antitumoral de agonistas de Sustancia P. Agencia iberoamericana para la difusión de la ciencia y la tecnología. Recuperado de: www.dictyt.com

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