Te amo como se aman ciertas cosas oscuras, secretamente

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 9 diciembre, 2017
Arantxa Alvaro Fariñas · 13 diciembre, 2015

Amo tu peligro, tu tristeza, tu soledad, cada recoveco de tu alma y de tu espíritu. Te amo. Amo la forma en que me miras, en que me acaricias, en que me besas. Sé que en cada una de tus sonrisas hay un mundo entero de posibilidades, que aprendo a espiar a través de tus pestañas.

Te amo en secreto, en un imposible equilibrio entre la razón y el corazón. Si mi corazón dice que te amo, mi razón lo negará hasta el infinito, pero mis latidos no permitirán que olvide lo que siento, porque no puedo dejar de lado la emoción de mirarte.

Y ese secreto es mío o es de los dos, pero sabemos que existe sin pronunciar una sola palabra, sin desvelarlo. Lo custodian los sueños que yacen bajo tu almohada y cada noche lo susurran a tus oídos.

“El amor nace del deseo repentino de hace eterno lo pasajero”

-Ramón Gómez de la Serna-

Pareja mirándose a los ojos

Te amo sin saber cómo, ni cuándo ni de dónde

No sé cuándo comencé a amarte, fue sin darme apenas cuenta, sin pensar, sólo sintiendo poco a poco que podía amar cada yema de tus dedos, cada palabra que pronunciaban tus labios, cada una de las perfectas imperfecciones de tu cuerpo.

El momento preciso en el que comencé a amarte no lo recuerdo, porque fueron tantos momentos en los que tu sonrisa me arrebató una mirada, en los que me hiciste ver el mundo a través de tus ojos, y ya no pude mirarte de la misma forma.

No sé cómo ha ido creciendo este amor, alimentado de tu forma de caminar por el mundo, de mirar hacia adelante y hacerme ver que es la vida lo que importa, el cielo sobre nuestras cabezas, el viento entre los árboles.

“No tengas miedo del destino, no tengas miedo a la distancia. Mi corazón está tu alma, porque yo siempre estoy muy cerca de tu amor”

-Celeste Carballo-

Te amo sin saber dónde estoy, dónde estás, dónde comenzó todo. Quizás fue en la orilla te tus labios, en la curva de tu cuello, en el mundo que crean tus sueños. No importa, porque es un lugar o son cien lugares, pero son los que me enseñaron a verte como eres y a aprender a verme tal y como soy.

Te amo directamente sin problemas de orgullo

El orgullo no tiene cabida, no existe, porque te amo aunque no te pueda tener, porque tu felicidad es mi felicidad. Aunque no estés cerca de mi, sé que tus pensamientos llevarán mi imagen a tu mente y por un segundo dibujarás una preciosa sonrisa en tu rostro.

No dependo del amor que siento por ti, ni de ti, simplemente te amo. No deseo poseerte porque adoro la forma en que eres libre y me dejas serlo a mi. La libertad que disfruto es la de amarte sin ataduras, sin contratos indefinidos. Incluso sin estar juntos somos todo, porque no dependemos el uno del otro, sino que nos respetamos.

Pareja mirando a las estrellas

Tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño

Admiro tu valentía al mostrar al mundo tu fragilidad, tu vulnerabilidad, sin miedo, sabiendo que existe un riesgo que asumes sin ningún temor, porque se trata de vivir plenamente. Muestras lo que te duele, lo que te preocupa, lloras y ríes, abrazas, te enfadas y cada átomo de aire que te rodea recibe tu energía, tu vitalidad, como la recibo yo.

La combinación que hemos logrado es bella, incluso cuando no me miras me puedes ver, incluso cuando tengo sueño tu cierras tus ojos para hacer volar tu imaginación. Con una mirada nos podemos decir mil cosas o ninguna, nos podemos abrazar o besar, con un simple encuentro en el aire de tus ojos y los míos.

Si estás cerca a unos centímetros, si te alejas a miles de kilómetros de distancia, si no te veo, si no te escucho, si no siento el tacto de tu piel, no importa, porque es el viento el que me trae el recuerdo de tu sonrisa, de lo que me enseñaste, de lo que aprendí de ti, de la forma en que te amo.

“No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,

sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.”

-Pablo Neruda-