¿Te gusta ser juzgado?

27 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago Sobral
 

Existe un dicho popular que nos recuerda que «no juzguemos a un libro por su portada». Sin  embargo, es común entre los seres humanos emitir juicios de valor, en su gran mayoría de origen totalmente subjetivos y, además, plagados de generalizaciones. Esto es un error que todos, en algún momento de nuestras vidas, cometemos. Pero, debemos aprender a ser mejores personas y evitar las críticas que no tienen ningún tipo de fundamento. ¿A ti te gusta ser juzgado? ¡Seguro que no! Pues intenta ser empático y piénsalo bien antes de juzgar a otro.

«Antes de juzgar a alguien, juzga tus propios pensamientos; de esa manera te darás cuenta, que quizás no seas el más apropiado para juzgar.»

-Dalai Lama-

Los juicios de valor y las opiniones sobre los demás

Muchas personas cometen el error de juzgar sin conocer la verdad qué está detrás de la apariencia o acciones de una persona, y sin saberlo están haciéndose más daño a ellos mismos que a los demás.

Habitualmene los juicios de valor y las opiniones sobre los demás son evaluaciones emitidas de forma apresurada y con información limitada, por lo que muchas veces son totalmente erróneos. Por ejemplo ¿cuántos han visto a una persona con problema de sobrepeso y han sugerido o pensado que se debe a que come mucho? O en el caso contrario ¿cuántas veces han visto a una persona muy delgada y piensan que debe sufrir de algún desorden alimenticio?

Si los juicios sólo fueran en pensamiento se reducirían la cantidad de problemas que generan. Pero desgraciadamente, muchas personas tienden a dar a conocer su punto de vista inmediatamente, sin razonamientos, como si fuese una palabra cargada de sabiduría que todos deben conocer para conseguirle un significado a la vida.

 

Algo importante a tener en cuenta es que el juicio tiene un mayor peso para quién lo emite que para quién va dirigido. Puesto que los juicios vienen plagados de prejuicios hacia sí mismos, quién juzga en realidad critica mayormente lo que teme o disgusta de él mismo reflejado en otros.

«Juzgar a una persona no define quién es ella. Define quién eres tú.»

-Anónimo-

Si juzgas serás juzgado

¿Cuánto tiempo inviertes juzgando o criticando a otras personas? ¿te gusta ser juzgado? Piensa en la siguiente frase:

“Con la vara que midas serás medido”

Es importante sentarse a reflexionar por qué estás tan interesado en intentar cambiar algo de alguien o en emitir algún juicio de valor. Piensa si es relevante ese detalle que te molesta, y si tu opinión de verdad tiene algún fundamento lógico o simplemente hablas desde el rencor, la inseguridad,el miedo, la envidia, etc.

Ningún ser humano es dueño de la verdad absoluta ni posee el poder para poder controlar a otros a su antojo. Recuerda que los demás tienen sentimientos, que no está bien tratar de imponer las propias ideas, y menos si tú mismo no eres capaz de cambiar en algo tu forma de ser.

Así que, no te dejes llevar por los impulsos y piensa bien antes de hablar. No ataques ni señales a otros sin ningún tipo de razón. No busques la paja en el ojo ajeno. Céntrate en tu propia vida y en intentar ser cada día la mejor versión de ti mismo. 

«La vida, no se trata de encontrarse a uno mismo, sino de crearse a uno mismo.»

-George Bernard Shaw-