Telemedicina en tiempos de confinamiento

Este artículo ha sido escrito y verificado por la farmacéutica Sara Viruega
Aunque la telemedicina no es nueva, la actual pandemia por el coronavirus la ha convertido en una herramienta de uso común para gran parte de la población.
 

En la actualidad, la pandemia por coronavirus está suponiendo un reto muy importante para nuestra sociedad y, en especial, para el campo de la salud. Debido al confinamiento, los trámites a los que estábamos acostumbrados ya no valen y hay que buscar alternativas. Una de ellas es la telemedicina.

Aunque no es una práctica nueva, muchos no acaban de entender cómo nos puede ayudar o si realmente es una ventaja o un inconveniente. Por eso, a continuación vamos a explicar en qué consiste en verdad la telemedicina.

Mujer hablando con su médico por videollamada

¿Qué es la telemedicina?

La telemedicina, según su propio nombre indica, es la medicina a distancia. Como hemos dicho, no es una idea nueva, sino que ya lleva muchos años entre nosotros. Surgió en los años setenta, con la aparición y el desarrollo de las nuevas tecnologías.

Su objetivo es proporcionar la asistencia sanitaria necesaria a los pacientes sin necesidad de que tengan que desplazarse al centro sanitario. Esto tiene especial repercusión, en particular, para aquellos que están inmovilizados o presentan dificultades para acudir a la consulta.

La telemedicina utiliza a menudo la vía telefónica, puesto que es la herramienta más sencilla, accesible y económica para la población en general. Otras opciones son, por ejemplo, las videollamadas a través de internet. Estas serían más interesantes para facilitar la visualización y la evaluación física del paciente, aunque no siempre son posibles.

 

Ventajas de la telemedicina

La telemedicina presenta múltiples ventajas que la convierten en una herramienta útil y eficaz en nuestros tiempo. Entre ellas destacamos las siguientes:

  • Permite la comunicación entre paciente y médico durante 24 horas al día, los 7 días de la semana.
  • Posibilita que las citas se puedan concertar bajo demanda de la misma manera que se hace en la sanidad convencional con las consultas presenciales.
  • Abre las posibilidades de atención médica para pacientes con dificultad de desplazamiento.
  • Aporta rapidez en el diagnóstico y en la instauración del tratamiento.
  • Permite un seguimiento continuado de la patología del paciente, sobre todo en las enfermedades crónicas.
  • Posibilita la educación sanitaria por parte de los profesionales de la salud; en especial, en materia de prevención.
  • Minimiza la exposición a agentes infecciosos, lo que supone protección tanto para el paciente como para el médico.
  • Supone un ahorro de costes.
  • Facilita la reducción de las listas de espera en las consultas con especialistas.

Una de las funciones importantes que puede llevar a cabo la telemedicina, en especial en una época de pandemia como la actual, es clasificar a los pacientes según su gravedad. Esto es, realizar un cribado para solo mandar a urgencias a aquellos que realmente lo necesiten.

 

A la vez, garantiza la atención de los casos más leves, sin necesidad de que acudan a un centro sanitario. La mayoría de las veces, estos pacientes solo necesitan asesoramiento y algunas indicaciones para hacer frente a su situación con tranquilidad.

Médico con tablet

Desventajas o puntos débiles de la telemedicina

Sin embargo, la telemedicina también tiene sus detractores. La realidad es que, igual que tiene muchas ventajas, también presenta inconvenientes importantes. Entre ellos podemos encontrar los siguientes:

  • Falta de privacidad entre médico y paciente, puesto que el paciente suele estar acompañado por sus familiares y/o cuidadores.
  • Dificultad para acceder a las nuevas tecnologías para grupos de población más desfavorecidos.
  • Fallos informáticos, lentitud en el sistema, etc.
  • Requerimiento de tecnologías adaptadas por parte de los centros sanitarios.
  • Imposibilidad de evaluación física del paciente; por ejemplo, al no poder ser auscultado en afecciones de tipo respiratorio.

Otro punto a discutir respecto a las desventajas de la telemedicina es la forma en que puede afectar a los pacientes. Es verdad que para muchos es un gran avance, pero para otros puede convertirse en una fuente de ansiedad. La salud es un tema delicado y la forma de enfrentarla cambia de unos a otros.

 

El hecho de no tener cerca al médico durante la consulta o de que no nos pueda auscultar, entre otros, son ejemplos de situaciones que pueden crear angustia e inquietud en los pacientes. Podría ser el caso de los ancianos, en muchos casos no se sienten cómodos con las nuevas tecnologías.

Aunque la telemedicina no es nueva, la actual pandemia por el coronavirus la ha convertido en una herramienta de uso común para gran parte de la población. La medicina a distancia ha supuesto un reto para la sociedad de nuestros días y está avanzando a pasos agigantados.

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