Thomas Szasz, el psiquiatra más revolucionario

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 12 mayo, 2018
Edith Sánchez · 12 mayo, 2018

El nombre de Thomas Szasz despierta toda clase de pasiones en el mundo de la psiquiatría. Es amado y odiado. Venerado y cuestionado. No es para menos. Sus postulados se convirtieron en una verdadera revolución durante los años 60.

Thomas Szasz nació en Budapest (Hungría), en 1920. Cuando tenía 18 años, su familia se trasladó a Nueva York (Estados Unidos), pues era judía y necesitaba escapar de la persecución nazi. Siempre se destacó por ser un estudiante excelente. Primero obtuvo una licenciatura en Física y luego se graduó como médico en la Universidad de Cincinnati.

La plaga de la humanidad es el miedo y el rechazo de la diversidad: el monoteísmo, la monarquía, la monogamia. La creencia de que solo hay una manera correcta de vivir, solo una forma de regular el derecho religioso, político, sexual, es la causa fundamental de la mayor amenaza para el ser humano: los miembros de su propia especie, empeñados en asegurar su salvación, seguridad y cordura”.

-Thomas Szasz-

A los 30 años, Thomas Szasz también obtuvo su diploma como psicoanalista. Se lo otorgó el Instituto de Psicoanálisis de Chicago. Después se convirtió en profesor emérito de psiquiatría en la Universidad de Siracusa (Nueva York). También se le nombró miembro vitalicio de la Asociación Americana de Psiquiatría.

Thomas Szasz y el mito de la enfermedad mental

Lo que catapultó a Thomas Szasz a la fama internacional en las ciencias del comportamiento fue la publicación de su libro El mito de la enfermedad mental. Desde que salió a la luz, esta obra se convirtió en objeto de una profunda polémica que incluso aún se mantiene.

Personas entrando en una cabeza

Thomas Szasz comenzaba por criticar lo que se considera la biblia de la psiquiatría, es decir el DSM. Esto es, el manual en el que están consignadas todas las enfermedades mentales, según la conceptualización de la Asociación Americana de Psiquiatría. Además, en él se clasifican, definen y señalan los tratamientos para esos trastornos mentales.

Por el DSM han pasado “enfermedades” como la homosexualidad, el divorcio, los delitos y una larga lista que solo causaría risas, si no fuera porque a partir de él se han sometido a tratamiento médico millones de personas en el mundo. Thomas Szasz criticó de forma contundente ese manual. De hecho, estimó que era un invento sin ninguna base científica.

La psiquiatría como medio de control social

La tesis más polémica de Thomas Szasz es la de considerar a la psiquiatría no como una ciencia, sino como un medio para controlar a la sociedad. En su obra central y a lo largo de toda su vida, repitió una y otra vez ese postulado. Planteó que la propia enfermedad mental es algo que no existe como tal.

Aseveró que la mente no es algo físico y no se enferma. Lo que sí ocurre es que hay algunos comportamientos que la sociedad se niega a tolerar. A esos comportamientos los llaman “enfermedades”. Luego empeñan todo su esfuerzo en hacer que el individuo no se comporte de manera original, sino como lo hace la mayoría. A eso lo llaman “normal”.

Thomas Szasz también dijo claramente que la psiquiatría no diagnostica, sino que estigmatiza. Fue un crítico mordaz de la “invención” de enfermedades infantiles tales como el famoso déficit de atención o la hiperactividad.

Una revolución en la psiquiatría y en la política

Otro de los focos de cuestionamiento de Thomas Szasz fueron las políticas de drogas. Indicó que el Estado señala a la sociedad qué psicoactivos puede tomar y cuáles no. De este modo, legaliza los medicamentos psiquiátricos y prohíbe sustancias como la marihuana. Esto, pese a que está científicamente comprobado que el uso y abuso de drogas psiquiátricas trae consecuencias peores que las de algunas sustancias prohibidas.

hombre poniendo fármacos en el cerebro representando la antipsiquiatría de Thomas Szasz

De este modo, Thomas Szasz se sumó al movimiento conocido como “antipsiquiatría”. Este había sido creado a finales de los años 50 por David Cooper y Ronald Laing. También contaba entre sus adeptos con grandes intelectuales como Michel Foucault, Franco Basaglia y Ramón García. Pero, sin duda alguna, Thomas Szasz le dio un alcance mucho mayor.

En últimas, Thomas Szasz fue un extraordinario defensor de la libertad individual. También de los derechos ciudadanos, que muchas veces son limitados para quienes son etiquetados como “enfermos mentales”. Estos, a lo largo de la historia, han sido sometidos a toda tpo de exclusiones y vejaciones para, aparentemente, tratarlos y llevarlos a una vida más “normal”.

El pensamiento de Thomas Szasz sigue vigente. En todo el mundo se ha impuesto la escuela norteamericana del DSM. Sin embargo, también en todo el mundo los métodos de la psiquiatría biológica siguen mostrándose muy limitados para tratar los trastornos que ellos mismos definen. Tenga la razón o no, sus planteamientos no deberían ser pasados por alto.