Tipos de validez en investigación: validez predictiva

18 febrero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Paula Villasante
Cuando queremos validar un test, la validez predictiva de un test (así como la validez concurrente) se expresa generalmente mediante un coeficiente de correlación entre las puntuaciones que denominamos criterio.

Sabemos que la psicología se vale de la aplicación de los test para hacer inferencias sobre las personas. Pero, ¿a qué hacen referencia las puntuaciones obtenidas en estos test? De esto se encarga la validez. Además, como hemos ya explicamos en otro artículo, no existe solo un tipo de validez, sino varios. En este espacio explicamos de lo que se encarga la validez predictiva.

El investigador Robert Thorndike (1989) explica que la validez de una prueba está relacionada con lo que esta prueba trata de medir. Así, derivado de esta premisa, cabe preguntarse: ¿es adecuado el uso o la interpretación de las puntuaciones de este test?, O también: ¿Qué generalizaciones se pueden hacer sin introducir un intervalo muy grande de error a partir de los resultados obtenidos en la prueba? La validez alude a todas estas cuestiones.

Personas haciendo estadística y hablando sobre los tipos de validez

Definición de validez

En términos estadísticos, la validez se define como la proporción de la varianza verdadera que es relevante para los fines del test. ¿Qué quiere decir el término relevante? En este caso, nos referimos a las características o dimensiones que el test que estamos utilizando es capaz de medir.

Como hemos mencionado previamente, la validez de un test se define:

  • Por medio de la relación entre sus puntuaciones con alguna medida de criterio externo. Es decir, si contamos con otro test que mida lo mismo, compararíamos los resultados obtenidos con los dos, entendiendo que la nueva prueba mide lo mismo que al primera cuando los resultados obtenidos sean parecidos.
  • Por medio de la extensión con la que la prueba mide un rasgo subyacente específico hipotético o «constructo». En este caso, una práctica habitual es la de comparar los resultados de dos partes de la prueba destinadas a medir lo mismo. Se considera que la validez a mayor correlación/asociación entre los resultados, la validez es mayor.

Tipos de validez

Como ya hemos mencionado previamente, existen varios tipos de validez. Concretamente, los tipos de validez son:

  • Validez de contenido (o evidencia del contenido).
  • Validez predictiva (o la evidencia externa).
  • Concurrente.
  • Validez de constructo.

La validez predictiva (o evidencia externa)

¿Predicen las puntuaciones del test un rendimiento o conducta futura? (1) La validez externa se ocupa de responder a esta pregunta.

Comúnmente en psicología se utilizan los test para predecir posibles conductas futuras. Así, utilizamos el test para ayudarnos a tomar alguna decisión práctica (clasificación, selección, etc.). En cada una de estas situaciones, cuanto mayor es la precisión de la predicción, mayor es la validez predictiva de la prueba y, por lo tanto, más útil será el test. (1)

Hombre leyendo sobre estadística descriptiva en la tablet

Por ejemplo, pongamos que utilizamos un test en un caso de selección de personal. En tal caso, el test será un componente aceptable del proceso de selección de personal en tanto que sus puntuaciones predigan la ejecución de algún componente importante del trabajo al que aspiran las personas entrevistadas. Esto se denominaría criterio externo.

Así pues, el investigador Jaime Aliaga dice que para que el test se pueda utilizar como parte de un proceso de selección de personal necesario, como podréis imaginar, que la prueba tenga una buena validez. En este sentido, la idea es relacionar la prueba con los criterios pertinentes. Entonces, parece que el interés fundamental del psicólogo o evaluador es determinar si el test que se mide predice un criterio determinado.

Para lograr esto, dice el investigador Aliaga, necesitamos que los criterios externos con los cuales se relacionará las puntuaciones del test sean criterios confiables y válidos. Pero, ¿de qué hablamos cuando hablamos del criterio?

El criterio en la validez predictiva

Según Aliaga, un criterio es cualquier desempeño que los sujetos tienen en la vida real. Por ejemplo, un criterio podría ser la medida del rendimiento laboral o la medida del rendimiento académico en el caso de un estudiante. Podríamos hablar de muchos más tipos de estos criterios. El problema, dice Aliaga, es que en muchos casos resulta imposible hallar un criterio no ambiguo de un rasgo mental.

Pongamos, por ejemplo, que dos psicólogas investigan juntas el rendimiento académico de cierto número de alumnos. Así, investigando lo mismo, las dos psicólogas pueden utilizar criterios distintos. Por ejemplo, la primera psicóloga podría considerar como criterio las puntuaciones obtenidas en los exámenes. La segunda podría considerar que el criterio acertado es el tiempo que tarda cada alumno en completar cada tarea.

Cuando queremos validar un test, la validez predictiva de un test (así como la validez concurrente) se expresa generalmente mediante un coeficiente de correlación entre las puntuaciones que denominamos criterio. A este coeficiente se le llama coeficiente de validación. Según Aliaga, la interpretación de este coeficiente requiere un dominio excelente del análisis estadístico utilizado para obtener este criterio. Tras obtener el criterio, lo siguiente que será importante para obtener la categoría de validez son los procedimientos estadísticos que se utilicen.

Personas haciendo estadística

¿Para qué sirve la validez predictiva?

Así pues, la validez predictiva es uno de los tipos que necesitamos para determinar la validez de un test. Lógicamente, y concretamente en el ámbito de la psicología, un test es mejor cuanta más validez posea. Además, hemos de tener en cuenta que el aspecto clave de este tipo de validez es el criterio. Necesitamos test que sirvan como criterios confiables y válidos. Con ello, podremos determinar correctamente la validez predictiva.

  1. Tovar, J. (2007). Psicometría: tests psicométricos, confiabilidad y validez. Psicología: Tópicos de actualidad, 85-108.
  2. Thorndike, R. L. (1989). Psicometría aplicada. Limusa.
  3. Muñiz, J. O. S. É. (1997). Aspectos éticos y deontológicos de la evaluación psicológica. Evaluación psicológica en el, 2000, 307-345.