Trabajar a tu ritmo: jornadas no lineales en la era digital

¿Sabías que las jornadas de trabajo no lineales son una modalidad laboral en auge? ¿Qué beneficios tiene esta flexibilidad y cómo ha cambiado la forma en que abordamos el tiempo y el espacio en el entorno laboral? ¡Descubrámoslo!
Trabajar a tu ritmo: jornadas no lineales en la era digital
Sergio De Dios González

Revisado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González.

Escrito por Edith Sánchez

Última actualización: 08 marzo, 2023

Las jornadas de trabajo no lineales son una modalidad laboral que ha surgido en los últimos años y que parece aumentar la productividad. Comparten con otras estrategias un factor que es cada vez más importante en el mundo del trabajo: la flexibilidad.

La proliferación de trabajos híbridos y a distancia favorece este método. El tiempo y el espacio son dos factores que ahora se abordan de manera diferente en el mundo laboral. Fue la crisis de 2020 la precipitó estos cambios, edificando una oportunidad para ensayar el rendimiento de condiciones laborales muy poco extendidas.

Son muchas las tareas que se desarrollan desde un ordenador, en la actualidad. Esto facilita las jornadas no lineales, ya que solo se debe contar con ese aparato y una conexión a Internet para cumplir con las actividades y con los objetivos. Otras funciones demandan presencialidad o mayor rigidez, pero es muy probable que la tecnología también les imprima flexibilidad en el corto plazo.

«Una de las principales ventajas de las jornadas de trabajo no lineales es tener el control sobre cómo pasar el tiempo y hacer el trabajo cuando se es más productivo».

-Laura Giurge-

Las jornadas de trabajo no lineales

Las jornadas de trabajo no lineales intercalan periodos de descanso con espacios para el descanso. El objetivo es que los trabajadores armonicen su vida personal con las exigencias laborales. Para lograrlo, cada uno decide cómo organizar su tiempo.

Bajo este este esquema, una persona puede, por ejemplo, levantarse muy temprano y comenzar su jornada laboral antes que la mayoría. Después, ducharse, desayunar con sus hijos y leer el periódico. Enseguida, tendría la posibilidad de echarse una siesta de media hora, para luego trabajar otro par de horas y resolver una o dos tareas adicionales. Y así sucesivamente.

Lo fundamental en el caso de las jornadas no lineales es que los objetivos diarios, semanales o mensuales se cumplan. Deja de ser importante la presencia física del trabajador en un lugar específico, a unas horas determinadas, todos los días. Es posible que tenga que asistir a reuniones eventualmente, con un horario establecido, pero en términos generales acomoda su agenda con plena autonomía.

Las jornadas de trabajo no lineales permiten organizar tu tiempo
No hay horarios en las jornadas no lineales, lo importante es organizar el tiempo para cumplir con los objetivos.

El tiempo flexible

Las jornadas no lineales no son una novedad. Durante la mayor parte de la historia, el ser humano ha trabajado de este modo. Antes de la era industrial, lo común era que las personas comenzaran su día muy temprano y lo terminaran muy tarde. En las jornadas se sucedían los periodos de trabajo con los periodos de descanso. El trabajo organizaba según las necesidades de ese momento y no de un horario fijo.

En la industrialización, los medios de producción han sido grandes máquinas y estructuras que obligaron a contar con la presencia del trabajador por lapsos fijos. La sociedad en su conjunto comenzó a funcionar como una maquinaria y en esa estructura era imprescindible que cada pieza cumpliera con su papel cuándo y dónde se le requería.

La revolución tecnológica trajo consigo una gran novedad: aunque los medios de producción siguen concentrados en manos de los empleadores, ahora es posible conectarse a ese gran sistema a partir de terminales (las computadoras) a los que muchas personas tienen acceso.

También es factible mantener comunicación permanente, en tiempo real. Y se ha vuelto claro que la propia empresa ahorra mucho y se vuelve más funcional si aprovecha toda esta nueva infraestructura.

La tecnología facilita las jornadas de trabajo no lineales
La virtualidad juega un papel fundamental en el contacto entre empleadores y empleados durante las jornadas no lineales.

Mayor productividad

Aunque todavía es muy pronto para sacar conclusiones definitivas, todo indica que las jornadas de trabajo no lineales son una garantía de productividad. En el mundo actual, la flexibilidad y el rendimiento son realidades que suelen ir de la mano.

La mayoría de las personas valora mucho esa flexibilidad que, en últimas, desemboca en mayor autonomía. Permanecer en una oficina o en una empresa de 9:00 de la mañana  a 5:00 de la tarde no garantiza que se cumplan los objetivos, pero tomar como punto de referencia esos mismos objetivos para evaluar el trabajo sí es un medio para garantizar que se consigan.

Este tipo de jornadas exigen confianza entre todos los actores. También orden, autodisciplina y una definición muy precisa de objetivos y tareas. Es una modalidad en crecimiento y que, muy probablemente, será cada vez más predominante en los próximos años.


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