Tres creencias erróneas sobre el duelo infantil

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 4 junio, 2018
Alejandro Rodríguez · 4 junio, 2018

El duelo es un proceso doloroso por el que todos tenemos que pasar a lo largo de nuestras vidas, incluidos los niños. Pero no siempre comprendemos cómo viven ellos esta situación. De hecho, a pesar de que la mayoría de los niños resuelven su duelo sin grandes complicaciones, es importante tener claro cómo elaboran este proceso para poner en marcha diferentes estrategias.

De ahí, que desterrar las creencias erróneas sobre el duelo infantil sea clave para ello. De esta manera, si nuestros hijos tienen que enfrentarse a esta dolorosa situación, seremos capaces de ayudarles de la mejor manera. Ahora bien, para entender mejor este tipo de creencias, primero es necesario que definamos exactamente en qué consiste este. Profundicemos.

“El tiempo es un médico que sana todo duelo”.

-Dífilo-

Niño de espaldas triste por la muerte de un ser querido

¿Qué es exactamente el duelo?

El duelo es un proceso que tiene que ver con el afrontamiento de una pérdida y que comprende una serie de etapas. Por lo general, se tratará de la muerte de un ser querido. Sin embargo, también puede tener que ver con otras situaciones como un despido, una ruptura de pareja o la muerte de una mascota, entre otras.

Según la psicóloga Klüber-Ross, las fases que hay que atravesar para superar esta pérdida son 5. Se trata de una sucesión de actitudes y estados de ánimos, en la que las emociones varían hasta llegar a la aceptación. Cada persona vivirá esta experiencia a su manera e irá recorriendo este camino con sus diferentes fases de forma distinta. No obstante, para tener una comprensión más profunda de este, a continuación describimos de forma breve en qué consisten cada una de ellas.

  • Negación. La persona no puede creer lo ocurrido y utiliza la negación para defenderse del dolor que experimenta. Su mente intenta buscar alguna forma de mantener el bienestar a pesar de encontrarse en una situación de máxima impotencia.
  • Ira. Esta etapa aparece cuando se acepta finalmente que la pérdida es real. Aquí, la persona siente frustración e impotencia frente a lo que ha ocurrido.
  • Negociación. El afectado trata de buscar una manera de revertir la situación. En el caso de la muerte de un ser querido, se puede recurrir a creencias religiosas o sobrenaturales. Además, el dolor emocional será más fuerte que en ninguna otra fase.
  • Depresión. La persona cae en una fuerte desesperación y tristeza por la sensación de impotencia.
  • Aceptación. Finalmente, en esta etapa se asume que lo ocurrido es irreversible. Sin embargo, al contrario que en la fase anterior, la persona se da cuenta de que puede vivir con esta pérdida. Es el momento en el que se echa la vista atrás para extraer un aprendizaje.

Por otro lado, es importante tener en cuenta que los niños pueden vivir este proceso de forma diferente, sobre todo si son pequeños, ya que durante los primeros años de vida suelen ser muy dependientes tanto física como emocionalmente y además pueden no comprender la muerte y sus consecuencias. No obstante, lo que sí notan es la ausencia de esa persona, experimentando sentimientos abandono y desprotección.

¿Cuáles son las creencias erróneas sobre el duelo infantil más comunes?

Muchas personas tienen creencias erróneas sobre el duelo infantil, pensando que es muy diferente a lo que ocurre en adultos. Y aunque sí es cierto que hay algunos aspectos distintos, existen otros en común. Ahora bien, lo importante es que los pequeños se sientan queridos y protegidos por otra persona.

Veamos a continuación cuáles son las creencias erróneas sobre el duelo infantil más comunes.

Los niños no se dan cuenta de lo que ocurre

La creencia más peligrosa sobre el duelo en la infancia es que los más pequeños no se enteran de nada. Es cierto que un niño no comprende exactamente qué es la muerte. Sin embargo, sí que va a notar que se han producido cambios en su entorno. Así, echará de menos a la persona que ha fallecido y notará que los adultos a su alrededor lo están pasando mal.

El principal problema de esta creencia es que no se le dará a los niños el apoyo que necesitan. Perder a alguien cercano también es duro para ellos. Por lo tanto, en esta etapa necesitan más cariño, atención y comprensión que nunca.

Niña sintiéndose sola

El duelo infantil debe durar poco

La segunda de las creencias erróneas sobre el duelo infantil tiene que ver con la supuesta duración adecuada del mismo. En algunos entornos, se considera que echar de menos a alguien durante mucho tiempo es síntoma de debilidad. Por lo tanto, algunos padres consideran que un niño debería superar la muerte de un ser querido lo antes posible.

Sin embargo, esto genera una presión excesiva en los más pequeños. Así, no solo tendrán que lidiar con su dolor, sino con la sensación de que no están cumpliendo con las expectativas. En estas situaciones, es necesario entender que los niños (y los no tan niños) pueden necesitar bastante tiempo para elaborar correctamente el duelo.

No todas las muertes pueden provocar un duelo

Por último, algunas personas consideran que no todos los fallecimientos deberían provocar dolor. Sin embargo, las emociones no son nada fáciles de controlar. Por ello, nuestros hijos pueden tener que elaborar el duelo por una pérdida que en principio no debería ser tan complicada. Este puede ser el caso, por ejemplo, de una mascota o de alguien no muy cercano.

De nuevo, la clave aquí es la comprensión. Debemos recordar que los niños no están eligiendo sentirse mal. Por eso, tenemos que ser pacientes con ellos, y ayudarles en la medida de nuestras posibilidades.