Tu pareja no siempre va a querer lo mismo que tú

08 Enero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
Cuando los integrantes de una relación de pareja están siempre de acuerdo en todo y no hay discrepancia alguna, es que alguien piensa y decide por los dos. Estar en desacuerdo a veces, y aceptar las respectivas diferencias es clave en todo vínculo afectivo.

Tu pareja no siempre va a querer lo mismo que tú y que suceda esto entra dentro de la normalidad. Sin embargo, nos sigue costando en exceso aceptar las discrepancias, nos duelen los puntos de vista opuestos y vemos como amenazas los desacuerdos. De algún modo, damos por sentado que amar a alguien es congeniar al 200 % en cualquier tema, en todo aspecto e insignificante detalle.

Dice el viejo refranero que un desacuerdo es la distancia más corta entre dos mentes. Sin embargo, buena parte de nosotros seguimos gestionando mal esas situaciones. Así, cuando iniciamos una relación afectiva si hay algo que ansiamos y deseamos es que no exista fisura alguna entre nosotros y el ser amado. Anhelamos que la sintonía sea absoluta y milimétrica.

Normalizar el desacuerdo ocasional y aceptar esas discrepancias puntuales puede servir de extraordinario de catalizador en la relación de pareja. Son oportunidades extraordinarias para conocernos mejor. Son situaciones en las que dialogar, aprender el uno del otro y aceptar nuestra individualidad para construir día a día ese proyecto en común.

“Las parejas son enteras y no enteras, lo que está de acuerdo está en desacuerdo, lo concordante es discordante. De todo uno y de uno todo”.

-Heráclito-

Pareja abrazada y triste

Tu pareja no siempre va a querer lo mismo que tú

Cuando nos comprometemos en una relación duradera con alguien, debemos asumir que llegarán instantes en los que surjan los desacuerdos. Aceptaremos tener visiones diferentes sobre ciertas cosas e incluso normalizar que habrán pequeños detalles en los que siempre rozaremos. No obstante, que ocurra esto entra dentro de la normalidad.

Así, algo que nos señala John Gottman, uno de los líderes en el campo de la investigación afectiva, es que este es, precisamente, uno de nuestros eternos “jinetes del apocalipsis” en el ámbito de pareja. Son muchos los que ven con desconcierto e incluso con amenaza, que la otra persona lo contradiga y no opine lo mismo. Ante esto, puede surgir la crítica y el desprecio, dimensiones ambas altamente nocivas.

Profundicemos un poco más.

Las almas gemelas también quieren cosas diferentes

Tu pareja no siempre va a querer lo mismo que tú porque no sois almas gemelas. Sois personas individuales, únicas y excepcionales que eligen a otras personas para vivir en común, para construir un proyecto de presente y de futuro.

Así, puede que anheles que el otro aprecie cada uno de tus gustos, que comparta tus mismos ideales, que tenga tus mismas manías y que incluso tengáis las mismas playlits musicales.

Ahora bien, en toda relación hay dos realidades y no siempre vamos a querer lo mismo. No obstante, esto no es un problema porque nada es tan decisivo como trabajar nuestras diferencias, entenderlas y por supuesto valorarlas. Es importante reformular los clásicos tópicos, porque la auténtica alma gemela no llega a nuestras vidas en tranquilidad y absoluta armonía.

Las verdaderas almas gemelas revolucionan todo nuestro mundo, nos hacen ver otras perspectivas, hacen tambalear los propios esquemas y logran sacar lo mejor de nosotros mismos.

Podemos pensar diferente y aún así ponernos de acuerdo

La Universidad de Georgia realizó un interesante estudio en el 2016. El objetivo era comprender si, como dicen, las relaciones de pareja exitosas lo son debido a su buena comunicación. El resultado fue llamativo, porque en realidad, saber comunicarnos no siempre garantía absoluta de éxito en el amor. Porque más allá de saber expresar, escuchar y hablar con asertividad está el aprecio, el afecto y la apertura.

Así, cuando le decimos a alguien que aquello de que tu pareja no siempre va a querer lo mismo que tú puede interpretarlo como una amenaza. Más aún, puede verlo como una muestra de desamor. “Si no quieres ir de vacaciones a tal sitio como yo quiero es que no me tienes en cuenta”. “Si no deseas que cada domingo comamos con mis padres es que no me aprecias como deberías”.

Las parejas pueden pensar diferente y a veces hasta querer cosas opuestas. Pero cuando hay afecto y respeto, siempre se encuentran vías y canales para llegar a acuerdos.

pareja enfadada representando que tu pareja no siempre va a querer lo mismo que tú

Tu pareja no siempre va a querer lo mismo que tú y aceptarlo te evitará sufrimientos

Tu pareja no siempre va a querer lo mismo que tú y asumirlo de manera temprana te evitará malestares. Obcecarte en que alabe cada decisión tuya, en que esté de acuerdo en cada idea, cambio, propuesta o deseo es poco más que una ingenuidad. Ahora bien, es necesario eso sí, que haya sintonía en esos esquemas más básicos que sustentan una relación.

Es recomendable compartir unos mismos valores y una visión de futuro. Es importante estar de acuerdo en tener o no tener hijos, en cómo criarlos, en como administrar los temas económicos, en ser siempre honestos y tener una misma visión de lo que es el amor.

Ahora bien, en el día día es común que aparezcan fricciones y que, en ocasiones, tengamos inocentes discrepancias.

Amar es respetar. Tu realidad y la mía pueden ser complementarias

Amar es respetar al otro en todo momento y circunstancia. Es entender que nuestras realidades, a veces, pueden ser distintas pero aún así complementarse como un puzzle de piezas perfectas. Porque a veces tener puntos de vista opuestos nos ayuda a descubrir una realidad más amplia: a aprender el uno del otro para ver que a pesar de nuestras muchas aristas e imperfecciones, juntos somos perfectos.

Nada es tan sano como aceptar discrepancias, pocas cosas son tan revitalizantes para una relación que mantener a veces opiniones opuestas y descubrir que aún siendo diferentes, todo nos une.

  • Armenta, C., & Díaz Loving, R. (2008). Comunicación y Satisfacción: Analizando Interacción de Pareja. Universidad Nacional Autónoma De México. 16(1), 23-27.
  • Gottman, J. & Silver, N. (2001). Siete Reglas de Oro para vivir en Pareja. (Tapia, S. Trad). DEBOLSILLO.
  • Medina, J. L., Martínez, M. U. M., Aguilar, Y. P., de Oca, M., Fuentes, N. I. G. A. L., & González, R. B. (2012). Deseabilidad social en la pareja. Revista electrónica de psicología Iztacala15(2), 394-404.