¿Tus creencias te tienen atrapado?

10 Febrero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
Lo que creemos no tiene por qué predestinarnos. Aprende la importancia de las creencias y su influencia sobre el pensamiento y la conducta y qué hacer para modificar aquellas que nos limitan.
 

A lo largo de nuestra vida, elaboramos una construcción mental del mundo, para poder darle sentido a nuestra existencia. Las creencias funcionan como un marco desde el que interactuamos con el mundo. Este proceso se va desarrollando poco a poco, desde la infancia. Principalmente, este proceso va tomando forma a través del contacto con la familia y el grupo de iguales, de los cuales adoptamos muchas de sus creencias. ¿Sabes si tus creencias te tienen atrapado?

Cuanto más jóvenes somos, menos capacidad tenemos de analizar y cuestionar las creencias que nos transmiten, para bien o para mal. Por lo tanto, éstas se transforman en una especie de “software” que funciona de forma automática en nuestra mente e influye poderosamente en nuestra conducta y en nuestras emociones.

El problema surge cuando esas creencias no nos benefician y, peor aún, se convierten en obstáculos para nuestro desarrollo. No obstante, tenemos el poder de sustituirlas por otras creencias que nos ayuden a dar nuestro máximo potencial.

¿Tus creencias te tienen atrapado en un callejón sin salida?

Una vez que una creencia se instala en nuestra mente, la consideramos como una verdad absoluta e irrefutable. De hecho, inconscientemente, buscamos evidencia que la pruebe (sesgo confirmatotio). Por eso, las creencias son tan difíciles de cambiar.

Por ejemplo, si creemos que no somos capaces de ser exitosos financieramente, entonces dejaremos pasar oportunidades de prosperidad, porque debido a nuestra creencia, nos declaramos perdedores incluso antes de iniciar la conducta que potencialmente cambiaría el resultado. Así, ponemos excusas, como “Eso es muy arriesgado”, o “No tengo suficiente experiencia”.

 
Mujer atrapada por sus creencias

¿Cómo termina esta historia? De este modo: al comprobar que no ganamos suficiente dinero, confirmamos más nuestra creencia acerca de nosotros mismos, la cual se refuerza. Por esto, esta clase de creencias son como un “callejón sin salida” o una trampa, de la cual es difícil salir.

¿Tus creencias te tienen atrapado? Enciende la luz de la conciencia

Dado lo anteriormente expuesto, es necesario reflexionar: No existen verdades absolutas, ya que las creencias no son más que creaciones de nuestra mente, son relativas. Es decir, son sólo percepciones individuales de la realidad.

Los siguientes pasos te pueden ayudar a ver la relatividad de las creencias y así poder salir del “engaño”:

1. Toma conciencia de tus creencias

El primer paso es analizar las áreas de tu vida con las que no estás satisfecho o satisfecha. Por ejemplo, el área profesional, sentimental, salud, etc. Ahora, debes revisar cuáles son las creencias que tienes al respecto. Tómate tu tiempo. Escribirlas, te puede ayudar a ser más consciente.

Por ejemplo, en el área sentimental una creencia puede ser “No soy lo suficientemente buena como para que me quieran”Tomar conciencia es fundamental, porque lo que hace más poderosas a las creencias es que nos controlan sin que nos percatemos de ello. En cambio, si las identificamos, podremos entender por qué actuamos como actuamos.

 
Mujer tomando conciencia

2. Atrévete a cuestionar tus creencias limitantes

Una vez hayas identificado conscientemente tus creencias, atrévete a cuestionar aquellas creencias que te limitan como persona. Retomando el ejemplo anterior, sería preguntarse por qué no me considero digno de ser amado. ¿Quizá porque alguien me hizo sentir así, al no cumplir con lo que esperaba de mí? También podrías plantearte que quizás lo que a algunos les cuesta valorar de ti sea justamente aquello que te hace único y especial.

3. Mira más allá de tus creencias

Busca nuevas formas de afrontar la realidad e interactuar con los demás, encuentra historias de personas que hayan encontrado su propio camino a pesar de haber sido incomprendidas por sus seres queridos. Puedes buscar modelos ajenos como fuente de inspiración. O puedes hacer un análisis profundo de tus creencias, analizando si tus pensamientos se adecuan o no a ciertas situaciones, y estos limitan tu potencial.

4. Sustituye aquellas creencias que te limitan por otras más edificantes

Es recomendable que escribas acerca de tus creencias negativas, ya que mientras más conscientes las hagas, mayor control tendrás sobre ellas. Haz el ejercicio de sustituir tus creencias negativas por otras positivas, o al menos, más adecuadas a tus expectativas.

 

Por supuesto, es importante que tus nuevas creencias estén en sintonía con tus valores. De esta manera, se podría sustituir la creencia del ejemplo anterior por: “Soy digno de ser amado simplemente por ser yo. Soy único y especial. Mi valor no depende de la aprobación de los demás.”

Finalmente, ahora que sabes que tus creencias negativas son sólo tus propias creaciones, tienes el poder de escapar de esa jaula y volar libremente hacia lo alto, que es tu verdadero destino.