Un niño amable es un niño sano

Pedro González Núñez · 5 febrero, 2016

Los pequeños son la mayor creación de la que somos capaces los seres humanos. Un hijo es una persona que nace de nuestros genes, de nuestra personalidad y del amor. Por tanto, es muy importante cuidar de ellos con tacto y detalle para que crezcan sanos y felices. El niño amable cumple todas las cualidades necesarias en este sentido.

El niño amable tiene muchas más posibilidades de ser feliz y entender que una existencia plena es mucho mejor que vivir con miedo, rencor o rabia. Es necesario pensar en su salud física y mental para criarle con conciencia de que él merece todas las oportunidades de éxito que le podamos ofrecer.

Por qué es importante criar al niño amable

Vamos a dar respuesta a esta pregunta básica. ¿Por qué es importante potenciar al niño amable? Tal vez pienses que es mejor dotarle de mecanismo de defensa, dada la naturaleza algo agresiva del probable mundo futuro en que se tendrá que desenvolver. Sin embargo, esto no es así.

Un niño amable, cortés y educado

El niño amable es cortés y educado. ¿Has comprobado alguna vez la cantidad de puertas que se abren con una simple sonrisa? Ponlo en práctica y verás los excelentes resultados que se obtienen siendo agradable con los demás, aunque estés con una persona que tiene un mal día.

La educación y el respeto por cuanto y cuantos nos rodean es un pilar básico de la convivencia entre iguales. ¿Hay algún motivo para no transmitir estos valores al pequeño? Es más, así será más fácil para él comprender conceptos como la bondad y la felicidad, tan necesarios para tener una mente sana.

Niña feliz en el campo con los brazos abiertos

Un niño amable, cariñoso y afectuoso

El niño amable es cariñoso y afectuoso. Tal vez tengas algo de miedo a que le hagan daño. Sin embargo, por mucho que protejamos a nuestros retoños, ellos deben seguir sus propios caminos. Para ello, tiene que abrirse a los demás, dando amor y aprecio.

“El amor es para el niño como el sol para las flores; no le basta pan: necesita caricias para ser bueno y ser fuerte.”

-Concepción Arenal-

Además, en un pequeño ejercicio de egoísmo, piensa cómo te gusta que te traten a ti. Si a cada uno de nosotros nos agrada que nos cuiden, nos mimen y nos den afecto, ¿por qué no vamos a educar a nuestros niños para que hagan lo mismo y sean capaces tanto de recibirlo como de darlo? Es un signo claro de salud.

Un niño amable es respetuoso con su entorno

Vivimos en un planeta con los recursos limitados. Esto significa que debemos ser respetuosos y cuidadosos con el entorno. Verás que es mucho más fácil inculcar estos valores al niño amable. Él será capaz de entender la necesidad de cuidar cuanto nos rodea.

De la misma forma, el niño amable tomará pronta conciencia del respeto que hay que tener por cuanto es bello, frágil, desvalido, necesitado o en riesgo. Este saber sirve para entender a las personas, animales, naturaleza, medio ambiente, entorno…

“Los niños son el recurso más importante del mundo y la mejor esperanza para el futuro.”

-John Fitzgerald Kennedy-

Niña tirándole un beso a un perro

Cómo educar a un niño amable

¿Has pensado alguna vez cómo educar a un niño amable? Tal vez estos consejos te puedan servir para lograr que tu pequeño sea más pleno y consciente de sí mismo, hecho que le facilitará su autoconocimiento y su propia felicidad:

  • Enséñale que la amabilidad empieza por uno mismo, siendo respetuoso con su propio cuerpo. Muestra la necesidad de una higiene adecuada y costumbres como lavarse las manos varias veces al día, cepillarse los dientes o la ducha.
  • Demuéstrale lo bonito que es ser educado con los demás. Saludar a otras personas, mostrar siempre una sonrisa, respetar a sus compañeros, amigos, familiares y profesores o enseñarle que sus emociones no tienen por qué ser escondidas, sino todo lo contrario, son bellas y dignas de tenerlas y compartirlas con quien le quiere.
  • Enséñale la importancia de compartir. Muéstrale que es mucho más bonito dar que tener. Para ello es imprescindible predicar con el ejemplo. Si tú eres amable y actúas con generosidad porque te sale del alma, a él no se le escapará la grandeza de este comportamiento.
  • La ayuda a quienes lo necesitan es otra de las grandes lecciones que mostrarás al niño amable. Personas necesitadas o desvalidas, animales, compañeros menos afortunados… Demuéstrale lo bien que te sientes cuando das a quien más falta tiene.

Un niño amable siempre será más feliz y sano. Por sí mismo y con ayuda de las personas que le quieren descubrirá la importancia de los valores, del auto-discernimiento, de los sentimientos y emociones y de lo mucho que se puede lograr simplemente siendo educado y respetuoso. No tengas ninguna duda.