Una pequeña gran revolución a través de las frases de Bakunin

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 25 diciembre, 2018
Edith Sánchez · 25 diciembre, 2018
Las frases de Bakunin nos acercan a la anarquía como posición filosófica. Esta no es caos, desorden o libertinaje, sino una perspectiva que pretende instaurar el máximo nivel de autonomía posible en la sociedad.

Las frases de Bakunin escandalizaron a sus contemporáneos y, por extraño que parezca, siguen causando estupor en muchos. A este ruso se le considera el padre del anarquismo y uno de los puntales más firmes del ateísmo.

Mijail Bakunin fue un filósofo muy simpático, dado a las amistades y a la vida bohemia. Gran admirador de Hegel y crítico de las acciones despóticas del zar ruso en el siglo XIX. Tampoco fue muy afecto a las ideas de Carlos Marx, al que consideraba autoritario.

En las frases de Bakunin hay reflexiones acerca de muy diversas realidades humanas. Sin embargo, es claro que pone especial énfasis en el tema del poder. Básicamente cuestiona el poder del Estado y de la religión. Estas son algunas de sus afirmaciones más interesantes.

Mi libertad, mi dignidad de hombre, mi derecho humano, que consisten en no obedecer a ningún otro hombre y en no determinar mis actos más que conforme a mis convicciones propias”.

-Mijail Bakunin-

No hay autoridad infalible

No reconozco autoridad infalible. Una fe semejante sería fatal a mi razón, a mi libertad. Me transformaría inmediatamente en un esclavo estúpido y en un instrumento de la voluntad y de los intereses ajenos”.

Esta es una de las más emblemáticas frases de Bakunin. Resume a la perfección su postura frente al poder. Es también una afirmación en la que declara su eterna irreverencia frente a todo tipo de autoridad absoluta.

Si existiera una autoridad infalible, la libertad no pasaría de ser una palabra simplemente. Esa autoridad infalible sería la encargada de señalar lo que se debe o no se debe hacer. ¿Para qué emplear la razón individual, si ya la autoridad tiene la verdad?

Sombra de un hombre en la pared

La pluralidad de dioses

La sola pluralidad de los dioses que tenían los griegos, es una garantía contra el absolutismo. Además, no existía esa contradicción lógica moralmente monstruosa entre el bien y el mal”.

Esta es una de las frases de Bakunin que puede resultar algo chocante para quienes son creyentes. Más allá de las convicciones religiosas, lo que plantea esta afirmación puede dividirse en dos partes. En la primera, hace equivalentes el monoteísmo y el absolutismo.

En la segunda parte, plantea el contraste entre bien y mal como una contradicción lógica. Además, moralmente deplorable. Declara así que el bien y el mal son conceptos relativos y que nunca existen en estado puro. La verdadera ética es reflexiva y no preceptiva.

La libertad es colectiva

La libertad no puede ser realizada más que en sociedad y solo en la más estrecha igualdad y solidaridad de cada uno con todos”.

En esta afirmación, Bakunin hace referencia a un hecho fundamental. La libertad es un bien que solo existe en sociedad. Un individuo aislado no puede hablar de libertad, en tanto no existe el punto de referencia del cual ser libre.

La libertad es social, porque el poder es un fenómeno social también. Ambos conceptos se complementan y coexisten. Se es libre en la medida en que haya autodeterminación y que esta no implique exclusión o aislamiento.

Otra de las frases de Bakunin sobre la libertad

No soy verdaderamente libre más que cuando todos los seres humanos que me rodean, hombres y mujeres, son igualmente libres”.

En esta frase Bakunin insiste en el significado colectivo de la libertad. Esto quiere decir que cuando la libertad individual se asienta en la opresión o esclavitud de otros, no puede llamarse libertad en estricto sentido.

Para que alguien sea plenamente libre, en necesario que no exista constreñimiento ni recorte en las libertades de otros. En ese sentido, una sociedad libre es aquella en la que todos pueden autodeterminarse, sin sujeción a los demás.

El deber sagrado

He considerado que el más sagrado de todos mis deberes era rebelarme contra toda opresión, fuera cual fuere el autor o la víctima”.

Esta es también una de esas frases de Bakunin en donde queda plasmada su filosofía del anarquismo. A diferencia de lo que algunos piensan, el padre de la anarquía no era un propagandista del desorden, sino de la autonomía y la autodeterminación.

La palabra anarquía se aplica actualmente de una forma a veces confusa. Se piensa que es sinónimo de caos y libertinaje. En su sentido esencial, esta postura lo que hace es abogar por la abolición de toda forma de autoritarismo.

Monigotes conectados por líneas

Libertad política y libertad económica

Libertad política sin igualdad económica es una pretensión, un fraude, una mentira; y los trabajadores no quieren mentiras”.

Esta es una idea del siglo XIX que casi dos siglos después se mantiene vigente, aunque estemos muy lejos de ver sus condicionales transformados en realidad. Habla de la profunda correlación que hay entre lo político y lo económico particularmente en términos de libertad.

La igualdad económica es uno de los ideales del socialismo. Más que un absoluto, se refiere a esa idea en torno a la abolición de explotadores y explotados. Verdaderamente, quien depende decisivamente de otros para su sustento no tiene libertad política plena.

Un golpe es un golpe

Cuando el pueblo está siendo golpeado con un palo no es mucho más feliz si a eso se le llama el palo del pueblo”.

Esta podría considerarse como una de las frases de Bakunin con más visión de futuro. En su tiempo no existieron los regímenes socialistas o pretendidamente comunistas. Más adelante sí aparecieron en el mundo, aunque solo de manera formal en muchas ocasiones.

Bakunin se adelanta a esto y cuestiona la capacidad de represión que tienen esos regímenes pretendidamente igualitarios. En muchas oportunidades son poderes que actúan en nombre del pueblo, pero que se imponen de forma similar a los sistemas que crean o mantienen la desigualdad.

La perspectiva de Bakunin podría ser más ética que política o económica como tal. Su rechazo absoluto a toda forma de poder es más ideal (utópica) que una realidad que pueda estar al alcance de los pueblos. Aún así, sigue siendo interesante leer y conocer su particular forma de pensar.

  • Bakunin, M. A., & Díaz, C. (1975). La libertad. Proyección.