Aprende a validar tus opiniones y sentimientos

Cristina Roda Rivera · 24 mayo, 2015

 

¿Qué puede ocurrir cuándo una persona pierde completamente el control de qué contar y no en su vida? ¿Qué consecuencias puede traer “la promiscuidad emocional”? ¿La elección de cercanos para guiarnos puede mermar nuestra autoestima?

En la vida, cuando tienes una opinión, es enriquecedor escuchar la de otros, ya sea por añadir aspectos que desconocías a tu opinión propia, que pase a ser una opinión menos fuerte ante ciertas evidencias o reafirmarla si encuentras muchos argumentos a su favor.

Una opinión es eso, es algo personal pero también de carácter social

El problema aparece cuando necesitamos también validar lo que sentimos y pensamos ante los demás.

Porque es nuestra parte más íntima y solo nosotros sabemos su causa y desarrollo. De esta manera, tendremos que trabajar con nosotros mismos para que no nos impida seguir adelante, con nuestras metas.

Solo nosotros conocemos todo de nosotros mismos, así que es mejor tener un diálogo con nuestro yo interior para validar ese sentimiento y darle el lugar en tu historia que crees que debe tener.

Opinión

Eso te ayudará a construirte y no a ser un mero molde que los demás pueden transformar a su antojo porque tú dejas que sean ellos los que hagan ese trabajo, como si no tuvieras la suficiente confianza en ti como para hacerlo.

Te expones a un juicio público innecesario, que puede dañar aun más tu sensibilidad y realizar conductas límite que te hagan daño, ya que eso es lo que crees que mereces.

 

 ¿Cuál es la consecuencia clínica más clara que refleja la ausencia de validación personal?

 

Lo podemos observar en un trastorno que cada vez se diagnostica más: el trastorno límite de la personalidad.

Las personas que sufren de este trastorno no sienten que sus acciones sean entendidas, buscan a toda costa reconocimiento social, tienen una sensación crónica de vacío y uno de los aspectos más disfuncionales que llevan a la aparición de este trastorno es querer validar a toda costa lo que piensan y sienten, como si ellas mismas no fuesen capaces de hacerlo.

Trastorno Límite

En la película “La herida” podemos ver ese proceso lento y angustiante de como una persona está atrapada por sus relaciones sentimentales porque no es capaz de poner límites, de cerrar etapas, de experimentar dolor en silencio.

La validación no es igual al narcisismo, es algo que fomenta nuestra individualidad ante el mundo y solo así podremos desenvolvernos en él.

En cambio, nuestras ideas y opiniones acerca de la sociedad y su validación o debate ante los demás, nos enriquece, nos activa, y pueden explorarse minuciosamente sin salir dañados.

Entiende que tu dolor y sentimientos son así, es muy difícil a veces cambiarlos y entenderlos; debes caer en la cuenta que miles de personas los experimentan a diario como seres humanos en un mundo poco agradable a veces.

Así que, en la medida de lo posible,  no necesitas que nadie los escuche si no tiene sentido para ti.

Como decía Greta Garbo:

“Hay muchas cosas en su corazón que nunca se pueden decir a otra persona. Son ustedes, sus alegrías y tristezas privados, y no se pueden contar. Usted se abarata a sí mismo, cuando las dice”

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