Vive como quieres, no como debes

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz
Vivir tratando de complacer, agradar o encajar solo nos asegura un futuro frustrante e insatisfactorio. Vive como quieres.
 

¿Alguna vez has sentido que tu vida no te pertenece?. ¿Alguna vez te has preguntado cómo has terminado en una relación que no te llena?, ¿cómo es posible que cada día te levantes e inviertas tantas horas en un empleo que te hace profundamente infeliz?. Has seguido todas las normas, lo has hecho todo bien, y sin embargo, la amargura y la insatisfacción son tus compañeras de viaje. Si deseas alcanzar la plenitud, tendrás que armarte de coraje, pues solo hay un camino posible: vive como quieres, no como debes.

La libertad es el componente principal de la felicidad, pero se requiere valentía para ser libre. Lograrlo implicaría atreverse a no complacer a los demás, arriesgarse escuchar críticas, ir a contracorriente. Y todo ello suponiendo que hayas sido capaz de descubrir tus verdaderos anhelos y motivaciones. Pues, en medio del tumulto diario, del ruido de las opiniones ajenas, resulta verdaderamente difícil escuchar nuestra voz interior.

Mujer libre escuchando música

La trampa del «debería»

Durante la infancia la inocencia, la espontaneidad y la falta de prejuicios son nuestros rasgos más distintivos. Pero, más pronto que tarde, comenzamos a percatarnos de que existen ciertas exigencias, ciertos mandatos sociales que debemos cumplir para ser aceptados. Nuestros padres, profesores, compañeros, y la sociedad en general, van moldeando nuestra conducta en base a refuerzos o castigos.

 

Así, cuando somos obedientes, divertidos o sacamos buenas calificaciones obtenemos halagos y admiración. Mientras, cuando expresamos rabia o inconformismo recibimos desaprobación de nuestro entorno. Comenzamos entonces a tratar de complacer a los demás, a intentar ajustarnos a lo que se espera de nosotros en cada momento. Poco a poco vamos silenciando nuestra esencia para convertirnos en el producto de las expectativas ajenas.

Ya de adultos sentimos la presión de tener un trabajo bien remunerado, una vida social intensa y una relación de pareja. Y, aunque en muchas ocasiones esta realidad no nos satisface, el peso del debería nos impide cambiar de rumbo. Con frecuencia observamos con admiración y asombro a quienes parecen haber alcanzado la felicidad con una vida mucho menos «adecuada que la nuestra».

Y esta es en realidad la clave de todo. Estas personas son felices, precisamente, porque no tratan de adecuarse a rígidas normas e imposiciones sociales. Cuando decides escucharte y autogobernarte, alcanzas una libertad incomparable. Por ello, vive como quieres.

¿Qué te hace feliz?

Es esta necesidad de adecuarnos, de ser aprobados y valorados por los demás las que nos lleva a tomar y mantener decisiones que se encuentran totalmente desalineadas con nuestro verdadero ser. Muchas veces nos preguntamos cómo es posible que no amemos a nuestra pareja si esta es inteligente, atenta y detallista. O cómo podemos aborrecer un trabajo que nos otorga el estatus que cualquiera de nuestros conocidos desearía.

 

No es necesario racionalizar un sentimiento tan claro y nítido. No estás en la obligación de disfrutar por la obtención de un logro que, desde un principio, no nació de ti. Tal vez tu anhelas compartir tu vida con una persona divertida y aventurera, o quizá no quieras comprometerte. Tal vez tu sueño es viajar por el mundo, trabajar como freelance, tener una pastelería o pintar cuadros. A pesar de que estas actividades te reporten un menor beneficio económico y sean peor valoradas por la sociedad.

mujer feliz en el campo viviendo como quiere

Vive como quieras

Es importante que destierres de tu mente la necesidad de encajar, de agradar, de cumplir. Es vital que comencemos a aprobarnos y valorarnos nosotros mismos, que comprendamos que únicamente debemos fidelidad a nuestros principios y deseos. Cada uno es el protagonista de su propia vida, y el único que cargará con las consecuencias de sus decisiones. ¿Por qué decidir, entonces, en base a lo que un tercero piensa que es adecuado?. Si al final solo tú tendrás que vivir la vida que has construido.

Entonces, pregúntate qué es lo que quieres. Silencia por un momento tus miedos, y los programas inconscientes que te llevan a sentir que necesitas «ser adecuado». Si nadie opinase sobre ti, si no tuvieras problemas acuciantes de dinero, ¿a qué te dedicarías?, ¿qué te apasionaría hacer con tu vida?.

 

Es evidente que no siempre podrás cumplir todos estos anhelos en su totalidad, pues siempre tendremos ciertas obligaciones. Sin embargo este ejercicio te proporcionará un importante punto de partida. Vive como quieras, te lo debes.

  • Salmurri, F. (2004). Libertad emocional. Estrategias para educar las emociones.
  • Espinosa, L. F. G., & Barragán, J. G. G. A. EFECTOS DE LA CULTURA EN LA NECESIDAD DE APROBACIÓN SOCIAL Y EN LA ANSIEDAD. MEMORIAS, 610.