Vivir con resentimiento

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago Sobral
Vivir con resentimiento afecta muy negativamente al bienestar físico y mental. Hay que intentar curar las heridas del pasado.
 

Hay que evitar vivir con resentimiento, pues experimentar este sentimiento negativo sólo conduce al dolor, a la autodestrucción y al conflicto.

Desgraciadamente, dicha reacción emocional es muy común en la sociedad actual. Esto se debe a la falsa creencia de que, cuando se recibe un daño o se reabre una herida del pasado, es normal y natural responder con resentimiento.

«Cuando mantienes tu resentimiento hacia otra persona, estás amarrado a esa persona o a esa situación, por un vínculo emocional que es más fuerte que el acero. Perdonar es la única forma de disolver ese vínculo y lograr la libertad.»

-Catherine Ponder-

¿Qué es el resentimiento?

Según el filósofo alemán, Max Scheler, el resentimiento se puede definir como:

«Una determinada reacción emocional frente a otro, reacción que sobrevive y revive repetidamente, con lo cual penetra cada vez más en el centro de la personalidad, al par que se va alejando de la zona expresiva y activa de la persona»

Se puede decir que el origen de esta reacción emocional negativa, tiene lugar en el daño que uno siente por algo que le han hecho o le han dicho, lo cual, al estar unido inexorablemente al recuerdo, hace incrementar e intensificar el dolor

 

Es normal que, cuando uno se siente herido por otro, la mente se alimente de la memoria para intentar explicar las causas del hecho acontecido. De modo que, se analiza la situación, las consecuencias que ha tenido y otros mucho factores que han podido influir en lo sucedido. De hecho, esto puede llegar a convertirse en una obsesión.

Por tanto, el resentimiento es una reacción natural, aunque hay que dotarle de una fecha de caducidad.

Así, tal y como afirma el profesor Osvaldo Cuadro Moreno, el resentimiento es un dolor interno que lleva a la dependencia emocional hacia la persona que provocó el daño. Esto impide a uno avanzar como individuo y crecer en la vida. 

El paso del tiempo hace que aumente este horrible sentimiento, que hace que la mente se fatigue de una forma progresiva.

Vivir con resentimiento

Vivir con resentimiento afecta muy negativamente al cuerpo y a la mente, es decir, al bienestar personal.

Tanto física como mentalmente, una persona necesita un tiempo mínimo para curar una herida.

Así, mientras el cuerpo se sirve de distintos elementos para cicatrizar y sanar de forma endógena todo tipo de fracturas; la mente, ante estas circunstancias, utiliza el olvido, es decir, la antítesis del recuerdo.

 

El olvido es una actividad motora, involuntaria, que la psique utiliza a modo de analgésico, aunque, para ello, precisa ayuda.

Para entender mejor todo lo comentado hasta el momento, vamos a describir un ejemplo clásico de resentimiento: la ruptura con una pareja hace más de un año.

En este caso, alguien resentido, seguiría dándole vueltas al asunto desde el victimismo, aumentando el daño original que hizo que generara ese sentimiento. Para que esta persona pueda superar la situación, debe revisar lo que ocurrió desde una perspectiva lo más objetiva posible y, desde la distancia, extraer la culpa que pudo tener. También debería considerar la posibilidad de que la personalidad de su expareja, no fuese la adecuada para convivir juntos y, por tanto, quizá se haya evitado un mal rato aún peor.

Cuando el odio, la duda, la inseguridad, y todo tipo de sensaciones de esta naturaleza, se adueñan de uno, el resultado sólo puede ser malo para el individuo y para su entorno cercano. Por eso,no hay que ser duro con uno mismo. Hay que centrar los pensamientos, tanto negativos como positivos, sólo en las personas que realmente valen la pena, intentando olvidar todo aquello que aporte infelicidad.

 

«El resentimiento es como tomar veneno esperando que la otra persona muera»

 -Carrie Fisher-

  • Klaus, D. (2004). Resentimiento y psiquismo. Summa Psicológica UST2(1), 3-6.