Vuela como una mariposa y pica como una abeja

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 30 septiembre, 2015
Cristina Roda Rivera · 15 agosto, 2015

“El hombre que ha empezado a vivir seriamente por dentro,

empieza a vivir más seriamente por fuera”

-Ernest Heminway-

Quiénes somos y qué queremos

Como seres sociales, se nos dice que es conveniente que nos definamos, que opinemos, que luchemos, que hagamos notar nuestra presencia….que vivamos la vida al máximo.

Pero, ¿cómo puede cualquier persona hacer esto, sin antes haberse conocido a sí mismo? ¿Cómo es posible recorrer nuestra vida de una forma coherente y fresca al mismo tiempo? ¿En qué debemos implicarnos y qué otras cosas debemos dejar pasar?.

Muhammed Ali dijo refiriéndose a su forma de boxear que él “Volaba como una mariposa y picaba como una abeja”. Esta no era solo una frase referente a su actitud en el ring, sino en buena medida a su actitud ante la vida.

actitud positiva

Alí creía que en su trayectoria como boxeador y en su faceta personal, debía adoptar un movimiento sincronizado y dócil, con ritmo pero sin forzar tiempos.

Que debía aprender de cada experiencia de la vida para integrarla en su forma de ser, pero nunca sin forzar u obligarse a sí mismo a interiorizar algo que no estuviese del todo claro en su razonamiento y en su manera de sentir.

Pero esto, contrariamente a lo que nos enseñan, no es indecisón, debilidad de carácter o indiferencia a lo ajeno.

Se trata más bien de un trabajo interno, que debe trabajarse con esmero y tiempo, hasta que pueda arrojar unas conclusiones realmente válidas para uno mismo.

Sólo así, volaremos como una mariposa, observando, registrando y analizando las diversas situaciones que suceden a nuestro alrededor. Para luego, ser certeros y apasionados en los momentos importantes y determinantes de nuestra valía.

Y picaremos como abejas, con puntería, sin daño pero con una misión incuestionable.

¿Cómo crear una buena actitud?

Volar como una mariposa y picar como una abeja es una forma de vivir que nos libera de la presión mental.

Nos llama a cumplir la pasión por la que realmente estamos aquí; y que solo cada uno de nosotros puede saber si realmente hace caso a su propia historia y vocación.

Para conseguir vivir y actuar de esta forma, al igual que el boxeo, se deben seguir una serie de recomendaciones o consejos:

No te dediques a batallas que realmente van a sacar mucha energía de ti y en las que no vayas a obtener repuestas.

Aunque consideres que luchar por una causa en concreto es lo justo, deberás cuestionarte si puedes ser útil, revolucionario y constante en ella.

Si dudas en todos puntos, es mejor no interiorizar esta lucha, pues algunas luchas externas se pueden transformar en una batalla contra uno mismo.

Aléjate, pero mantente alerta por si en algún momento tu ayuda puede ser útil. Recuerda, sé mariposa.

– Elige tus pasiones, no solo metas.

Si eliges una pasión en la vida y pones todo tu empeño en conseguirlo y mantenerlo, los puntos en los que centrarte serán vistos más como un premio a ganar, que como un sacrificio de cosas a las que debes renunciar.

Sé mariposa, vislumbra tus objetivos con claridad.

pasión por tus metas

Nunca tu meta será suficiente, si tu pasión es grande y sincera.

Fíjate objetivos a corto-medio plazo, pero diseña también grandes objetivos a medio-largo plazos. Sólo así podrás seguir alimentando tu ilusión.

Ve a por ellos y consíguelos. Sé como una abeja.

– No hagas de tu paso por el mundo una exhibición de victimismo, ni de grandeza.

Simplemente sé tu mismo, carente de algunas habilidades, de talento medio en otras, pero con otras facultades extraordinarias.

Toma como referente las lecciones que te ha dado tu vida, no que tratan de darte otros….y solo así podrás sacar conclusiones válidas para ti, sin la intención de validarlas en el resto del mundo.

Defínete como un ser profundamente individual pero empático a la vez.

Brillarás con luz propia. Conseguirás ser mariposa y abeja sin darte cuenta.