Lecciones de vida

Lecciones de vida

Dolores Rizo 7 junio, 2013 en Psicología 122 compartidos
Hombre mirando al horizonte

Nuestros actos, conductas y comportamientos tienen sus consecuencias en la rueda de la vida. Tanto los momentos buenos como los momentos malos que experimentamos son importantes, son lecciones de vida que nos van a instar a madurar, a crecer y a ser mejores personas. Claro está, siempre que sepamos sacarle el partido debido.

La frase “cada uno tiene lo que se merece” la podemos entender en base a ésas consecuencias que tienen nuestros actos. Podemos creer en ésta frase conocida y popular cuando lo merecido es positivo. Pero la pregunta surge cuando lo que “merecemos” y lo que nos da la vida son circunstancias adversas, que conllevan sufrimiento, cambios, y desgracias.

“La vida tiene momentos buenos y malos. De los buenos se disfruta y de los malos se aprende”

-Anónimo-

Cada uno tiene lo que necesita

Entonces, en base a lo anterior, ¿todo lo que nos ocurre obedece a consecuencias de nuestros actos? Me atrevo a decir que “cada uno tiene lo que necesita”.  En ocasiones, necesitamos ver directamente la consecuencia de un acto “malintencionado”. Y en muchas otras ocasiones, lo que nos ocurre, tiene un motivo de aprendizaje, “necesitamos aprender”.

Padre e hijo en una carretera solitaria

Esa puede ser la explicación de tantas cosas que nos ocurren en la vida, que no relacionaremos con un comportamiento previo “insano, incorrecto, inadecuado o malintencionado”, pero que nos originan reacciones que nos impulsan a decir “¿por qué me merezco yo esto, es que he hecho algo malo”? Por lo tanto, “Cada uno tiene lo que necesita para aprender”.

Un ejemplo de esto puede ser cuando nos encontramos en una relación de pareja tóxica. Las personas de nuestro alrededor nos dicen que nuestra pareja no nos conviene, que nos está haciendo daño, pero nosotros no nos damos cuenta. Creemos que nuestras discusiones son naturales y que lo que la otra persona nos dice, perdona cualquier acto que se queda solo de puertas para adentro.

Sin embargo, un día descubrimos que nos ha sido infiel y todo nuestro mundo se derrumba. No hemos hecho nada malo, pero hemos necesitado de esta prueba para poner fin a una relación que no nos estaba beneficiando. Por lo tanto, en vez de una desgracia puede considerarse una oportunidad para abrir los ojos, tomar una decisión y una nueva dirección. Así funcionan las lecciones de vida.

“Nada malo  se va de nuestra vida hasta que no nos enseña lo que necesitamos aprender”

-Anónimo-

Ruptura de pareja

Lecciones de vida, ¿qué podemos aprender de ellas?

Y bajo ésta premisa, la pregunta que cabe hacernos en todos los momentos en los que la vida nos sorprende con circunstancias adversas es: ¿Qué tengo o puedo yo aprender de todas las lecciones de vida que se me han ido poniendo delante? De ésta forma, veremos la vida, como una ESCUELA, llena de lecciones, y en cada paso, una dificultad, un examen, una circunstancia que nos pone a prueba.

Nuestro reto es superar la lección, para seguir adelante, habiendo aprendido y preparados/as para las siguientes lecciones que seguro están por venir. Añado entonces que, “estamos preparados para lo que nos toca vivir, tenemos las capacidades y estrategias para superarlo y crecer con ello, sólo tenemos que aprender”, a esto le llamamos “resiliencia“.

Y aunque esto suene duro y difícil, tanto como aprendemos y superamos las lecciones de vida, tanto como disfrutaremos y nos sentiremos satisfechos de nosotros/as mismos/as y de nuestra vida. Porque las lecciones de vida, es la vida entendida como una Escuela, dónde podemos aprender, superar lecciones, enseñar a otros, aprender de lo que nos enseñan otros, subir niveles de conciencia, sanar y despertar a lo más profundo de nuestro Ser.

“La vida no tiene sentido, se lo das tú, con lo que hagas, con lo que te apasiones, con tus ilusiones. Tú construyes el universo a tu medida”

-Walter Riso-

Mujer respirando aire fresco lecciones de vida

Todo ello, adaptado a nuestro momento vital, siempre con el objetivo, de encontrar el sentido de nuestra vida, la armonía en nuestra forma de vivir, la salud, el bienestar, el equilibrio emocional y la felicidad. La vida no es nuestra enemiga, siempre es nuestra amiga. Aunque las lecciones que nos ofrece para aprender siempre tengan una parte muy amarga.

Dolores Rizo

Licenciada en Psicología, gabinete propio. Desarrollo terapias presenciales y on line. Utilizo técnicas integradoras, dando así nacimiento a una terapia integral, donde complemento el trabajo cognitivo, conductual y emocional, con técnicas como la Hipnosis.

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