Vuestra alegría es vuestra tristeza sin máscara - La Mente es Maravillosa

Vuestra alegría es vuestra tristeza sin máscara

Rafa Aragón 3, Febrero 2016 en Emociones 1653 compartidos
Mujer refleja tristeza en un espejo

La tristeza y la alegría tienen una estrecha relación, son inseparables, ya que ambas emociones se encuentran sobre la misma balanza. Una le da sentido a la otra, es por eso que son igual de valiosas. Así y aunque esto parezca una contradicción -y de contradicciones vamos a hablar a lo largo de este artículo- no son emociones incompatibles, de hecho con frecuencia se suelen presentar juntas.

¿Valoras tu tristeza igual que tu alegría? Tendemos a pensar que la alegría es la emoción por excelencia, a la que aspiramos. Es la que más anhelamos y a la que intentamos seducir para que se quede con nosotros el máximo tiempo posible. Sin embargo, el valor de la alegría reside en la profundidad de la tristeza.

El privilegio de nuestras vidas está en la complejidad de lo que somos capaces de experimentar, de sentir y cultivar mediante nuestras emociones, sensaciones y sentimientos. Existen momentos para reír, llorar, amar, enfadarnos, alejarnos, disfrutar y agradecer cada detalle que tenemos la oportunidad de vivir. Todo este compendio de experiencias es el que teje el material del que estamos hechos.

Dejando espacio para la tristeza

La tristeza es una de las emociones que muchas veces no dejamos que aparezca, ya que nos resulta desagradable y molesta. Tenemos la creencia de que esta emoción solamente nos perjudica y nos impide que seamos felices, lo que hace que intentemos reprimirla o negarla.

Lo cierto es que, al reprimir esta emoción, estamos a su vez cerrando una valiosa puerta para dejar fluir nuestra energía vital. Así, al contener alguna de nuestras emociones obstruimos el paso para que pueda expandirse nuestra alegría.

Mujer sentada triste

Cada una de las sensaciones, sentimientos y emociones que experimentamos tiene su significado. Si escuchamos, en vez de cerrarnos a todos estos mensajes, nos comprenderemos mejor a nosotros mismos y, por ende, al sentido que tiene todo lo que juzgamos y criticamos.

Creando armonía entre contradicciones

La quietud y el equilibrio solo nos indican que estamos vacíos. La esencia de nuestra vitalidad es la luz y la oscuridad, los opuestos, la paradoja y las contradicciones. Integrar la razón y el sentimiento nos da la posibilidad de alcanzar armonía, de crear un hilo del que tirar en el que las dos se sientan partícipes.

Sabemos que estamos vivos gracias a nuestros altibajos y a la intensidad de nuestras sensaciones. ¿Quién no ha sentido una contradicción entre lo que sentía y lo que pensaba? Es inevitable que surjan discrepancias en nuestras vidas. Resolverlas es parte de nuestro desarrollo personal: tomando decisiones sabiendo que no hay elección buena o mala, sino tan solo consecuencias.

Manos con agua

Lo opuesto es complementario

Si atendemos a nuestras experiencias, comprobaremos como existe una doble cara en aquello que vivimos: al igual que experimentamos el placer también conocemos el sufrimiento, sentimos el amor y sabemos del temor, de lo absurdo y lo divino, de la tristeza y la alegría, del entusiasmo y el aburrimiento, etc.

Todos estos opuestos están relacionados, forman parte de la misma moneda. De esta manera se complementan, ya que es la existencia de uno la que le da valor al otro. En la alegría está oculta nuestra tristeza y en la tristeza la alegría, dándose sentido y valor entre sí.

Es por esta razón que tiene una gran importancia que valoremos todos nuestros aspectos, no son mejores unos que otros, son complementos de nuestra experiencia. Al aceptar nuestras emociones dejamos de oponer resistencia a lo inevitable, a la expresión de nuestro ser.

Rafa Aragón

Psicólogo y sexólogo, apasionado por el mundo de la psicología, me entusiasma la divulgación y compartir todo lo que voy aprendiendo. Mediante la escritura intento plasmar mis inquietudes, transmitir y generar emociones

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