Zombiewalking o caminar mientras miras el móvil

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 28 julio, 2018
David Sánchez · 28 julio, 2018

El zombiewalking es una práctica que consiste en andar por la calle mirando fijamente el móvil. Prestar toda nuestra atención al teléfono puede implicar ciertos riesgos, al no ser el caminante plenamente consciente de nuestro entorno. En este sentido, podemos ser atropellados por algún vehículo al no prestar atención a un semáforo o chocar contra otros peatones.

Aplicaciones como Facebook, WhatsApp, Twitter o Instagram acaparan la atención de muchas personas mientras andan por la calle. Esto, además del peligro que implica, también tiene el inconveniente de hacer que no nos fijemos en el entorno y en los cambios que se producen en él.

Los peligros del zombiewalking para los peatones

Por mucho que conozcamos las calles de la ciudad en la que vivimos, desenvolvernos como peatones requiere de una cierta atención. Los cambios que se producen en el entorno sobre el que nos movemos no suelen ser muy rápidos, pero al fin y al cabo son variaciones que demandan medidas. Por ello, caer en la práctica del zombiewalking, también conocido como “distracted walking” o “dumbwalking“, puede llegar a suponer un peligro para nuestra salud.

Hombre caminando mientras mira el móvil

De hecho, a principios del siglo XX, con el nacimiento y la difusión de los automóviles, tuvo lugar una intensa campaña de concienciación para resaltar los peligros que existían para los peatones despistados. En estos años, se denominó “jaywalker” a este tipo de personas. El término hacía referencia a la personas que llegaban de las zonas rurales a las grandes ciudades y se quedaban maravilladas por los edificios, los monumentos, los carteles publicitarios o el intenso tránsito de personas.

Esta atención dispersa, sumada a la falta de conciencia que se tenía entonces en relación al comportamiento y  al daño que podía causar un automóvil aumentaba en gran medida el riesgo de accidentes. Viajando hacia el presente, la actualidad ha dado forma a una nueva forma de peatón despistado, y es aquel que cae en el zombiewalking.

Los intentos por prevenir el zombiewalking

En España se han puesto en marcha varias campañas para alertar a los peatones del peligro del zombiewalking. A modo de ejemplo, en San Javier, un pueblo de la provincia de Murcia se colocó, en el verano de 2013, una señal de tráfico que alertaba a los peatones.

La curiosa señal advertía: “Atención, peatón. Preste atención mientras camina. Su WhatsApp puede esperar”. Por otro lado, en el centro de Londres se acolcharon algunos semáforos y otros elementos del mobiliario urbana para que los caminantes despistados no se hiciesen daño al chocar con ellos. Aunque parezca extraño, son muchos los casos de personas que caen en estos pequeños accidentes, ya que mirar fijamente la pantalla del móvil limita también nuestra visión periférica.

Más lejos aún, en Taiwan, se ha llegado a debatir sobre si los peatones despistados que estén mirando el teléfono móvil mientras cruzan un paso de cebra deben ser multados. Esta medida, aunque parece algo rígida, podría evitar accidentes. De hecho, la propuesta llegó incluso al parlamento del país después de que varias personas fueran atropelladas en esta situación.

Manos con móvil

Medidas tecnológicas contra el zombiewalking

Hoy en día, existen algunas aplicaciones móviles a disposición de los usuarios que tratan de reducir los riesgos del zombiewalking. Un ejemplo interesante es Transparent Screen, que utiliza la cámara del teléfono para simular un efecto de transparencia en la pantalla. De esta forma, los peatones pueden ver la calle a través de la pantalla.

De hecho, los responsables de algunas marcas tienen proyectado incorporar este tipo de aplicaciones a sus productos. Estas soluciones, aunque pueden ser ocurrentes y relativamente efectivas, también pueden ser una medida contraproducente, ya que facilitan la práctica del zamobiewalking y hacen que las personas puedan verse más inclinadas a ella.

La mejor solución es, desde luego, que cada persona haga el esfuerzo responsable de no utilizar su teléfono móvil mientras camina. Esto es lo que realmente puede permitir que los riesgos se reduzcan. En el caso de tener la necesidad de mirar el teléfono por la calle, podemos parar unos segundos para hacerlo con seguridad y sin molestar al resto de peatones.