10 diferencias entre Freud y Jung

Daniela Alós · 15 diciembre, 2017

Son innumerables, y en muchos casos acaloradas, las polémicas que se han generado alrededor de las figuras de Sigmund Freud y Carl Gustav Jung. En general, para cada una de sus proposiciones nos encontramos con expertos que se posicionan a favor y en contra, cada uno con sus matices. Además, cuando en vez de analizarlos por separado los colocamos a los dos en un mismo plano, la comparación hace que los debates ganen en interés.

Las diferencias entre Freud y Jung son interesantes porque, paradójicamente, en los inicios de la práctica profesional de Jung coincidían en pensamientos y planteamientos teóricos. De hecho, la coincidencia inicial hace que en algunos casos tengamos dudas sobre el autor de una determinada idea; algo que ya no pasa, por ejemplo, en las últimas fases de su evolución, en las que sus diferencias se acrecentaron y su sello se volvió mucho más particular. De una forma u otra, el paseo que os proponemos por la historia de estos dos grandes autores se antoja realmente interesante, ¿nos acompañáis?

¿Por qué diferenciar entre Freud y Jung?

Sigmund Freud fue un médico neurólogo de origen austríaco que dio inicio y forma a una de las corrientes psicológicas más poderosas y de mayor tradición: el psicoanálisis. Además, es considerado por muchos, tanto seguidores como críticos, como uno de los intelectuales más importantes del S. XX. Al ser neurólogo, su interés inicial como campo de estudio fue la neurología; es ahí donde podemos situar el origen de su evolución, derivando progresivamente en una vertiente más psicológica: tanto en el análisis de las causas, como en el del curso y las consecuencias de los trastornos que estudió.

Por otro lado, Carl Gustav Jung fue un médico psiquiatra, psicólogo y ensayista de origen suizo. Fungió como figura clave en los inicios del psicoanálisis; posteriormente fundó su propia escuela de ¨psicología analítica¨, también conocida como psicología profunda o de los complejos.

Jung se interesó por el trabajo de Freud, nombrando este último a Jung como su “sucesor” públicamente. Sin embargo, no pasó mucho tiempo para que el maestro de Viena y el de Zurich, a raíz de sus desencuentros teóricos y personales, se separaran. De esta forma, Jung fue expulsado de la Sociedad Psicoanalítica Internacional de aquella época, la misma que en su momento (1910) presidió.

Sigmund Freud trabajando

Diferencias entre Freud y Jung

Si bien son muchas las diferencias entre Freud y Jung, en este artículo solamente nombraremos algunas de las más relevantes. Por otro lado, podríamos dividir estas diferencias, a su vez, en diferentes subdiferencias.

1.- Ser psicoanalista

Aunque no es extraño escuchar el término ¨psicoanalista junguiano¨-a aquellos formados en la teoría de Jung- es un error nominativo. Jung no es considerado psicoanalista, de hecho, él mismo decidió separarse por completo de esta escuela y fundó la suya propia.

2.- El término “complejo”

Freud reconoció y le dio la autoría de este término a Jung. Freud utilizó este término siempre acompañado de un apellido en su teoría: “Complejo de Edipo” o “Complejo de castración” para poder explicar la teoría sexual y la dinámica psíquica que ahí se daba.

En cambio, para Jung el término complejo tiene que ver con el conjunto de conceptos o imágenes cargadas emocionalmente que actúa como una personalidad autónoma escindida. Encontrándose precisamente en el núcleo de estos complejos el arquetipo y relacionándolo con el concepto de trauma.

Jung

3.- Parapsicología y fenómenos ocultos

 Jung le otorgaba mucha importancia a la parapsicología y a la autenticidad de los entonces llamados “fenómenos ocultos.” Freud en cambio se oponía a estudiar estas cuestiones y ligarlas al psicoanálisis; consideraba que le harían muchísimo daño a la teoría.

“Si dos individuos están siempre de acuerdo en todo, puedo asegurar que uno de los dos piensa por ambos”.

-Sigmund Freud-

4.- Concepto de “restos arcaicos”

Para Freud los “restos arcaicos” tienen que ver con ciertos contenidos inconscientes, tendrían que ver con el concepto de huella mnémica que este creó.

En cambio, para Jung los restos arcaicos eran más que eso; de hecho, le permitieron crear una topología del inconsciente distinta a la del psicoanálisis -el inconsciente colectivo-. Para ello hizo uso del análisis de los sueños de sus pacientes, interpretó diferentes mitos producidos por diversas culturas y les sumó a la investigación de la simbología alquímica.

Para Jung, el inconsciente colectivo es algo común a la naturaleza humana. Se nace con él; constituido por estructuras arquetípicas derivadas de los momentos emocionales más trascendentes de la humanidad que dan como resultado el ancestral temor a la oscuridad, la idea de Dios, del bien, de lo demoníaco, entre otros.

Mujer con flor blanca

5.- Los factores históricos y la importancia del presente

Para Freud, tanto en el desarrollo de la neurosis como el de la psicosis, primaban los factores históricos de cada individuo sobre los factores o circunstancias actuales. Es decir, los factores históricos vendrían a determinar los comportamientos actuales y futuros.

Sin embargo, para Jung esto funcionaba al revés. Relativiza la preeminencia de los factores históricos en la fundamentación freudiana. Y aun cuando Freud no disentía en esta peculiaridad, sí que lo haría en términos generales, dada la focalización de Jung en resaltar, respecto del campo de estudio de las neurosis, el presente en detrimento del pasado.

“Yo no soy lo que me sucedió, yo soy lo que elegí ser”.

-Carl Jung-

6.- Élan vital vs. líbido

Para Jung, el concepto de libido definiría una energía vital de carácter general que adoptaría la forma más importante para el organismo en cada momento de su evolución biológica -alimentación, eliminación, sexo-. En contraposición de la concepción de líbido freudiana: energía predominantemente sexual concentrada en diferentes zonas corporales a lo largo del desarrollo psicosexual del individuo.

7.- Topología psíquica

Para Freud la estructura psíquica estaba compuesta por tres niveles: consciente, preconsciente e inconsciente. Para Jung en cambio, existía el nivel consciente pero hacía referencia a dos inconscientes: el inconsciente personal y el inconsciente colectivo.

8.- La transferencia

Otra de las diferencias entre Freud y Jung se encuentra en cómo entendían el fenómeno de la transferencia. Ambos contemplaban este concepto, Freud concebía que, para que ésta pueda darse, debería existir una cierta asimetría donde el analista funge como objeto, pantalla en blanco donde el paciente puede colocar -transferir- fantasías, figuras representativas, etc., a partir de lo cual se inicia el trabajo analítico. Dirección unidireccional.

En cambio, aunque para Jung la transferencia sigue siendo el problema central del análisis, no comparte su praxis ortodoxa. Partiendo de sus conocimientos sobre alquimia definiría la relación terapéutica a partir de la metáfora de dos cuerpos químicos diferentes que, puestos en contacto, se modifican mutuamente. Siendo así, la relación que se establece entre paciente y psicoterapeuta de colaboración y confrontación mutua.

Mujer en el psicólogo

9.- El diván

Para Freud el uso de la herramienta del diván era imprescindible para poder hacer análisis, quedando siempre el analista fuera del alcance de la vista del paciente. Todo lo contrario a Jung quien hacía las sesiones cara a cara, sentado frente al paciente y manteniendo una interrelación directa constante. Prescindía del diván.

10.- Frecuencia de las sesiones

La frecuencia de las sesiones es otra de las diferencias entre Freud y Jung. Carl Gustav Jung atendía a sus pacientes al inicio dos veces por semana, a relación de una hora por sesión. Proponiendo luego a pasar a una sesión semanal en un tratamiento usual de tres años. Freud en cambio atendía a sus pacientes seis veces por semana, a relación de 45 o 50 minutos cada sesión, estrictamente.

Finalmente, aunque en aquí solo hemos mencionado diez diferencias entre Freud y Jung sobre sus métodos, pensamientos y planteamientos, podrían encontrarse muchas más. La relación entre ambos y cómo cada uno de ellos marcó su huella en el otro es muy interesante; por tal motivo, queda abierta la invitación a que le echéis un vistazo más profundo su obra.