3 maravillosas citas filosóficas sobre la esperanza

Edith Sánchez·
30 Mayo, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González al
30 Mayo, 2020
¿Sabías que las citas filosóficas sobre la esperanza muestran que el tema está asociado con sistemas de ideas más amplios? Te lo contamos.

Las citas filosóficas sobre la esperanza están lejos de coincidir entre sí. Se puede decir que todos los filósofos del mundo se han referido alguna vez a este tema y que las visiones al respecto son tan diferentes como lo son las mismas filosofías.

Desde el punto de vista de la psicología, se abordan la expectativa y la esperanza de manera diferente. La expectativa es una previsión de lo que puede ocurrir, basada en la experiencia y en la constelación de emociones frente a alguna realidad. La esperanza, por su parte, tiene que ver con esperar el bien y nace de la confianza en sí mismo.

En las citas filosóficas sobre la esperanza se encuentran puntos de vista diferentes al de la psicología. Tales reflexiones reparan en otros aspectos que desbordan el tema de la salud mental y se enfocan más bien en el sentido real que tiene la esperanza en el marco de la existencia. Enseguida te compartimos tres apreciaciones representativas del tema.

La esperanza no es la convicción de que las cosas saldrán bien, sino la certidumbre de que algo tiene sentido, sin importar su resultado final”.

-Václav Havel-

Mujer con brazos abiertos agradeciendo

1. Una de las citas filosóficas sobre la esperanza

La primera de las citas filosóficas sobre la esperanza es de San Agustín, extraída del Manual de la fe, de la esperanza y de la caridad. El santo, uno de los doctores de la iglesia Católica, comienza señalando que “La esperanza no versa sino sobre cosas buenas y futuras”. Más adelante señala que está ligada a la fe y que La fe y la esperanza coinciden en que tanto el objeto de la una como el de la otra es invisible”.

Ese concepto de lo invisible es fundamental, tanto en la filosofía de San Agustín, como en la religión misma. La religión es un sistema de pensamiento en el cual se cree en algo para lo cual no existe evidencia; de hecho, buena parte de la virtud está precisamente en ese creer y esperar, aunque no exista ninguna prueba racional o empírica de lo que hay o habrá.

Por eso la cita de San Agustín concluye con estas palabras: “La esperanza que se ve, ya no es esperanza Porque lo que uno ve, ¿cómo esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos, en paciencia esperamos. Luego cuando alguno cree que ha de poseer bienes futuros, no hace otra cosa que esperarlos”.

Esas palabras ratifican la idea de que en la religión el mérito está en prescindir de la prueba lógica o experimental. La esperanza, entonces, es una vivencia plenamente subjetiva; una virtud que se cultiva por mandato de la propia creencia y con el propósito de ser coherente con el sistema de valores propuesto por la religión.

2. Nietzsche y la esperanza

La segunda de las citas filosóficas sobre la esperanza proviene de un filósofo que está en la orilla opuesta de San Agustín y de la religión misma: Federico Nietzsche. Quizás por eso mismo el filósofo alemán no ve en la esperanza una virtud, sino un lastre.

En una de sus reflexiones sobre la esperanza, Nietzsche comienza hablando del mito de la Caja de Pandora. Como se recordará, esta figura mitológica portaba una caja con un supuesto presente de los dioses para los mortales. Sin embargo, tal caja contenía todos los males y cuando Pandora la abrió, esos males escaparon y desde entonces acompañan a los seres humanos.

Sin embargo, Pandora cerró la caja y dentro de ella quedó la esperanza. Nietzsche enfatiza en el hecho de que los dioses griegos incluían a la esperanza dentro de los males existentes. Que haya quedado atrapada dentro de la caja significa que quedó apresada dentro del hombre mismo. El filósofo la llama “la mayor de todas las infelicidades”.

Después, concluye su lapidaria cita sobre la esperanza diciendo: “Zeus quería, en efecto, que el hombre, cualesquiera que fuesen los males que soportara, no echase lejos de sí el de la vida, para que así tuviera que dejarse torturar siempre de nuevo. Por esto es por lo que dejó al hombre la Esperanza, y la Esperanza es en verdad el peor de los males, porque prolonga los suplicios de los hombres”.

Mujer triste y agobiada

3. Fernando Savater y la esperanza

Fernando Savater es el último de los pensadores que incluimos en estas citas filosóficas sobre la esperanza. El filósofo español dedicó una de sus columnas al tema y su visión al respecto es mucho más matizada que la de los pensadores que citamos antes. También más relativa, pues vivimos tiempos que obligan a contemplar varios puntos de vista antes de concluir.

Savater cita la letra de una canción de milonga que dice muchas veces la esperanza son ganas de descansar”. En este caso, la esperanza es vista como un estado pasivo que simplemente consiste en cesar la acción y esperar a que las cosas ocurran por inercia o por azar.

Frente a esto, Savater recuerda que la desesperación también “suele ser una coartada para no mover ni un dedo ante los males del mundo”.

Frente a esta disyuntiva de esperar pasivamente y desesperar, el filósofo concluye lo siguiente: “soy decididamente de los que prefieren abrigar esperanzas, aunque siempre tomando la precaución de no considerarlas una especie de piloto automático que nos transportará al paraíso sin esfuerzo alguno por nuestra parte. Es decir, creo que la esperanza puede ser un tónico para los rebeldes y un estupefaciente para los oportunistas y acomodaticios”.

Como se ve en las citas filosóficas sobre la esperanza, esta puede abordarse desde diferentes puntos de vista, según si prima la creencia, el escepticismo o el relativismo. Por lo mismo, hemos de concluir que la esperanza es un estado opcional, una construcción que cada uno decide si necesita o no.

Hinkelammert, F. J. (1995). Cultura de la esperanza y sociedad sin exclusión. Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI).