3 tipos de afasias que dificultan el lenguaje

Raquel Lemos Rodríguez · 25 agosto, 2016

Seguramente te resulte conocido el término “lapsus“, cuando no logramos encontrar esa palabra que queremos decir o en vez de decir lo que queremos nos sale otra palabra completamente diferente. Esta experiencia puede permitir que te hagas una idea de lo que son las afasias.

Las afasias son trastornos relacionados con el lenguaje que hacen difícil poder entender una frase o pronunciarla. Esto suele derivarse de algún tipo de lesión cerebral localizada. Dependiendo de dónde se haya producido la lesión nos encontraremos con 3 tipos de afasias diferentes que tendrán diferentes consecuencias.

Es necesario mencionar que la causa más frecuente de las afasias son los infartos cerebrales, aunque también suelen surgir por golpes violentos o accidentes. ¿Te imaginas hablar como lo haces normalmente, pero que los demás no te entiendan? Esta es una de las consecuencias de un golpe o un infarto cerebral que puede indicar que tienes una afasia.

Mi mente funciona bien, tan solo me faltan las palabras adecuadas

Por todo esto, vamos a tratar 3 tipos de afasias importantes en las cuales incluiremos ejemplos significativos de personas que las han padecido. Todos estos ejemplos han sido sacados del libro El lenguaje de Yule, un lingüista que se ha dedicado a estudiar todo lo relacionado con el lenguaje humano.

1. Afasia de Broca

La afasia de Broca también es conocida como “afasia motora”. Imagina que quieres expresar lo que sientes, pero no eres capaz de hacerlo de forma normal o rápida. Las personas con este tipo de afasia no pueden articular las palabras claramente y les supone un gran esfuerzo transmitir lo que quieren por medio de la oralidad.

En este tipo de afasia, la persona que la padece suele utilizar solo nombres y verbos. Un ejemplo de ello lo tenemos en la siguiente frase pronunciada por una persona anónima que sufría este tipo de afasia: “Yo huevos y comer y beber café desayuno”. Este es el caso menos grave.

afasia

En cambio, si la afasia de Broca es más grave, podemos encontrarnos con oraciones del siguiente tipo: “Mi mejilla… muy molesto… primero hombro… doler todo aquí” o “Un volente… ya sabes qué quiero decir… len… volente” (se está refiriendo a un velero).

La persona se esfuerza por darle sentido a lo que quiere decir, pero no encuentra las palabras que necesita. Ella entiende todo lo que le dicen, su único problema es que los recursos lingüísticos que posee para poder emitir una frase son, ahora, limitados. Aunque en su mente tenga la frase completa y con sentido, a la hora de pronunciarla la cosa cambia.

2. Afasia de Wernicke

En el caso de la afasia de Wernicke, la persona que la sufre habla perfectamente, puede decir oraciones de forma fluida y sin apenas esfuerzo. El gran problema se presenta cuando los demás tienen que entender lo que está diciendo. La persona con esta afasia cree que habla con normalidad y claridad y no se da cuenta de que en su discurso tal vez confunda palabras como “pero” en vez de “pelo”.

Las personas con afasia de Wernicke no se dan cuenta de que sus respuestas a preguntas concretas no tienen sentido alguno. Un ejemplo a una pregunta sería: “Yo no puedo hablar de todas las cosas que hago y parte de la parte que yo puedo ir bien, pero no puedo decir de la otra gente”.

Las afasias se identifican cuando la persona no resulta coherente en su discurso

Como podemos observar, hay una falta de concreción y muchos términos no han sido elegidos adecuadamente. A veces, las personas con este tipo de afasia recurren a múltiples descripciones para intentar que los demás visualicen el objeto al que se están refiriendo.

hombre mayor con afasia

Un ejemplo sería la siguiente oración en la que una persona con afasia de Wernicke está haciendo referencia a un cenicero, pero como no es capaz de hacerse entender lo hace de la siguiente manera: “en la cosa para poner en ella cigarros”.

3. Afasia de conducción

La última de las afasias que vamos a tratar es la afasia de Conducción en la que las personas que la padecen pueden hablar de forma fluida y, ocasionalmente, pronuncian mal alguna palabra. Aunque no tienen problemas para decir oraciones, sí es verdad que a veces lo hacen de forma entrecortada, con muchas pausas y dudas.

El gran problema que tienen las personas con afasia de conducción es que no son capaces de repetir una frase o palabra dicha por otra persona. Cuando tienen que hacerlo, transforman las palabras o frases en otras que carecen de sentido, dudan, hacen muchas pausas y se encuentran bloqueadas para transmitir lo que verdaderamente desean. También tienen serias dificultades para leer. En el siguiente vídeo nos encontramos con un claro ejemplo de este tipo de afasia:

Imagina que te das un golpe en la cabeza y que cuando te levantas hablas, pero nadie te entiende. Piensa en qué pasaría si no lograses encontrar las palabras adecuadas para comunicarte. Esto es lo que les ocurre a las personas que sufren afasias y que tienen que someterse a un exhaustivo tratamiento para solucionar este problema.

Todos estos tipos de afasia se denominan de Broca, de Wernicke o de Coducción haciendo referencia al área del cerebro al que afectan. Dependiendo de un área u otra las dificultades para hablar serán diferentes. Es necesario mencionar que existen muchos otros tipos de afasias, aunque todas ellas presentarán leves variantes de las 3 ya mencionadas que son las principales.