4 hábitos que arruinan tu descanso y cómo solucionarlos

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 21 junio, 2018
Óscar Dorado · 21 junio, 2018

Puede que en ocasiones te sientas fatigado, cansado o casi sin ánimos. El estrés, las obligaciones, los cambios de plazo e incluso, los imprevistos que puedan ocurrir te roban parte de tu tiempo, sobre todo si no has realizado un buen descanso. Por esta razón, identificar aquellos hábitos que arruinan tu descanso es fundamental si deseas tener más energía, cumplir tus objetivos y por supuesto, disfrutar de un tiempo de relax.

En general, una mente descansada está menos dispersa, más concentrada y más predispuesta a alcanzar un equilibrio interno. Entre otras cosas, para que esto sea posible es necesario que cuando vayas a la cama trates de desconectar. Pero, en ocasiones, esto puede ser algo complicado. Justo al cerrar los ojos, miles de pensamientos comienzan a aparecer y te impiden conciliar el sueño.

Un estudio realizado por la Universidad Politécnica de Marche (Italia) destaca los peligros de la falta de sueño en el cerebro. Sus resultados confirman que no dormir un mínimo de horas de manera recurrente puede afectar al cerebro de forma permanente. Además, también afirman que la privación crónica del sueño puede provocar que el cerebro se consuma a sí mismo, lo que incrementa el riesgo de desarrollar trastornos neurológicos.

Por ello, a continuación te mostramos 4 hábitos que arruinan tu descanso. Cuando te libres de ellos, podrás volver a disfrutar de un sueño reparador y disfrutar de esa sensación de relax tan necesaria.

1- Estilo de vida sedentario

Uno de los hábitos que arruinan tu descanso es el sedentarismo. La falta de actividad física evita que el cuerpo gaste energía. Y esto suele interferir con los patrones de sueño.

Además, el ejercicio es particularmente importante para el equilibrio de los ciclos de descanso, ya que estimula la secreción de sustancias como la serotonina y la melatonina.

Hombre mirando el móvil en el sofá

Por ello, te recomendamos practicar al menos media hora de ejercicio al día. Eso sí: si realizas entrenamientos intensos, es importante que los lleves a cabo entre 3 y 4 horas antes de acostarte. De esta manera, el cuerpo tendrá tiempo para reequilibrar su actividad interna y el ejercicio no interferirá con tu sueño.

2- Dispositivos electrónicos

Actualmente, la mayoría de nosotros pasamos gran parte del día utilizando dispositivos electrónicos. Mirar las notificaciones, navegar por Internet, revisar las distintas redes sociales… Estos hábitos ocupan gran parte de nuestro tiempo, incluso en las horas previas a irnos a la cama.

Esta hiperconectividad nos impide disfrutar del momento. Pero es que, además, numerosos estudios sugieren que la luz azul emitida por los dispositivos electrónicos interfiere con la capacidad para dormir bien. Por esta razón no se recomienda su uso antes de dormir.

Ahora bien, si quieres hacer algo antes de irte a la cama, te recomendamos sustituir los dispositivos electrónicos por leer un libro una o dos horas antes de irte a dormir. Se trata de una opción que favorecerá notablemente tu descanso.

“Cuando no se encuentra descanso en uno mismo, es inútil buscarlo en otra parte”.

-François de la Rochefoucauld-

3- Estrés

Todos tenemos cierta cantidad de estrés acumulada. Ya sea por responsabilidades laborales, problemas familiares, dificultades financieras o incluso, por inconvenientes cotidianos como pueden ser simples atascos de tráfico. La cuestión es que nos cuesta mucho relajarnos y desconectar.

Ahora bien, según algunos psicólogos, una cantidad normal de estrés es saludable tanto para nuestro cuerpo como para nuestra mente. El sentimiento de tensión causa la liberación de norepinefrina, un neurotransmisor que mejora el estado de ánimo y la memoria.

Sin embargo, cuando el estrés es constante, el nivel de cortisol permanece alto y el cerebro puede sufrir las consecuencias. De hecho, uno de los primeros aspectos a los que suele afectar es al descanso. Por ello, si crees que tus niveles de estrés te están impidiendo dormir, trata de reducirlo en la medida de lo posible. Técnicas como la relajación, el yoga o la meditación pueden ayudarte.

Hombre sometido a un gran estrés

4- Estás demasiado ocupado

El último de los hábitos que arruinan tu descanso es la multitarea excesiva. Es posible que, sin ser consciente, seas adicto a estar ocupado. Como no podía ser de otra manera, esto repercute en tu descanso. Ten en cuenta que si estás haciendo malabarismos para conciliar tu vida personal y profesional, tarde o temprano esto afectará a tu rutina de sueño.

Por ello, es importante que examines las tareas que realizas normalmente. ¿Cuáles son necesarias y cuáles superfluas? Si crees que necesitas más horas de sueño, concéntrate solo en aquellas que realmente requieran tu atención.

Por otro lado, si te encuentras muy agotado, no conseguirás descansar correctamente ni relajarte. Por lo tanto, si deseas disfrutar de tus horas de descanso, tienes que empezar a reducir tu carga de trabajo. Si es posible, te recomendamos delegar en otras personas algunas de tus responsabilidades.

Así, si la falta de sueño es un problema en tu día a día, trata de eliminar los hábitos que arruinan tu descanso. Descarta los que no te sirvan e investiga y encuentra tus propios métodos. Recargar tu cuerpo mejorará tu calidad de vida de una forma inimaginable.