5 formas de acceder a experiencias visionarias según Aldous Huxley

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 28 marzo, 2018
Edith Sánchez · 28 marzo, 2018

Aldous Huxley fue el autor de la famosa obra Un mundo feliz. También era un hombre curioso e inquieto que se sentía fascinado por los llamados “estados alterados de conciencia” o experiencias visionarias. Se adentró en ese tipo de vivencias a través de diferentes caminos.

Este escritor mantuvo una gran búsqueda espiritual que en un momento dado le llevó a convertirse prácticamente en un místico. En el año de 1953, Huxley leyó sobre el uso de la mescalina en el tratamiento de la esquizofrenia. Bajo la supervisión del doctor Humphry Osmond decidió probar mescalina y otras drogas psicodélicas. Quería adentrarse en el mundo de las experiencias visionarias.

La cara no es jamás opaca del todo; el alma se muestra a través de sus muros”.

-Aldous Huxley-

Gracias a todo esto escribió dos ensayos muy interesantes. Primero, Las puertas de la percepción. Luego, Cielo e infierno. En ellas detalla su periplo a través de las experiencias visionarias. Finalmente detalla los medios a través de los cuales se pueden alcanzar. Estos son cinco de esos medios descritos por Huxley.

1. El ayuno, un medio para acceder a experiencias visionarias

El ayuno es una práctica muy extendida en el mundo. Son muchas las religiones, especialmente, que recomiendan y practican el ayuno como medio para alcanzar sus experiencias místicas. La privación de alimentos desata toda una cadena de efectos en el cuerpo, que terminan también modificando la manera de funcionar del cerebro.

Lo usual es que las religiones hablen del ayuno como un medio para purificar el cuerpo y el espíritu. Huxley señala que es también un mecanismo para alcanzar experiencias visionarias. Cuando el cuerpo deja de ingerir alimentos por un tiempo determinado, es muy usual que emerjan visiones y estados emocionales especiales, en donde la felicidad se funde con la tristeza.

hombre ante taza gigante teniendo experiencias visionarias

2. Las joyas y los cristales

Muchas de las visiones presentes en las religiones y en diversas filosofías hablan acerca de las joyas y/o los cristales. El oro y las piedras preciosas, más allá de su valor mercantil, son imágenes recurrentes en las visiones místicas. Y allí en donde no hay joyas, se habla entonces de los cristales y su brillo.

Según Huxley, esto se debe a que las joyas y los cristales emanan luz. Son transparencias o traslumbramientos. La contemplación atenta y silenciosa de las joyas, dice el escritor, propiciaría experiencias visionarias. Esto es, la emergencia de imágenes reveladoras acerca del propio ser.

3. La oscuridad y el encierro

Dice Aldous Huxley que ubicarse en un lugar en el que no haya estímulos sensoriales, después de un tiempo, provoca experiencias visionarias. Comienza a “ver” y “escuchar” muchas cosas a las que no tiene acceso en su estado de conciencia normal. Este tipo de prácticas son muy usuales en el budismo.

hombre entre libros teniendo experiencias visionarias

Esta apreciación de Huxley ha sido corroborada por la ciencia. Se ha establecido que pasar mucho tiempo en la oscuridad hace que se segreguen gran cantidad de hormonas cerebrales y genere una activación de diversos neurotransmisores. Después de unas tres semanas, se produce DMT, una molécula que está en las drogas psicodélicas.

4. Contemplación de obras de arte

Otra de las maneras para acceder a experiencias visionarias es la contemplación atenta y concentrada de las obras de arte. En particular, de las pinturas y las obras de arquitectura religiosas. Dice Huxley que muchas de ellas son fruto, precisamente, de experiencias visionarias y por eso facilitan el ascenso a nuevos estados de conciencia.

De hecho, Huxley hace una lista de los artistas que mejor transmiten una experiencia visionaria a través de sus obras. Cita a Andrea del Castagno, Caravaggio, Goya, Rembrandt, Georges de la Tour, William Blake y Fra Angelico. También le da especial relevancia al arte zen. Señala que la poesía y la música sufí inducen otros estados de conciencia.

5. Fuegos artificiales y procesiones pomposas

Los fuegos artificiales no fueron creados simplemente como un espectáculo de disfrute. Al principio se les consideraba una experiencia mágica y transportadora que causaba grandes efectos en quienes los contemplaban. El observarlos atentamente y dibujar con ellos figuras en el cielo puede convertirse en una experiencia visionaria.

Hombre mirando globos

Lo mismo ocurre con las procesiones pomposas. Aquellas en las cuales se exhiben poderosas esculturas, sedas, terciopelos, vestimentas poco usuales y mucha pompa. Dice Huxley que el contacto con esas imágenes induce a visiones reveladoras, que bien pueden manifestarse en el instante o luego durante el sueño.

Las experiencias místicas desbordan el terreno de la psicología. Para ser precisos, se ubican más dentro de lo que se llama “la espiritualidad”. Son un fenómeno trascendente que ya está siendo estudiado por la ciencia, pero que aún rebasa con creces los alcances de esta.

Imágenes cortesía de J. Robinson