5 frases de Bertrand Rusell para pensar

Edith Sánchez · 15 abril, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 15 abril, 2019
Lo más interesante de las frases de Bertrand Rusell es el tono desenfadado que contienen. No es frecuente que un pensador de sus pergaminos deje un legado que puede ser apreciado por todos. Hay gran sabiduría en sus aforismos.

En las frases de Bertrand Rusell encontramos sabiduría de la más alta factura. Este filósofo, escritor y matemático británico ha escrito algunas de las líneas más memorables del pensamiento humano. Fue uno de los Premios Nobel más merecidos, distinción que alcanzó en 1950.

Lo más interesante de las frases de Bertrand Rusell es que casi todas ellas están escritas en un tono coloquial. Nunca pretendió asombrar a los demás con sus conocimientos. Lo que buscaba con sus aforismos era comunicar, hacer simple lo que es complejo.

Este fabuloso pensador fue también un pacifista convencido de la libertad como valor supremo. Sus ideas, defendidas con pasión y compromiso, lo llevaron a la cárcel en la I Guerra Mundial. También fue proscrito varias veces por no secundar al poder. Como homenaje y para aprender de él, traemos a colación algunas de sus frases más conocidas.

Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar”.

-Bertrand Rusell-

1. Los científicos y los políticos

Uno de los temas recurrentes en las frases de Bertrand Rusell es la ciencia y la superstición. Dentro de este último campo ubica a la política, a la cual dedicó varias de sus líneas más críticas y contundentes.

Al comparar ciencia y política, el filósofo dice lo siguiente: “Los científicos se esfuerzan por hacer posible lo imposible. Los políticos por hacer lo posible imposible”. Esta afirmación hace gala de su fino humor, que evidentemente tiene esa nota británica tan característica.

Político dando un discurso

2. Una de las frases de Bertrand Rusell sobre la duda

Esta es una de las frases de Bertrand Rusell que siguen siendo citadas frecuentemente en la actualidad. Dice: “Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas”.

Una de las características de la ignorancia es ese tono de certeza con el que habla. Quien ha transitado por el mundo de la ciencia o la cultura sabe que difícilmente se puede hablar de verdades absolutas. La verdad siempre está en construcción y por eso la duda siempre es pertinente.

3. La cautela en el amor

En Bertrand Rusell encontramos a un filósofo preocupado por el tema ético. Se opuso decididamente al idealismo y a los valores románticos, a los que consideraba inconvenientes para el ser humano. Sostenía que en el fondo eran una forma de autoritarismo.

Por eso cuando Rusell habla del amor lo hace desde una perspectiva cruda, pero sin renunciar al humor. Esta frase refleja muy bien la actitud que promueve con su pensamiento: “Entre todas las formas de cautela, la cautela en el amor es, posiblemente, la más letal para la auténtica felicidad”.

4. El ocio

Uno de los temas sobre los que reflexionó Bertrand Rusell fue el del ocio. Esto fue verdaderamente valiente, ya que en su tiempo ocio y vicio parecían sinónimos. Sin embargo, los textos que Rusell le dedicó a este tema son verdaderamente magistrales. Logró entender y transmitir lo esencial de lo que significa el tiempo libre.

Respecto a ese tema señala: “El sabio uso del ocio es un producto de la civilización y de la educación”. Para Rusell el tiempo libre era un tiempo infinitamente valioso que daba la oportunidad de ejercitar la mayor cualidad humana: la creatividad. Para él, los momentos de ocio ponen a prueba la inteligencia de una persona y, por extensión, de una sociedad.

Cuadro que muestra creatividad

5. Carecer es mejor que tener

Esta es una de esas frases de Bertrand Rusell que deja ver la profundidad de sus reflexiones. Dice lo siguiente: “Carecer de alguna de las cosas que uno desea es condición indispensable de la felicidad”. Es muy interesante que asocie la felicidad con la falta, algo que en la psicología y el psicoanálisis lacaniano también se trabaja.

El carecer de algo conduce al deseo. Y el deseo es, en sí mismo, una fuente de motivación para la acción. Cuando se obtiene ese algo que se quiere, el entusiasmo pierde su intensidad y surge una suerte de “llenura” que muchas veces deprime. Rusell aclara que no es carecer de todo lo que uno desea, sino de algo de esto.

Son incontables las frases de Bertrand Rusell que nos aportan esas pinceladas de sabiduría que tanto nos nutren. No podía ser de otra manera con alguien que es considerado por muchos el filósofo más influyente del siglo XX dentro del escenario inglés.

  • Rusell, B. (1957). Ética y política en la sociedad humana. Hermes, México.