5 hábitos de las personas con depresión oculta

Edith Sánchez · 3 enero, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 3 enero, 2019
No todas las personas deprimidas se ven tristes y aisladas. A veces reír demasiado, o ser obsesivamente sociable, por ejemplo, constituye una señal de que hay una depresión oculta.

La depresión oculta es una condición en la cual una persona no presenta los síntomas típicos de la depresión, sino otros patrones y rasgos que hacen de disfraz. De hecho, el primero en pasar por alto esta situación es quien la padece. De eso se trata precisamente: de mantenerse a distancia del malestar.

Ese proceso de tratar de encapsular o maquillar los síntomas de la depresión se da de manera inconsciente o preconsciente. No es que la persona deliberadamente quiera aparentar algo que no es o que no siente. El ocultamiento es una forma de defenderse de un sufrimiento que quizás el afectado no se siente con la capacidad de abordar.

Por supuesto, el hecho de ocultarle a los demás, y a uno mismo, este tipo de problemas, no es una buena estrategia para solucionarlos. Por el contrario, a veces solo se consigue que se vuelvan crónicos. ¿Cómo reconocer que puede haber una depresión oculta? Estas son cinco señales que envían quienes la padecen.

Dime amigo: ¿La vida es triste o soy triste yo?”.

-Amado Nervo-

1. Son obsesivamente sociables

A las personas con depresión oculta les cuesta trabajo estar solas. Los demás son una especie de pretexto, porque temen quedarse a solas consigo mismos. Si no tienen gente a su alrededor, afloran más fácilmente los sentimientos agudos de tristeza.

Esta es la razón por la que suelen ser obsesivamente sociables. Siempre están buscando la forma de organizar reuniones, buscar eventos sociales y cosas por el estilo. Si no lo logran, entonces simplemente llaman por teléfono a sus familiares, amigos, compañeros, etc. No quieren ver a la soledad ni por asomo, porque esta actuaría como un espejo, haciéndoles pensar.

Personas tomando café

2. Enfatizan en su bienestar exageradamente

Es muy usual que un comportamiento exagerado revele un intento de compensación para el sentimiento completamente opuesto. Suele suceder, entonces, que las personas con depresión oculta tiendan a sobredimensionar su supuesto estado de bienestar. Si les preguntas cómo están, no te van a decir que bien, sino “estupendamente” o “muy bien”.

Como anotábamos, esta es una forma inconsciente de compensación. Es casi un intento por auto-convencerse y convencer a los demás acerca del estado de ánimo. Una cortina de humo para alejar la idea del malestar y así mantenerse a distancia de la depresión.

3. Hablan reiterativamente del pasado

En la depresión oculta, como en cualquier forma de depresión, el pasado juega un papel protagonista. Por eso es muy usual que haya temas del ayer que siempre salgan a relucir en las conversaciones con personas que manifiestan la depresión de esta manera. Es posible que se refieran a esos asuntos de forma jocosa, incluso, pero lo importante es que aluden a ellos con frecuencia.

El hecho de no lograr desprenderse del pasado es un indicador de que hay vivencias no resueltas. Ese pasado pudo haber sido positivo o negativo, no importa. Lo relevante es que alguien siga reviviendo eso que ya sucedió a través de la evocación. Implica que hay lazos fuertes con el ayer y que no ha sido posible ubicarse en el presente real.

4. Tienen hábitos alimenticios desordenados

Los desórdenes alimenticios siempre son indicadores de algún malestar emocional; en particular, de depresión. Especialmente si los cambios en el apetito no son pasajeros, sino que tienden a volverse permanentes, e incluso se hacen más marcados cada vez. Estos hábitos incluyen comer menos de lo normal, más de lo normal, o hacerlo de una forma anárquica o extraña.

Es muy usual que una de las formas de expresión de la depresión oculta tenga que ver con el apetito. A veces la persona no deja de comer, o come más, pero sí manifiesta asco por determinados alimentos, o presenta problemas digestivos muy frecuentes. También hay casos en los que lo que se produce es una obsesión por comer algo o hacerlo de cierta forma.

Mujer triste cenando

5. No logran dormir plácidamente

El sueño es otro de esos factores que hace visible el malestar emocional. Como en el caso de la alimentación, lo que se aprecia en estos casos es que hay alguna suerte de anomalía que puede ser de muchos tipos. Por lo general, se duerme poco, o se duerme demasiado.

En algunas ocasiones aparecen otros comportamientos como noctambulismo, dificultades para dormir en la cama en posición horizontal, sueños intermitentes, etc. Cualquiera de estas formas de descanso, a todas luces inadecuadas, podrían ser un síntoma de depresión oculta.

Por supuesto, todos estos indicadores deben ser evaluados con cuidado. La depresión es más que un estado de tristeza o de negación encubierta y no tiene nada que ver tampoco con un estado de confusión pasajero. Hablamos de una condición que debe ser evaluada por personal capacitado para ello.

  • Lidice, J., Valdés, Y., Quevedo, C., & Torres, V. (2007). Depresión oculta en sujetos que laboran en condiciones complejas. Rev Cubana Med Milit, 36(2), 1-6.