5 lecciones que podemos aprender de las abejas

Edith Sánchez · 11 mayo, 2018

La vida es un concepto que abarca multitud de manifestaciones. El ser humano es solo una de ellas. Sobresale por su capacidad de abstraer y transformar su realidad, pero hay muchas especies que lo sobrepasan en otros aspectos. Incluso hay insectos que hacen mejor algunas cosas. Por ejemplo, se puede aprender de las abejas.

Las colmenas son una extraordinaria estructura social. Se trata de una comunidad armónica y eficiente que hace gala del trabajo en equipo. Tal vez ninguna sociedad humana ha alcanzado ese nivel de coherencia. Este es uno de los puntos esenciales que aprender de las abejas.

Estos pequeños insectos son determinantes en el equilibrio de la vida sobre la Tierra. De su actividad y del buen funcionamiento de las colmenas dependemos muchos otros seres vivos. Básicamente todo lo que aportan es positivo y sus beneficios son innumerables. Veamos más detalladamente todo lo que deberíamos aprender de las abejas.

 “Si la abeja desapareciera de la superficie del globo, al hombre sólo le quedarían cuatro años de vida: sin abejas, no hay polinización, ni hierba, ni animales, ni hombres”.

-Albert Einstein-

1. Trabajo en equipo, una habilidad que podemos aprender de las abejas

En el mundo de las abejas nunca se habla en singular. Cada una de ellas hace un aporte individual, pero el objetivo de todas es el bien común. Las colmenas son estructuras sociales perfectamente organizadas en las que cada individuo desarrolla la tarea que le corresponde, de manera sincronizada con los demás.

En el mundo de los humanos todos dependemos de todos, en realidad. Sin embargo, hemos creado la ilusión del individualismo. Aunque hasta la ropa que traemos y el alimento que tomamos llega a nosotros gracias a los otros, a veces pensamos que nos bastamos con nosotros mismos.

colmena representando lo que podemos aprender de las abejas

2. Asumir un rol y cumplirlo a cabalidad

Cada abeja cumple con un determinado papel en la colmena. No hay confusión en las funciones: cada una sabe qué tiene que hacer y lo lleva a cabo. Esa pequeña sociedad de insectos es bastante compleja. En general, hay una reina, los zánganos y las obreras. Sin embargo, estas últimas se dividen en nodrizas, guardianas, recolectoras, etc.

El ser humano debería aprender de las abejas que en el plano colectivo cada quien debe desempeñar un rol. En los humanos es más complejo porque podemos cambiar de rol con relativa facilidad. Sin embargo, mientras estemos desempeñando una tarea específica, lo adecuado es concentrarnos exclusivamente en ella. Como las abejas.

3. Cuidado mutuo

Cuando una abeja recoge el néctar no lo hace para sí misma. Lo hace porque es fundamental para la supervivencia de la colmena. Las abejas recolectoras viven aproximadamente unos 30 días. El tiempo que se requiere para producir la miel es de dos meses. Así que ellas mismas no reciben ese fruto de su trabajo. Su generosidad es abrumadora.

imagen representando lo que podemos aprender de las abejas

En el mundo actual, los seres humanos difícilmente tienen esa generosidad y piensan en el colectivo antes que en sí mismos. Tanto es así, que hemos hecho imposible la vida para varias especies. De la misma manera, en muchos se impone la idea de que es válido pasar por encima de los demás, en beneficio propio. Teniendo en cuenta esto, ya podrían aprender de las abejas.

4. La impresionante memoria

Las abejas son pequeños insectos con un cerebro prodigioso. A veces tienen que desplazarse por largas distancias y aún así encuentran el camino de regreso a su colmena. Ellas identifican puntos de referencia que les permiten recordar su trayecto. Los científicos han descubierto que incluso tienen habilidades matemáticas básicas.

El ser humano debería entender que ninguna especie animal es tan inferior como muchos piensan. Es posible que una abeja supere en capacidad de memorizar a muchas personas que tienen que anotar todo en un papel para recordarlo. Las abejas nos enseñan a admirar la vida en todas sus formas.

5. La equidad y el sentido de lo justo

Los zánganos dentro de la colmena son eso: zánganos. Son los machos y su papel es fecundar a la reina. No tienen que trabajar como las obreras, pero eso no significa que sus privilegios no tengan un precio.

tipos de abeja representando lo que podemos aprender de las abejas

Por un lado, solo el más fuerte de ellos logra fecundar a la reina, pero al hacerlo, muere. Los demás son expulsados de la colmena y deben vagar hasta ser aceptados en otra. Además, si las condiciones se ponen difíciles en invierno, son los zánganos quienes deben irse y básicamente quedan condenados a morir.

Esta forma de organización implica entonces un cierto sentido de justicia. Los privilegios y los deberes se reparten en una forma equitativa. Mucho tendríamos que aprender de las abejas en el mundo humano, donde la injusticia y la desproporción en algunas casos son la norma.