5 maneras de encontrar la paz interior en un mundo ansioso

Edith Sánchez·
17 Junio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
02 Junio, 2020
Para encontrar la paz interior en un mundo ansioso lo más importante es cultivar actitudes que hagan posible ese espacio interno de serenidad. Más que cambiar las circunstancias, lo adecuado es desarrollar habilidades y proteger el mundo interior.

Encontrar la paz interior se ha convertido en la meta de muchas personas, especialmente desde que surgieron las sociedades industriales. No es para menos si se tiene en cuenta que la producción y las grandes ciudades aumentaron dramáticamente el ritmo de vida, a tal punto que son pocos los que pueden disfrutar de la serenidad.

El contexto induce a la ansiedad, bien sea por la velocidad de los acontecimientos o bien por el exceso de estímulos. Precisamente por eso, encontrar la paz interior se ha vuelto un objetivo apremiante. Vivir con angustia es vivir sin la capacidad para disfrutar y esto es definitivamente triste.

No es fácil encontrar la paz interior en un mundo ansioso, pero tampoco es tan difícil como algunos creen. Lo fundamental es tener el deseo de lograrlo y ser constante en el empeño. Las siguientes son algunas claves para lograr ese objetivo.

La posesión más valiosa que puedes tener es un corazón abierto. El arma más poderosa que puedes ser, es ser un instrumento de paz”.

-Carlos Santana-

Mujer con ansiedad preocupada

1. Responder en lugar de reaccionar

Es imposible encontrar la paz interior cuando se permite que los acontecimientos calen profundamente en uno. Es obvio que algunos hechos pueden importarnos y otros nos conciernen directamente, pero también hay muchos otros que nos afectan innecesariamente.

Cuando se habla de responder en lugar de reaccionar, a lo que se hace referencia es a la capacidad de apreciar los hechos sin internalizarlos. En otras palabras, responder con serenidad frente a cualquier situación, positiva o negativa. Reaccionar equivale a otorgar un significado afectivo a los hechos e involucrarse en ellos, dejando que sea la emoción la que tome el control.

2. Meditar y aceptar en lugar de actuar y resistirse

Asumir que la vida es una lucha y que la tarea es enfrentarnos constantemente a las circunstancias constituye el mejor camino para desarrollar ansiedad. Es muy positivo querer evolucionar y superar obstáculos, pero la mejor manera de hacerlo es transformándonos interiormente. Luchar contra lo externo muchas veces solo nos desgasta.

Si queremos crecer y al mismo tiempo encontrar la paz interior, el camino para conseguirlo es la aceptación de la realidad. Aceptar significa dejar fluir las cosas y a las personas tal y como son, intentando comprender en lugar de modificar. Una de las herramientas que contribuye a ese propósito es la meditación; esta práctica conduce a observar más en lugar de actuar siguiendo los impulsos.

3. El hogar y la amistad como santuarios

El hogar es el lugar más importante del mundo porque es el espacio íntimo y primario de una persona. Por lo mismo, ningún esfuerzo es demasiado para convertirlo en un lugar de paz y armonía, a través de la disposición de los objetos, de la atmósfera que se construye por medio de los aromas, los sonidos y la luz, y de los simbolismos que están presentes. El hogar debe propiciar la paz interior.

Las personas tienen también una especie de “hogar emocional” conformado por su familia, sus amigos, sus compañeros y quienes forman parte de su entorno. El nexo que debe imperar es un vínculo noble, solidario y afectuoso. Esa red afectiva contribuye significativamente a la paz interna.

4. Ir a la naturaleza, una vía para encontrar la paz interior

El ser humano tiene un vínculo intrínseco con la naturaleza. Otra cosa es que los avatares de la cultura hayan llevado a la humanidad a habitar espacios que implican un corte, muchas veces radical, con la naturaleza. Lo cierto es que muy en el fondo de cada uno están las trazas de ese animal que evolucionó, pero que definitivamente pertenece al mundo natural.

Ir a la naturaleza es una vía para encontrar la paz interior, precisamente porque propicia un reencuentro con una zona profunda de nosotros mismos. El sol, el agua, las plantas, el cielo y todo lo que conforma el entorno natural son realidades que nutren el cuerpo y la mente, pero que además tranquilizan y equilibran.

Mujer caminando

5. Escuchar sin apropiarse de los problemas ajenos

La habilidad de escucha es compleja e involucra matices muy sutiles. No es lo mismo que oír, porque implica un nivel de atención más elevado. Tampoco es dejarse absorber por el interlocutor al punto de terminar fusionando la neurosis propia con la del otro. Escuchar no es fácil; para hacerlo bien se requiere de madurez y sensibilidad.

La escucha ideal responde al otro con preguntas que le ayuden a que él mismo encuentre sus propias verdades. No son muchos los que alcanzan este nivel, pero siempre se puede trabajar para acrecentar esa capacidad. Si no es posible, al menos resulta importante no ofrecerse como salvador o guía de alguien, sino limitarse a escuchar y comprender.

Encontrar la paz interior en un mundo ansioso es posible siempre y cuando nos lo propongamos decididamente. Es más fácil dejarse llevar por los impulsos y las emociones del momento, pero el problema es que esto solo lleva a un derroche de energía innecesario y a un creciente estado de ansiedad que daña mental y físicamente.

Cardona, M. I. S. (2020). La escuela sociocultural de la paz pedagógic: una apuesta hacia la construcción de paz sostenible. Derechos en Acción, 14(14).